Hoy, Carlos Sastre, va a ganar el Tour de Francia. En verdad, al madrileño afincado en el Barraco, Ávila, le quedan 8 kilómetros para llegar a la meta de París vestido de amarillo.
Para mí, Sastre siempre fue el cuñado del Chava. Ese buen ciclista, que iba bien hacia arriba, siempre se mantenía entre los favoritos pero nunca ganaba, entre otras cosas, porque trabajaba para otros. Sastre quedaba a la sombra de otros, otros como José María Jiménez Sastre, el Chava.
El Chava era la explosión, el espectáculo, esa escapada imposible. Sastre era la paciencia, la subida tranquila, la fuga contenida. El miércoles, en Alpe D´Huez, Sastre se contagió del alma de su cuñado y atacó en las primeras rampas del mítico puerto. Cada una de las 21 vueltas las dio en solitario y consiguió renta suficiente para poder defenderse en la crono final, como ya hiciera en su día el Chava en una Vuelta a España en la que, con su mejor contrarreloj, logró mantenerse en el podium.
Hoy, Sastre recuerda al Chava y hace doble justicia en el mundo del ciclismo. Una, con su cuñado y otra con los gregarios.
Enhorabuena Sastre. No te olvidamos Chava.
domingo, 27 de julio de 2008
sábado, 12 de julio de 2008
Expectativas
La felicidad no es otra cosa que expectativas.
Puedes tenerlo todo y no cumplir con las expectativas marcadas.
Puedes tener la nada, y tener todo aquello que deseaste.
Puedes no tener expectativa, y simplemente ser, sin plantearte si lo eres todo, o nada, si eres feliz, infeliz o conformista.
Otro día ahondo en el tema. Lo que he escrito no cumple mis expectativas.
Puedes tenerlo todo y no cumplir con las expectativas marcadas.
Puedes tener la nada, y tener todo aquello que deseaste.
Puedes no tener expectativa, y simplemente ser, sin plantearte si lo eres todo, o nada, si eres feliz, infeliz o conformista.
Otro día ahondo en el tema. Lo que he escrito no cumple mis expectativas.
miércoles, 9 de julio de 2008
¿Quieres ver mi piso?
Ya está.
Paredes pintadas, baño nuevo, tarima color nogal, halógenos en el techo... ¿quieres ver mi piso?
Yo lo veré después que tú, pero bueno, puedes entrar y darte una vuelta.
Coge esa curva, lleva a nuestra habitación.
Entra en la cocina y habla con el frigorífico.
Pasar por el salón, y no des la luz.
Entra al baño y no bajes la tapa, ni salpiques si te duchas.
¿Quieres ver mi piso? Yo lo estoy deseando.
Paredes pintadas, baño nuevo, tarima color nogal, halógenos en el techo... ¿quieres ver mi piso?
Yo lo veré después que tú, pero bueno, puedes entrar y darte una vuelta.
Coge esa curva, lleva a nuestra habitación.
Entra en la cocina y habla con el frigorífico.
Pasar por el salón, y no des la luz.
Entra al baño y no bajes la tapa, ni salpiques si te duchas.
¿Quieres ver mi piso? Yo lo estoy deseando.
lunes, 30 de junio de 2008
domingo, 29 de junio de 2008
¡PODEMOS!
29 de junio de 2008. Hoy es el día. 24 años y 2 días más tarde, España vuelve a jugar una final de la Eurocopa.
Hoy queremos dejar atrás esa frase de Lineker según la cual el fútbol es un deporte en el que juegan 11 contra 11 y siempre gana Alemania. Hoy queremos romper los maleficios.
Hoy queremos acabar con esa maldición que condena a los porteros a ser recordados por sus grandes pifias y no por sus grandes actuaciones.
24 años y 2 días más tarde, Íker Casillas debe hacer justicia con Luis Arconada, uno de los mejores guardametas de la historia del fútbol pero más recordado por su monumental cantada en la final de la Eurocopa de Francia 84 que por las intervenciones que llevaron a la Real Sociedad a ganar 2 ligas.
Casillas debe borrar los recuerdos de Andoni Zubizarreta, histórico portero, 126 veces internacional, campeón de liga, de Europa y un largo etcétera pero con una imagen que le condena: el gol en propia puerta ante Nigeria que significó la eliminación de España en el Mundial de Francia 98.
Y es que los porteros son, en ocasiones, más recordados por lo que fallaron que por lo que pararon. Pocos se detienen a pensar que Toni Jiménez, aquel cancerbero del Atlético de Madrid que se dejó robar un balón que supuso una Copa del Rey para el Español en el 2000 fue uno de los artífices de la victoria de España en los Juegos de Barcelona.
O Francisco Buyo, menos veces internacional de las que merecía, gran portero y recordado por fallar monumentalmente en el tercer gol del Tenerife que daba la liga 91-92 al Barcelona.
Hoy, Íker Casillas, debe vengar el mal fario de los guardametas y erigirse protagonista en positivo, como hizo en cuartos de final.
Hoy Íker debe demostrar que es el mejor portero del mundo, presentar su candidatura al balón de Oro y levantar la Copa de campeón.
Hoy queremos dejar atrás esa frase de Lineker según la cual el fútbol es un deporte en el que juegan 11 contra 11 y siempre gana Alemania. Hoy queremos romper los maleficios.
Hoy queremos acabar con esa maldición que condena a los porteros a ser recordados por sus grandes pifias y no por sus grandes actuaciones.
24 años y 2 días más tarde, Íker Casillas debe hacer justicia con Luis Arconada, uno de los mejores guardametas de la historia del fútbol pero más recordado por su monumental cantada en la final de la Eurocopa de Francia 84 que por las intervenciones que llevaron a la Real Sociedad a ganar 2 ligas.
Casillas debe borrar los recuerdos de Andoni Zubizarreta, histórico portero, 126 veces internacional, campeón de liga, de Europa y un largo etcétera pero con una imagen que le condena: el gol en propia puerta ante Nigeria que significó la eliminación de España en el Mundial de Francia 98.
Y es que los porteros son, en ocasiones, más recordados por lo que fallaron que por lo que pararon. Pocos se detienen a pensar que Toni Jiménez, aquel cancerbero del Atlético de Madrid que se dejó robar un balón que supuso una Copa del Rey para el Español en el 2000 fue uno de los artífices de la victoria de España en los Juegos de Barcelona.
O Francisco Buyo, menos veces internacional de las que merecía, gran portero y recordado por fallar monumentalmente en el tercer gol del Tenerife que daba la liga 91-92 al Barcelona.
Hoy, Íker Casillas, debe vengar el mal fario de los guardametas y erigirse protagonista en positivo, como hizo en cuartos de final.
Hoy Íker debe demostrar que es el mejor portero del mundo, presentar su candidatura al balón de Oro y levantar la Copa de campeón.
viernes, 27 de junio de 2008
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