viernes, 15 de enero de 2016

Re-conciliar.

Creo que el debate se ha tergiversado, confundido o malinterpretado. No sé si con esa voluntad o porque, sencillamente, en este país aún no hay una conciencia de qué es realmente la conciliación.
Conciliación no es llevar a tu hijo a tu puesto de trabajo pero conciliación tampoco es dejar a tu bebé en un centro de educación infantil (o con un familiar) mientras trabajas. Esas son alternativas, pequeñas soluciones o parches a la falta de conciliación.
Conciliar tampoco es aumentar el calendario escolar y el horario lectivo para que estén en el colegio mientras trabajas.
Conciliar es que el niño o la niña pase el máximo tiempo posible con la madre/padre. Y hay que empezar a legislar y regular horarios para ello. Y el primer paso para legislar y regular horarios es visualizar que hay un error de concepto cuando se habla de conciliación, que está mal entendida, que aquí se cree que conciliar es poder ir a trabajar y estar tranquilo porque tu hijo o hija está bien cuidado por otros cuando conciliar es poder trabajar y que esté bajo tú cuidado.
Soy un firme defensor de la educación pública, libre y gratuita de 0 a 6 años pero no como solución a la conciliación.
Hay que empezar a legislar y regular horarios para favorecer una conciliación real. Hay que ampliar las bajas maternales y paternales para proteger los derechos y las necesidades de nuestros bebé, su derecho y necesidad de estar con su madre/padre.
Hay que hacerlo en virtud de lo que dicen los especialistas, que tengan la duración suficiente según las demandas de cada edad: bajas más largas, promover reducciones de jornada sin merma económica (hay que valorar la importancia de la crianza para construir una sociedad mejor y fomentar la natalidad, que sea sólo motivo de felicidad, no un problema).
Hay que concienciar más sobre la importancia de la lactancia materna para ayudar a todas aquellas que tengan esa opción y hay que legislar para proteger ese derecho del niño/niña.
Hay que igualar las bajas por maternidad y paternidad (que puede parecer contradictorio) pero hay que hacerlo por varios motivos.
1. Concienciar y educar en la igual importancia de ambos sexos en el cuidado y crianza de la criatura.
2. Dar solución a los distintos modelos de familia. Ya no sólo existe ese model tradicional de "papá y mamá". Esta ese, otro con sólo papá o sólo mamá, con dos papás, con dos mamás, con otros tutores... Todos los niños y niñas tienen el mismo derecho, sea cual sea su model de familia.
Y 3 (y seguro que hay más puntos). Que el mercado laboral deje de penalizar a la la mujer por ser madre, porque sus bajas son mas largas, porque el cuidado de los hijos e hijas está asociado socialmente más a ellas que a nosotros.
Hay un problema. Algunos lo empiezan a visualizar ahora. Otros aún no saben cuál es el problema real y por qué no valen las soluciones dadas hasta ahora. Pongámonos a trabajar.

Y trabajemos también en crear entornos más amables para nuestros hijos e hijas (incluidos los puestos de trabajo de los padres y madres), trabajemos para conciliar nuestras vidas en lugares en los que haya niños y niñas, dejemos de verlos como algo molesto que perturba nuestra paz, ofrezcamos a la infancia un espacio más amplio que el de casa, parque, guardería y/ centro de educación infantil al que les hemos condenado.

Hemos reducido su espacio, a la vista de todos está que la opinión mayoritaria es "ese no es un lugar para un niño", "estaría mejor con otros niños". Trabajemos en construir un mundo en el que niños y mayores puedan convivir, en el que valoremos su importancia y su presencia y no moleste por el mero hecho de ser niño o niña, porque -de repente- un bebé pueda llorar en un restaurante, porque quiera jugar o correr en un bar, porque quiera ser un niño (lo que no conlleva necesariamente un mal comportamiento) en aquellos lugares de los que los adultos nos hemos apropiado y de los que les queremos excluir (y, con ellos, a sus padres y madres).
Que los niños y niñas dejen de ser como las obras, que todo el mundo las ve necesarias pero después sólo nos quejamos de lo mucho que molestan.

http://www.canalextremadura.es/portada/actualidad/nines-maestro-las-mujeres-hemos-retrocedido-en-este-pais-en-condiciones-laborales

martes, 5 de enero de 2016

Dulce Rutina

Cada noche era igual. Ella llegaba tarde a casa, él esperaba sonriendo en el sofá a la tenue luz del televisor. Ella se sentaba en silencio, él cogía dulcemente su mano. Ella besaba su mejilla y acurrucaba la cabeza en su hombro izquierdo. Ella nunca miraba las noticias pero le gustaba descansar al olor de su jersey y recordar aquella tarde que fue a buscarla al instituto para llevarla a ver el mar ¡Cómo se enfadaron sus padres!
Esa noche fue distinta. Él no sonrió, no cogió su mano. Ella besó su mejilla, acurrucó su cabeza y sollozó: “Adiós, abuelo”.

Es la segunda vez que me pasa. Un microrrelato mío ha sido seleccionado por Miguel Ángel Carmona y Celard para ser radiado en "El sol sale por el oeste". Me hace especial ilusión poder leerlo en antena y escuchar lo que ha transmitido a otras personas.

En la construcción de la historia son clave mis padres y Rosi, con ese cariño inmenso con el que cuidan a Candela y Mario y con esos caprichos imprescindibles para que puedan sentirse realmente nietos, Patricia con la emoción con la que siempre me ha transmitido sus sentimientos y su relación con su abuelo Felipe y su abuela Carmen (de los que yo he podido disfrutar un muchito), Candela y Mario con la pureza de su mirada cuando hablan de sus abuelos, la radio (concretamente Hora 25) por permitirme escuchar lo que sienten y viven los abuelos y lo importante que es que regalen caprichos (y que no me había detenido a pensar -aun teniéndolo delante- hasta ese mismo momento) e Ismael Serrano, que me inspiró 'la huida' perfecta para dar el sentido exacto al microrrelato.
P.D.: ¡Qué jodido es escribir con el móvil!

viernes, 18 de diciembre de 2015

Indeciso

Lo reconozco. Aún pertenezco a eso 40%. No sé a quién votaré pero sí sé para qué servirá mi voto: para nada. Así ha sido durante los años que llevo ejerciendo mi derecho al voto ¿por qué iba a ser distinto este año?

Mi voto (como el de otros 68 mil extremeños en las últimas elecciones), salvo sorpresa mayúscula, no tendrá representación, saldrá del cristal pero quedará atrapado en el fondo de la urna, provocando como lleva haciendo durante 12 años (en las primeras elecciones no pude votar por estar enfermo) un chirriante sonido de desesperación que cada vez llega a más gente pero que sigue sin ser oído por quien debe.

Me temo que el lunes (o el domingo por la noche) sacaremos de la papelera las voces de los extremeños (y resto de españoles) que se quedan sin voto, cuantificaremos cuántas expresiones quedan olvidadas y cuánto de realidad tiene nuestra democracia. Un ciudadano, un voto pero mi voto no vale lo mismo que el de otros.

Hace 4 años ya lo decía Alberto Garzón  y nos invitaba a pensar si votar realmente servía algo. Servir, sirve pero no para todos. http://ivanherrerobermejo.blogspot.com.es/2011/11/si-votar-sirviera-de-algo.html
Un dato: esta legislatura ha gobernado con mayoría absoluta un partido que en 2011 obtuvo 10.809.195 votos. Sólo sumando los votos de las 5 candidaturas que más representación consiguieron en el Parlamento se alcanzan los 11.132.712 votos. En evidente minoría se han aprobado leyes tan trascendentes y trascendentales como la LOMCE, la Reforma Laboral, la Ley Mordaza...
El 20D, 36.510.952 personas tienen derecho a voto (1.875.272 lo han tenido que rogar y ni rogando muchos han podido votar, y ya no hablemos de las personas con discapacidad), en una circunscripción única, la cuenta de la lechera dice que cada diputado cuesta 104.317 votos (en las últimas elecciones, a la lista más votada ñe salió cada diputado por menos de 60.000, a la segunda por 63.000, a la tercera cada diputado le costó 153000 votos, a la cuarta ¡228.000! y a la primera fuerza nacionalista 63000), a ver finalmente cuál es el coste para cada partido en este 20D (y a ver cuantos casos se dan de pese a tener más votos conseguir menos diputados)

No sé a quién votaré pero sí sé para qué servirá mi voto: para nada. Y aún así, votaré, lucharé contra el inútil, indecente y mal nombrado "voto útil" y votaré, votaré con toda la ilusión de cambiar un país desigual ya desde su forma de ejercer la democracia.
*Los cálculos están hechos según el censo total, no por número de votos finales, que es como se hace. Teniendo en cuenta sólo el voto escrutado, cada diputado costaría unos 70.500 votos. Las cuentas del precio de cada escaño por partido siguen siendo las mismas. La abstención ganó las elecciones, con más de 11 millones de personas no votaron pero eso no tiene representación alguna en el Parlamento (sería lo lógico si no fuera por las abstenciones obligadas del voto rogado y las personas con discapacidad intelectual), tampoco las más de 330.000 personas que votaron en blanco están representadas (casi 5 diputados hubiera merecido en un escrutinio equitativo y así el voto en blanco sería útil y distinto a la abstención). El PP (el partido al que más barato le salió el escaño) hubiera sacado 154 (32 menos) y UPyD (la fuerza con representación más penalizada) 16 (11 más). Las cuentas del precio de cada escaño por partido siguen siendo las mismas.
Equo, Pacma, EB y PA hubieran tenido representación y GBAi no (entraría en un reparto de escaños sobrantes con el resto de partidos que obtuvieron votos pero no representación).

domingo, 3 de mayo de 2015

A la madre que me hace padre



Ahora que lloro escuchando canciones
Ahora que me emociono pensando en nosotros
Ahora que te veo vistiendo tesoros
Ahora que amanezco solo
Ahora que el sol pronuncia tu nombre
Ahora que la luna mengua en tus ojos
Ahora que tu mundo es nuestro universo
Ahora que se estrella mi miedo

Ahora prometo hacerte reir
Ahora prometo intentar ser feliz
Ahora prometo y no siempre traiciono
Ahora prometo y suspiro en pasado

Ahora que tu vientre alumbra mis sueños
Ahora que me desvelo en tu cuerpo
Ahora que sólo descanso en tus senos
Ahora que sin cuentos no duermo
Ahora que escucho en tu silencio mis gritos
Ahora que valiente me has vuelto
Ahora que cocino y no quemo la cena
Ahora que alimentas mi fuego

Ahora prometo hacerte reir
Ahora prometo intentar ser feliz
Ahora prometo y no siempre traiciono
Ahora prometo y suspiro en pasado

Ahora que la noche me sorprende a solas
Ahora que el aire rescata tu aroma
Ahora que te veo en rostros ajenos
Ahora que sin tu vida muero
Ahora que el tiempo se para en tu cuerpo
Ahora que soy frágil en martes
Ahora que la distancia es el delirio
Ahora que olvido kilómetros

Ahora prometo hacerte reir
Ahora prometo intentar ser feliz
Ahora prometo y no siempre traiciono
Ahora prometo y suspiro en pasado
Ahora, desnudo, prometo y no inclumplo
Ahora prometo jaleo
Ahora, que en tus sábanas me pierdo
Ahora, que a tu lado despierto
Ahora, que recito besos
Ahora que me faltan versos
Ahora prometo hacerte reir
Ahora prometo intentar ser feliz
Ahora prometo y no siempre traiciono
Ahora prometo y suspiro en pasado





jueves, 19 de marzo de 2015

Padre

Cuento los pasos que devoran mis entrañas
Cuento los pasos que contaste a solas

Deshago los pasos que recorren mis martes
Deshago los pasos que deshiciste a oscuras

Sigo las huellas que marcan mi destino
Sigo las huellas que dejaste en mi camino

Ando por tus mismos pasos
Piso tus mismas huellas
Persigo tus mismos sueños

Me miro, te reconozco
Te miro, me reconozco
Te quiero

Te pienso y te quiero
No sé si más como padre o como abuelo
El caso es que te quiero




viernes, 6 de marzo de 2015

No éramos ni jóvenes

Aún te recuerdo entrando en clase: decidida, confiada, con aquel 54 de tu camiseta sobredimensionado, con tu carpeta tratando de tapar tus encantos, un número que ha quedado en mi memoria. En verdad, no recuerdo -no me atrevería a afirmar- si esa fue la primera vez que te vi. No podría asegurar que era el primer día de clase, ni la primera vez que mis ojos te veían, sí fuera posiblemente la primera vez que mis ojos te miraban. Es mi primer recuerdo tuyo.

No éramos ni jóvenes.

Probablemente yo no llegaba ni a adolescente. 16 añitos (uno menos que tú), poca experiencia (ninguna), mucha timídez e ignorancia escondida (o camuflada) en humor absurdo que (vete tú a saber por qué) te llamó la atención (17 años después osaría a decir que hasta te gustó).

No éramos ni jóvenes cuando rellenábamos películas en blanco, cuando brindábamos y ya nos deseábamos.
Aún recuerdo tu mirada ardiente como el agua, tu gesto de complicidad y mi miedo enorme. Siempre has sido más valiente que yo (menos mal).

Hoy pienso que fueron muchas (demasiadas) las noches en las que nuestros labios bailaron por separado. Aún recuerdo mi gesto ofuscado (de frustración más bien) por no haberte encontrado, por no haberte interpuesto y acercado a mi abrazo, por no haber evitado algún beso desatinado que para ti tenía reservado. Aún recuerdo injustos enfados (tan míos, tan nuestros), aquel empujón (venga, vale, empujón no, fue una cobra en toda regla) y tanta confusión. Siempre has sido más impulsiva que yo (menos mal).

No éramos ni jóvenes cuando jugábamos a amarnos, cuando soñábamos con hijos (y perros llamados Chandler), cuando nos queríamos aunque aún no lo tuviéramos claro. Aún recuerdo cada risa tuya, cada converseación mientras (inconsciente) me enamoraba. Aún recuerdo cada letra apropiada para cada raya, cada canción escuchada. Tu espontaneidad, mi ingenuidad, tú siempre maestra, yo aprendiz de aprendiz. Aún me recuerdo (aún sigo) embriagado por tu esencia, capturado por tus venenos.

No éramos ni jóvenes cuando te comparaba con aquellas letras de Ismael Serrano, no éramos adultos cuando nos prometimos una vida cargada de sueños.

No sé ni lo que somos ahora que aún (y por siempre) nos amamos, aunque no tengamos tiempo ni para comernos a besos y a abrazos, que aún, como entonces cuando no éramos ni jóvenes, hay noches en las que busco tu mirada ardiente, hay demasiadas noches en las que nuestros labios bailan por separado, hay demasiadas veces en las que tengo enfados tontos (tan míos, tan nuestros).

Hoy sigues siendo más valiente y más impulsiva que yo (menos mal) y sigo teniendo esa sensación de que te debo caricias.... ¡Te debo tanto! ¡Me has dado (me das) tanto! Una hija y un hijo (los mejores que podríamos haber llegado a imaginar, lo mejor que podría haber llegado a soñar), cada día una nueva razón para ser mejor persona, para gritar menos, una mirada limpia para saber cómo ir mejorando,  un hogar para sofocar mi llanto, una voz para compansar mi canto, una respuesta descarada para que sepa todo lo que hago, una lección para mi ser inexperto, un amor para aplacar mis miedos, una certeza para mis inseguridades, una pizca de impulso para mis cobardías, una solución (un plan) para cada uno de mis grises sábados...

Hoy pienso en mañana... Volveremos a ser como entonces, cuando no éramos ni jóvenes. Saldremos de nuestras casas sólo para encontrarnos, nos pondremos nuestras mejores ropas sólo para gustarnos (sí, entonces las mías eran bastante mejorables), nos miraremos codiciosos, con ganas de quemarnos, piel con piel, labio con labio, nos cantaremos al oído canciones de Ismael Serrano, planearemos futuros y pasados sólo porque nos amamos, sólo porque nos deseamos, solos.

Gracias. Gracias por este regalo que ya dura más de 15 años.

http://www.ismaelserrano.es/la-llamada#eramos

miércoles, 4 de marzo de 2015

Conociendo propuestas

El pasado el lunes, Podemos presentó un nuevo programa de medidas a adoptar si gobiernan, en este caso el proyecto "Reorganizar el sistema de cuidados" (aquí el documento http://web-podemos.s3-eu-west-1.amazonaws.com/wordpress/wp-content/uploads/2015/03/podemos_igualdad_cuidados.pdf)
Desde entonces he leído varias críticas (algunas positivas, la mayoría negativas y en general infundadas y basadas en titulares y no en la lectura del propio documento).

Sí, tenemos un problema. Solemos formarnos una idea por el titular (ya sea de la noticia o de la medida) sin entrar demasiado en profundizar lo que allí se dice. Y ya de contrastar los fundamentos de nuestra propia opinión ni hablamos (es más, reconozco que los 26 primeros folios del documento -de contextualización de la situación- no los he leído, me he ido directamente a las medidas).

Las propuestas son varias: eliminar de la Ley de Dependencia los supuestos en los que la prestación de cuidados se desarrolle por el entorno familiar (es decir, que la ayuda al dependiente sea siempre desde los servicios públicos, empleando a una persona y no asignando esa tarea a una persona de la familia con todas las renuncias que eso suele suponer), equiparar a las empleadas de hogar con el resto de trabajadores (con derechos laborales plenos), igualar los permisos de maternidad y paternidad (por fin), que sean intransferibles y pagados al 100% (no voy a explicar nada. Leeros ese apartado en el folio 29 que coincide con lo que llevo defendiendo años, muchos años antes de ser padre. En la baja por maternidad/paternidad la discriminación positiva -oxímoron evidente- conlleva una mayor desigualdad. Sólo discrepo en el número de semanas, que a mi juicio debería elevarse de las 16 actuales que se le conceden a la madre), garantizar el acceso a una educación pública y gratuita desde los 0 años, las manidas 35 horas laborales (vieja lucha obrera, que sobra explicar) pero incidiendo en la necesidad de conciliar la vida laboral y familiar (sí, pone textualmente eso de no vivir para trabajar, seguro que mucho entendéis que significa eso), y prestaciones universales por criatura y por familia monoparental.

Las críticas a las propuestas son variopintas pero tradicionales y se centran sobre todo (al menos lo que yo he leído) en este último punto (bueno, y también se rasga mucho la gente la vestiduras con lo de "guarderías" gratuitas). Por empezar con lo rápido, no se habla de guarderías, se habla de educación pública y gratuita desde los 0 años (lo que, en principio, ya debería estar garantizado). En España, la educación es obligatoria a partir de los 6 años, pero la escolarización (no obligatoria, pero parte implantada y asentada en nuestro modelo) comienza a los 3. La idea es empezar desde los 0, en las escuelas públicas que ya conocemos. Tan fácil como eso. Y luego que cada uno actúe como quiera, pero que desde el Estado se asegure la educación pública y gratuita desde los 0 años es una demanda (una promesa, incluso) que viene ya de lejos. Y en la actualidad, muchas son las familias que (por decisión propia o por necesidad) recurren a centros de educación infantil desde el final -o incluso antes- de la baja maternal.

Lo otro que también ha impactado mucho, sobre todo en la izquierda, es que las prestaciones por criaturas (hijo o hija) sean universales y no dependan de la renta. Vaya por delante que no estoy de acuerdo, creo que sí habría que establecer unos rangos que traten de esquivar los problemas con los que tradicionalmente se ha topado este tipo de ayudas y no universalizarlas, pero no nos volvamos loco ni confundamos
1- No es el cheque-bebé de Zapatero.
Y 2. La univeresalización de estas ayudas ya existe. Tener hijos desgrava.
Lo que pretende la medida (oye, que la podemos debatir y presentar enmienda, que además Podemos asegura que es cosa de todos) es cambiar el cómo, no el qué. El qué ya existe (vamos, como

Y la otra crítica, la, más usual es esa de "Sí, sí, todo esto está muy bonito pero ¿de dónde va a salir el dinero?" Pues señores, en eso consiste la tarea del político y el gobierno, conseguir los fondos a través de impuestos y redistribuirlos asegurando que se cumple o accede a aquello que es prioritario. No voy a meter en eso tan usado de gravar más a las rentas altas, acabar con las economías sumergidas, los paraísos fiscales y otros clásicos... Voy a ir por otro lado, por el de (sea como sea que consigamos ese dinero) qué hacemos con los presupuestos y aquí la diferencia (y esto suele ser o por intereses o por ideología) la diferencia es a qué le damos prioridad.

Un ejemplo muy facilito:

Llevamos 8 años de crisis, con recortes, congelaciones salariales, disminución de sueldos, subidas de impuestos, etc.. El problema de las medidas no ha estado en las medidas en sí (que también, por sobre quien han recaído y sobre quien no), el problema ha estado en su finalidad: ese dinero (y los recortes en materias básicas como educación, sanidad, dependencia y pensiones) se ha destinado a rescatar a la banca y a pagar la deuda en vez de rescatar a las personas y mejorar los servicios públicos y sociales  (educación, sanidad, dependencia y pensiones). Personalmente, hubiera aprobado todas las medidas sobre mi salario y mis impuestos si estos se hubieran destinado a generar empleo y erradicar la desigualdad y la pobreza.

Pero ha ocurrido todo lo contrario.