jueves, 15 de mayo de 2008

Llega lo bueno

No recuerdo cuando fue la última vez que descansé de verdad. Cuando fue ese día que tuve todo el tiempo para mí, para pensar sólo en mí y no tener que echar cuentas, hacer cálculos, planificar mi futuro, ni el tuyo, ni el nuestro, ni el de nadie. No sé cuando fue la última vez que no tuve que estar pendiente del teléfono esperando una llamada que hablara de un examen, de un trabajo, de un piso, de una hipoteca, de yo que sé...

Repito, estoy cansado, agotado, pero vienen tiempos en los que no vale el cansancio, en los que no está permitido bajar la guardia. Llega el momento clave de la hipoteca, aunque ya estoy un poco harto de decir aquello de "la próxima semana seguro está". Llega el momento clave de la temporada deportiva. Y ahí sí que estaremos seguro la próxima semana. Tengo el sábado para recobrar fuerzas aunque, ya te aviso Patricia, el viernes tendré que estar atento a los resultados del basket y el sábado por la mañana tendré que estar pegado durante un rato al teléfono para planear una semana de vértigo:
1. El domingo empieza a las nueve y media a.m. Preparo Minuto 30, comida "rápida" y Extremadura en Juego tenso y emocionante. El Mérida se la juega, también Jerez y Plasencia y 3 equipos por la zona baja. 4 horas de radio pura. A contener la emoción y a transmitir intensidad.
2. El lunes empieza a las siete de la mañana. Reina viene de Baza y a mi me toca horario matutino. Resumen del fin de semana en Primera Hora, preparo Minuto 30 y ultimo detalles de un viaje a un lugar por concretar. La tarde, para las maletas.
3. El martes no sé cuando empezará, ni donde. Tampoco sé cuando acabará, ni donde. Imprevisible día lleno de emoción. Con Plasencia o Cáceres, fase de ascenso. Partido de play-off y retransmisión para Canal Extremadura Radio. Agotador pero, bendito cansancio. Tras todo un año encerrado en la emisora, el pabellón me va a parecer un mundo en el que me apetece vivir por unas horas.
4. El miércoles empezará en la carretera. Desde no sé sabe hasta Plasencia (ojalá me espere un papel que me ate 40 años) o hasta Mérida. Resumen de los play-off y poco tiempo para reflexionar y descansar. Mucha carretera y algo de soledad.
5. El jueves empezará a las dos. Salvo sorpresa anterior, turno habitual de 2 a 10 y echarle imaginación. La fase de ascenso en fútbol y baloncesto obliga a improvisar sobre la marcha y a cambiar el encorsetado guión de los viernes. Promete.
6. El viernes empezará a las siete, con un guión en blanco y muchas ilusiones para el fin de semana.
7. El sábado, vuelta a empezar. Todo preparado para cantar una clasificación extremeña a la final a 4 de Cáceres. Mi micro y yo.

miércoles, 30 de abril de 2008

He salido como llegué. Con todo vacío. Lo miras, piensas, llenas cada rincón de recuerdos. Le quitas tu media mitad a las llaves, las dejas sobre la madera que soportó tanto besos, tantos saludos al aire, tantas llegadas tarde, tantos golpes de enfado, tantas caricias que añoran tus arrugas, tu ceño fruncido.

Recoges el felpudo, el más discreto de los baratos, el que soportó tus zapateos, el que intuyó mi barro en las zapatillas, el que convirtió aquel piso en un hogar. Bajas por el ascensor y miras, por última vez, ese paisaje en el que se adivina tu próxima casa. No será lo mismo, nunca más será la primera vez, tampoco la última. La última en la que me despedida de ti y no te vuelva a ver en ese rellano, en esa entrada, con tu camisón y tu sonrisa.

sábado, 19 de abril de 2008

Me acuerdo.

Me acuerdo de un pegaso a modo de colgante, de 3 reyes magos y un oso grande.

Me acuerdo de la pasión contenida en una cama de hospital, de rayas que bailaban esperando el dibujo de una película, de chupitos que encendían el corazón mientras ardía el estómago.

Me acuerdo de una carpeta que tapaba 54 secretos, de un biquini negro y la última pregunta antes de un viaje.

Me acuerdo de una canción, de miles, de miradas felices que cotillean el primer beso, de un callejón y un lindo vestido.

Me acuerdo de tu sonrisa, y de tu sonrojo tras una primera noche, me acuerdo de un empujón, y de otro, de un portazo y de un Portón. Me acuerdo de un sí, que al principio fue no.

Me acuerdo de lo malo, de un viaje de ida y vuelta, de tiempo de crecer y de creer.

Me acuerdo de miradas cómplices, de poemas urbanos e improvisados, de cara en mi almohada, de tu olor en mis sábanas.

Me acuerdo y no olvido. Te quiero y te admiro.

miércoles, 16 de abril de 2008

Y llegó el día

Mañana nerviosa. Retoques y elección de fotos. Un DVD quemado, otro inservible. Todo preparado para que tú llegues. Una mala mañana, cuatro niños nerviosos. Un taller sin herramientas, muchos gritos, muy mala leche.

Lasaña y croquetas sobre la mesa. Sin vino, como cada día, agua para beber. Uñas de aperitivo. Llegas, te desahogas, te sientas silenciosa y una canción.

Voy a buscarte a la salida del trabajo, a Madrid le faltan caricias y abrazos. Se los daremos ahora.
"¿Cómo ha ido todo? ¿Me has echado de menos? ¿Sabes,? anoche apareciste en mis sueños, llevabas menos ropa".
"Hoy he encontrado en el Segunda Mano un piso modesto, céntrico, barato, en el paraíso apenas a unos minutos, si vamos en Metro, del resto del mundo".
Sueño con ello mientras mi calor te espera. Impaciente, inexperto, yo quemo la cena. Llegas tarde a casa.
"¿Dónde te has metido? Te creía perdida". Me besas y aguantas mis bellas mentiras. Traes por fin la calma.
Un día de estos te doy un susto y te pido, seria y formalmente, que te cases conmigo. Ay, mi vida, un día el susto te lo doy yo a ti, y si me preguntas, te respondo que "sí".
Pequeña criatura, la esencia más pura va en frasco pequeño. Amor mío, ya lo sé, el mismo recipiente también encierra veneno.
Asumo el riesgo, te miro y planeo una vida contigo cargada de sueños. Y si no se cumplen cuando despertemos, con la luz del día ya veremos lo que hacemos.
Pequeña criatura, la esencia más pura va en frasco pequeño. Amor mío, ya lo sé, el mismo recipiente también encierra veneno.
Asumo el riesgo, te miro y planeo. Si te falta una almohada, yo te presto mi pecho. Y si no te amoldas a sus recovecos, con la luz del día ya veremos que hacemos


Tiempo de renovación. Contratos nuevos. Proyectos que continúan.

sábado, 5 de abril de 2008

Que me pasen la factura cuando termine de pagar mi hipoteca

Pese a estar cansado, cansado, cansado (ver post anterior), volvimos a la locura, volvimos a la carretera y volvimos a intentar comernos Almendralejo. Aunque fuera para un rato, para un bocado, para un abrazo y poco más, para berrear y dejarnos esa voz que tenemos que cuidar. Allí nos plantamos. Y, otra vez, no me arrepiento ¡Bendita locura!

Algunos me preguntan si no me canso, si no me aburro, pero no, no ocurre. Lo haría todos los fines de semana, todos los días. Disfruto, canto, desconecto, me río, salto, chillo, hago como que bailo y toco las palmas sin compás (ni escuadra ni cartabón).

Pero lo mejor: veo a esa gente, a esa buena gente a la que te encuentras una vez cada semestre, a los Javi, Juanlu, Mamen,... a los desvaneros. Sólo les saludas al inicio: abrazo efusivo, sonrisa amplia y ningún hasta luego, pues se pierden en tus prisas porque "mañana tengo que trabajar".

Pero ahí queda eso. Ese ratico, esa ilusión, ese reencuentro. Hoy graban en Zafra. Bien sabe José lo que me jode no estar ahí, pero chico, es que grabar un vídeo en sábado... ¡Cuánto mejor hacerlo un lunes o un martes! Suerte y nada, ¡A volar!

P.D.: Además de todo eso, en el concierto veo y comparo la diferencia entre una banda que ruge, que te anima, que desprende alegría en el directo de sus imperfecciones con la falta de chispas de pasadas estrellas de la televisión que tratan de hacerse hueco en el imposible mundo de la música a base de play-back y actuaciones sin espectáculo.

viernes, 4 de abril de 2008

¡¡Buff!!

Estoy cansado, cansado, cansado. Y lo que queda todavía por delante.
¿Os he contado que nos vamos a comprar un piso?
Pues parece que va a ser ya pronto, y agota pensar todo lo que hay que hacer en tu tiempo libre, nunca de descanso.
Así, ¿cómo queréis que actualice? Anda, traedme un vaso de leche RAM, que no quiero engordar con tanta Nutella.

jueves, 13 de marzo de 2008

Ya estamos tocando los huevos

Ya sabía yo que, tarde o temprano, la cadena que por este lado de la vida abrió José iba a llegarme. En este caso, el meme me aparece por dos lados (aunque mensajes en mi blog sólo ha llegado uno), por lo que me ceñiré a 5 rarezas, y no 10, que ya serían muchas y una decena ya daría que pensar ¡A ver si no van a ser rarezas! ¡A ver si es que eres raro! Así que, me centraré en 5. Antes de nada, ya digo que la continuación de este meme lo veo difícil. José, Carlos: yo no tengo tantos links en el blog como vosotros ni amigos internautas como para mandar esta tarea. Yo por la red visito las casas que no puedo ver a diario. Así que, por mi parte, ¡a tomar por culo la cadena! A mí, eso de las reglas de sucesión...

El que quiera seguirla, aquellos anónimos, desconocidos o conocidos casuales que quieran coger el testigo, aquí tienen una excusa (!ah! no, calla, que en ese blog ya no se escribe) para actualizar.

1. - Apilo las monedas. De arriba a abajo, de la más pequeña a la más grande, en tamaño, que no en cantidad, porque las de 5 céntimos son más grandes que las de diez, lo que me supuso un ligero trauma de ordenación mental en el tránsito de pesetas a euros. Sé calcular a la perfección cuantos euros son 400 dragmas, digo pesetas, pero me costó acostumbrarme a que el tamaño no siguiera el orden lógico del precio.

2- Muerdo. Muerdo todo lo mordible aunque no sea comestible: bolígrafos (cada vez menos), la camiseta del pijama (cuando estoy nervioso), las sábanas, los cojines, la ropa al vestirme. Esto último lo que más. Utilizo la boca como una tercera mano más, menos para actos sexuales propios, que no alcanzo. Con la boca amarro todo aquello que ya no puede abarcar con las manos: muerdo la camiseta mientras me abrocho los pantalones, tiro de la sábana hacia arriba para taparme mientras me mantengo calentito bajo la manta con las manos... Tengo dientes fuertes.

3- Hablo poco por teléfono. Segundos. Si me junto con mi madre, la conversación puede cortarse antes de que Orange considere que se ha producido el establecimiento de llamada. Una vez hablamos tres segundos: -"mama, que vamos a cenar patricia y yo. Hasta luego". Mi madre es otra gran oradora por teléfono, jeje. Lo mío es por profesión: ¡acabo hasta las narices de hablar por teléfono! El móvil puede sonar en cualquier momento y ahora ¡lo aborrezco!

4- Hago mía una de José: no puedo prestar atención a una conversación durante mucho tiempo seguido, y cuando digo mucho tiempo digo más de un minuto: si el otro interlocutor supera ese tiempo, mi mente se dispersa, mi cabeza se pierde y yo me olvido. Me supone un esfuerzo de concentración tremendo. Estoy tan acostumbrado a cortes breves, a flashes, a mensajes rápidos que la concentración se esfuma y si la mantengo, requiere un esfuerzo increíble. Si me hablais, o decidme cosas muy interesantes o sed concisos, breves, id al grano. Puedo mantener una conversación larga, pero no escuhar un monólogo. Lo siento, pero es así, conecto y desconecto con pasividad pasmosa.

5- ¡Uhmm! ¿? ¡Buffffff! Tengo muchas: empiezo libros que nunca termino. Debo tener por el segundo o tercer capítulo unos 4 ó 5 libros (Flore sen el ático, Alguien que no existe, La aventura del tocador de Señoras, Drácula,...): por eso nunca leo. En este sentido, es importante la rareza número 4, el cansancio que me provoca acciones que requieren concentración.

Bonus Track: como ya me he saltado una regla, pues para compensar sumo otra rareza: tomo cada bebida en un vaso o recipiente concreto: el café en taza corta, jamás en tazón de estos de desayuno (no me gustan las tazas grandes), el cola-cao en vaso, nunca en taza. La cerveza en botellín, como mucho en tubo, los refrescos, a ser posible, en lata,... Cada cosa en su recipiente. El sabor, el tacto del que tanto se habla en la cocina es fundamental también en la bebida.
¡Ah! Y no sporto que me miren mientras hago cosas: mientras trabajo, escribo, estudio, bailo, como, me peino, cago, apilo las monedas, leo libros que no acabaré o lo que sea. No puedo, es superior a mis fuerzas, me siento observado, ¡Qué coño! ¡Me observan! Cuidado porque puedo dar contestaciones de la que te puedes arrepentir.

Y estas son las reglas del meme, para quien quiera seguirlas
1.-Nombrar a la persona que te ha nominado, poner un link a su página y citar estas reglas en tu blog.
2.-Compartir cinco rarezas sobre tí mismo.
3.-Nominar a cinco personas para que continúen con el meme.
4.-Hacer saber a estas personas que están nominadas dejando un comentario en su blog

Y mis nominados son:
Los que quieran