Se apaga el 2011. El sol nos deslumbra con sus últimos rayos, calienta nuestros recuerdos y pone a hervir la sangre de las emociones pasadas. Se va un año difícil, un jodido año en el que nos han tratado como primos, nos han atemorizado con los riesgos y nos han secuestrado nuestro bienestar a base de recortes y amenazas, de miedos y mentiras, de falsas elecciones y urnas rutas por la mentira y la desigualdad. Nos indignamos, gritamos al vacío, a los oídos necios de pobres ricos que gobiernan un mundo que lucha por un futuro irremediablemente mejor. Seguiremos gritando, en silencio les chillaremos que otra vida es posible, que otro reparto es posible, que otro equilibrio es necesario.
El paro, la crisis, la prima de riesgo, los recortes. Ante ellos, nuestro pan, nuestro trabajo, nuestra esperanza. Nos obligan a pagar lo que otros cobraron, señalan con el dedo las manos de nuestra labranza mientras cuentan con sus manos las riquezas que acumulan a sus país. Dignifican al verdugo. En su soga, nuestra supervivencia. En su clemencia, nuestra vida. En su mano, nuestro futuro, en nuestro futuro, la oscuridad de una culpa inexistente, inventada. En su crédito, su descrédito. No hay dinero para pagar tanta avaricia.
Pero vendrán otros tiempos. Otras luces de esperanzana ya nos alumbran desde este 2011. El fin de ETA, vivir sin miedo, sin amenazas. Luz para un año de oscuridad. Ya no habrá bombas debajo de tu coche, ya no te esperará una bala al otro lado de la calle, ya no habrá cartas que aniquilen tu libertad. Respiraremos mejor, abriremos las ventanas para saborear el humo que echaron de los bares, creeremos en la libertad, aunque sigamos presos de esta democracia. Volarán nuestras alas y, con ellas, nuestras ideas, nuestra voz, nuestros cánticos, la cultura de un pueblo. Se va un año malo, amenaza con llegar otro peor. No lo permitiremos, lucharemos por un mundo irremediablemente mejor en el que habrá más paz que amenazas, más abrazos que miedos, más amigos que traiciones, más pasiones que dinero, más ilusiones que recortes, más acciones que palabras. Habrá más luz, más soles, más fuego, más candelas que alienten y calienten nuestros sueños. Candela. Luz para un año de oscuridad. Luz y más luz en un año resplandeciente. La luz que ciega mis problemas, la luz que me permite ver las soluciones, las esperanzas. Luz y candela.
Candela. Creía conocer el amor, creía conocer la felicidad. No era así. No era del todo así. Había más, había más colores, más sabores, más aromas. Todo cambia con más luz. Todo mejora cuando estás tú, cuando estáis las dos. Abro la puerta del año nuevo, y me alegra saber que me estaréis esperando, con una sonrisa en la cara, tumbadas en el sofá, con la camiseta llena de cereales, con una luz nueva, con un destello en cada ojo, con 2012 caricias. Me gusta pensar que seguiremos compartiendo y repartiendo carcajadas, entre almohadones y cojines, entre colchas y sábanas arrugadas.
Me gusta pensar que tendremos un futuro mejor, que 2012 nos abrazará sin miedos. Tengo esa corazonada. Para ello, para buscar suerte, por si hace falta, por si fuera necesario, por si acaso, tiraremos sal en vez de azúcar a nuestras espaldas, por la ventana. Miraremos por ella todo lo que nos llega. Me gusta pensar que saltaremos de estrella en estrella, de problema en problema, entre apuros y cuentas, aunque nos toque el peor poder. Me complace pensar que nos despertaremos por la mañana al abrigo de una sonrisa cómplice, de una mirada hambrienta de paz, amor y juegos.
Me gusta imaginar que desayunaremos soles, que cenaremos lo que nos dé la gana, que compartiremos lunas en el dormitorio, bailaremos en la cocina la última rumba de diciembre, el primer villancico de primeravera, que seguiremos haciendo nuestros los lunes, que jugaremos en la playa que desemboca en nuestro pasillo, que correremos por él tras sus primeros pasos.
No me importa saber que no dormiré por ver su primer diente, me gusta saber que lo celebraremos juntos, que lo viviremos juntos, que despiertos seguiremos viviendo sueños. Sueños rosas que guardar en el armario para que no nos digan "qué niño tan guapo".
Llenemos de ilusión este 2012, de gritos y palmas, de alegría y miradas. Lloremos cuando ella ría, ríamos entre pucheros, saquemos las cacerolas a la calle, hagamos ruido de fanfarria, cantemos al nuevo sol, a la candela que nos ilumina y da calor, que nos une y nos reta, que nos ama y aprieta, que nos duerme y despierta. Vivamos juntos, los 3. Queramonos como siempre, como nunca, hasta hacer subir la temperatura, hasta derretir el hielo, hasta congelar las estrellas para que nuestro cielo anochezca siempre salpicado de luces de navidad.
sábado, 31 de diciembre de 2011
viernes, 16 de diciembre de 2011
Dando candela
Candela siempre aparece en los grupos que me gustan. Lichis, Delinqüentes - Migué Benítez, El Puchero del Hortelano, El Desván del Duende... Todos se fijan en el haz luminoso y crujiente al que nos acerca la palabra Candela. Será por eso el nombre, será por eso que me gusta, será eso lo que tenemos en común, más que el Duende, más que el cobijo y la inmitidad de un acogedor Desván. Supongo que la candela es un buen lugar donde encontrarse, reunirse y reírnos hasta llorar.
Sea lo que sea, la compañía del Desván me vuelve a sorprender. Hace menos de una semana que escucho Besos de Cabra. Bueno, los primeros días sólo lo pude oir. Ahora, por fin, he realizado el ejercicio de escuchar, de saborear, de degustar e, incluso ya, de palmear de forma arrítmica siguiendo otro compás distinto con mis pies. Tenía ganas de tumbarme y oír el disco. Ha tenido que ser justo después de haber compartido con José las primeras impresiones, las sonoras, las melódicas, sin entrar en muchos detalles de los versos.
Si, es verdad, ya me he fijado en que este tercer disco tiene un acento más extremeño, más propio, más suyo, más Desván. Hay canciones que sólo con oirlas me invitan a conversar con ellos. Es como si me hablaran. Su poesía y su conversación inagotable. Este disco ya hace más compañía que el anterior, me saca una sonrisa diferente. Quizá no tenga el temazo, quizá no tenga una canción que destaca sobre las demás, pero es uniforme y es Desván del Duende al más puro estilo. Su alegría y algarabía, su jolgorio y su broma canalla, su humor ante lo serio, su compromiso a carcajadas.
Así, a primer oído, "Villacincos en mayo", "Pasta entre los dientes" y "Tú eres" me han llamado la atención, me han dado un chispazo. Bueno, he de aclarar, estas me han gustado de primeras dejando al margen "Delinqüentes y Poetas". Esta canción no es de este disco, esta canción es de siempre. Esa es mi sensación. Tengo la impresión -positiva- de haberla escuchado antes, pero no en plan Jarabe de Palo, de ¡oh, otra vez lo mismo!, sino de tenerla ya en mi cabeza. Yo creo que ellos la cantaron y yo ya la pensé en alguna taberna. O al revés. Da la sensación de haber estado ahí siempre, desde la primera vez que la escuchas. Quizá sea el eterno vínculo con Delinqüentes, con Matajare, con el Migué Benite poeta, letrista y delinqüente, con ese sentimiento garrapatero que nos ha permitido encontrarnos en pensamientos y sentimientos comunes.
Hecho el paréntesis obligado y necesario, reitero que esas 3 canciones me abrieron ojos y orejas de primera. Ahora empiezo a descubrir más el resto. El sabor añejo de "Que te daría yo" y, sobre todo, la fuerza, el empuje, la rabia y el corazón del temita compartido con el Puchero del Hortelano. En la primera escucha, me sorprendió gratamente la presencia del Puchero. Yo creo que me puse hasta nervioso. Si me tuvieran que pedir una lista de grupos y letristas que me pellizquen, con los que me identifique, que cuenten lo que siento y vivo, casi todos han compartido estudio y escenario con el Desván. Me falta Ismael Serrano, todo se andará. Quizá sea que el vallecano aún no sepa del calor de la candela. El temita del Puchero, poquito a poco, me va conquistando. No descarto que se pueda convertir en la favorita del disco. Pero eso es complicado, porque cada Beso de cabra tiene un sabor diferente, unos llegan antes y otros más tarde.
De momento, lo primero, gracias y enhorabuena. Se os echaba de menos en carretera.
Sea lo que sea, la compañía del Desván me vuelve a sorprender. Hace menos de una semana que escucho Besos de Cabra. Bueno, los primeros días sólo lo pude oir. Ahora, por fin, he realizado el ejercicio de escuchar, de saborear, de degustar e, incluso ya, de palmear de forma arrítmica siguiendo otro compás distinto con mis pies. Tenía ganas de tumbarme y oír el disco. Ha tenido que ser justo después de haber compartido con José las primeras impresiones, las sonoras, las melódicas, sin entrar en muchos detalles de los versos.
Si, es verdad, ya me he fijado en que este tercer disco tiene un acento más extremeño, más propio, más suyo, más Desván. Hay canciones que sólo con oirlas me invitan a conversar con ellos. Es como si me hablaran. Su poesía y su conversación inagotable. Este disco ya hace más compañía que el anterior, me saca una sonrisa diferente. Quizá no tenga el temazo, quizá no tenga una canción que destaca sobre las demás, pero es uniforme y es Desván del Duende al más puro estilo. Su alegría y algarabía, su jolgorio y su broma canalla, su humor ante lo serio, su compromiso a carcajadas.
Así, a primer oído, "Villacincos en mayo", "Pasta entre los dientes" y "Tú eres" me han llamado la atención, me han dado un chispazo. Bueno, he de aclarar, estas me han gustado de primeras dejando al margen "Delinqüentes y Poetas". Esta canción no es de este disco, esta canción es de siempre. Esa es mi sensación. Tengo la impresión -positiva- de haberla escuchado antes, pero no en plan Jarabe de Palo, de ¡oh, otra vez lo mismo!, sino de tenerla ya en mi cabeza. Yo creo que ellos la cantaron y yo ya la pensé en alguna taberna. O al revés. Da la sensación de haber estado ahí siempre, desde la primera vez que la escuchas. Quizá sea el eterno vínculo con Delinqüentes, con Matajare, con el Migué Benite poeta, letrista y delinqüente, con ese sentimiento garrapatero que nos ha permitido encontrarnos en pensamientos y sentimientos comunes.
Hecho el paréntesis obligado y necesario, reitero que esas 3 canciones me abrieron ojos y orejas de primera. Ahora empiezo a descubrir más el resto. El sabor añejo de "Que te daría yo" y, sobre todo, la fuerza, el empuje, la rabia y el corazón del temita compartido con el Puchero del Hortelano. En la primera escucha, me sorprendió gratamente la presencia del Puchero. Yo creo que me puse hasta nervioso. Si me tuvieran que pedir una lista de grupos y letristas que me pellizquen, con los que me identifique, que cuenten lo que siento y vivo, casi todos han compartido estudio y escenario con el Desván. Me falta Ismael Serrano, todo se andará. Quizá sea que el vallecano aún no sepa del calor de la candela. El temita del Puchero, poquito a poco, me va conquistando. No descarto que se pueda convertir en la favorita del disco. Pero eso es complicado, porque cada Beso de cabra tiene un sabor diferente, unos llegan antes y otros más tarde.
De momento, lo primero, gracias y enhorabuena. Se os echaba de menos en carretera.
miércoles, 30 de noviembre de 2011
Tenía que ser así
En 11 días sale el nuevo disco de "El Desván del Duende". De momento, ya podemos disfrutar con su single. Como no podía ser de otra manera, la sorpresa, el verso y la pasión por la música y el arte están presentes. Coincidiendo con el décimo aniversario de "El sentimiento garrapatero que nos traen las flores", sale del Desván esta canción-homenaje a Migué Benítez. Aunque aquí se note más, el Migue está siempre presente en la música del "Desván", en su filosofía, en su trayectoria, en nuestros puntos en común. De momento, disfrutad y, si algo si os mueve dentro, paseos también por lo primero de Delinqüentes y terminad cantando a gritos a ritmo de Matajare para saber "Cómo apretar los dientes".
Enhorabuena, chicos. Esperamos vuestro disco ansiosos
lunes, 28 de noviembre de 2011
¿Cuándo cambiamos?
Candela lo mira todo atentamente. Abre sus ojos de aceituna en plenitud y exhibe ese brillo especial. Su mirada relampaguea a cada instante. Observa y aprende. Arquea las cejas, las levanta, se muestra inocente, ingenua, dócil, amable, verdadera. Atónito, me fijo en cada uno de sus dulces gestos, en su respirar tranquilo. Me ve y sonríe sincera. Le enseño mi mano, se sorprende de nuevo, la toca, la reconoce, se divierte, me divierte. Se contagia de mi alegría, me ofrece generosa la suya. Ríe a carcajadas, chilla y explora su nueva voz, ya reconoce la nuestra, canta para llamarnos, para reclamar nuestra presencia. Así se siente feliz, se siente tranquila.
Si se despierta y estamos lejos, llora y arruga el morro. Si la cogemos, vuelve a cerrer los ojinos y, al poco tiempo, el dibujo de una sonrisa hará que su chupete salga despedido. Le gusta sentirnos, le gusta vernos pero, sobre todo, le gusta estar en nuestros brazos. Se siente protegida, segura, calmada. Y ella te regala su gorgojeo, su carcajada, su caricia experimental, su abrazo involuntario. Y te sientes nuevo, gratificado, te sientes mejor que nunca. Y lo hace contigo más que con nadie, pero lo hace con otros. No desconfía, sólo disfruta.
Y entonces la miras y miras a tu alrededor y piensas, ¿qué ha pasado? ¿cuándo cambiamos? ¿cuándo dejamos de atender, de aprender, de querer aprender? ¿cuándo perdemos esa mirada, cuándo dejamos de escuchar? ¿cuándo dejamos de creer en la gente, en la verdad? ¿cuándo empezamos a creernos con la verdad absoluta? ¿cuándo empezamos a mentirnos, a engañar a fingir u ocultar sentimientos? ¿cuándo perdemos la inocencia? ¿cuándo dejamos de cantar, de reír sin razón, de acariciar a los que queremos, de abrazarnos, de dar las gracias a los que hacen que nos sintamos bien? ¿cuándo dejamos de expresar que no nos gusta estar solos, que necesitamos de la compañía de aquellos que queremos? ¿cuándo dejamos de decir que nos queremos? ¿cuándo empezamos a confundir lo urgente con lo importante? ¿cuándo descuidamos lo básico? ¿cuándo nace, la envidia, el rencor, el odio, la avaricia, la venganza, la sinrazón? ¿cuándo perdemos la inocencia, la infancia? ¿quién tiene la culpa? ¿podremos evitarlo?
Sigo pensando en ti como en las olas del mar
Que se envuelven en sí mismas y se olvidan de nadar
Sigo esperando el día para verte despertar
Tú me das la luz
Quiero mirar tus ojos
Que me saben perdonar
Y mi alma se hace añicos
Solo oírte respirar
Tú le das sentido a todo
Incluso a esta oscuridad
Tú eres luz
Y tú no tienes la culpa
De las cosas que duelen
Tu me haces bello el retorno
Y das sentido a lo que viene
Tú no tienes culpa… ni yo
Me has entregado versos que ni el cielo podrá
Me has llamado con la fuerza de la voz del huracán
Tú me has abrazado cuando todo andaba mal
Tú me diste luz
Tú me diste calma y me la enseñaste a usar
Tú trajiste lunas nuevas, nuevecitas a este mar
Tú no tienes la culpa
De las cosas que no valen
Tú me haces bello el retorno
Y eres más bella que nadie
Tú no tienes la culpa
Si te pierdes el baile
No quiero que te roce
Ni un solo fleco de este aire
De "Tú no tienes la culpa". Alejandro Sanz
Si se despierta y estamos lejos, llora y arruga el morro. Si la cogemos, vuelve a cerrer los ojinos y, al poco tiempo, el dibujo de una sonrisa hará que su chupete salga despedido. Le gusta sentirnos, le gusta vernos pero, sobre todo, le gusta estar en nuestros brazos. Se siente protegida, segura, calmada. Y ella te regala su gorgojeo, su carcajada, su caricia experimental, su abrazo involuntario. Y te sientes nuevo, gratificado, te sientes mejor que nunca. Y lo hace contigo más que con nadie, pero lo hace con otros. No desconfía, sólo disfruta.
Y entonces la miras y miras a tu alrededor y piensas, ¿qué ha pasado? ¿cuándo cambiamos? ¿cuándo dejamos de atender, de aprender, de querer aprender? ¿cuándo perdemos esa mirada, cuándo dejamos de escuchar? ¿cuándo dejamos de creer en la gente, en la verdad? ¿cuándo empezamos a creernos con la verdad absoluta? ¿cuándo empezamos a mentirnos, a engañar a fingir u ocultar sentimientos? ¿cuándo perdemos la inocencia? ¿cuándo dejamos de cantar, de reír sin razón, de acariciar a los que queremos, de abrazarnos, de dar las gracias a los que hacen que nos sintamos bien? ¿cuándo dejamos de expresar que no nos gusta estar solos, que necesitamos de la compañía de aquellos que queremos? ¿cuándo dejamos de decir que nos queremos? ¿cuándo empezamos a confundir lo urgente con lo importante? ¿cuándo descuidamos lo básico? ¿cuándo nace, la envidia, el rencor, el odio, la avaricia, la venganza, la sinrazón? ¿cuándo perdemos la inocencia, la infancia? ¿quién tiene la culpa? ¿podremos evitarlo?
Sigo pensando en ti como en las olas del mar
Que se envuelven en sí mismas y se olvidan de nadar
Sigo esperando el día para verte despertar
Tú me das la luz
Quiero mirar tus ojos
Que me saben perdonar
Y mi alma se hace añicos
Solo oírte respirar
Tú le das sentido a todo
Incluso a esta oscuridad
Tú eres luz
Y tú no tienes la culpa
De las cosas que duelen
Tu me haces bello el retorno
Y das sentido a lo que viene
Tú no tienes culpa… ni yo
Me has entregado versos que ni el cielo podrá
Me has llamado con la fuerza de la voz del huracán
Tú me has abrazado cuando todo andaba mal
Tú me diste luz
Tú me diste calma y me la enseñaste a usar
Tú trajiste lunas nuevas, nuevecitas a este mar
Tú no tienes la culpa
De las cosas que no valen
Tú me haces bello el retorno
Y eres más bella que nadie
Tú no tienes la culpa
Si te pierdes el baile
No quiero que te roce
Ni un solo fleco de este aire
De "Tú no tienes la culpa". Alejandro Sanz
martes, 22 de noviembre de 2011
Si votar sirviera de algo...
...no nos dejarían votar. La frase no es mía, creo que la autoría es de Alberto Garzón, candidato al Congreso por IU por Málaga. Así se desprende de mi búsqueda por internet de esta frase que, para mi grata sorpresa, en las últimas horas ha tenido especial calado. Y no es un pataleta más por un mal resultado electoral, sino una realidad patente, palpable y demostrable. Incluso más allá de que nuestros votos no se dirijan realmente a aquellos que toman las decisiones y que marcan los senderos de nuestro país (mercados, especuladores,agencias de calificación, BCE, FMI, países más poderosos de la UE, yo que sé), sino porque el escaso margen que tiene cada gobierno nacional para decidir los caminos que la Banca le propone, también está viciado. Las elecciones se viven como un partido de fútbol y, en este partido, la derrota ya está decidida de antemano. Alguien dijo ayer también que España vive en un pucherazo continuo y razón, en vista de los resultados, no le falta. Quizá no esté decidido quién gane, pero si quién pierde.
Los hay que llevamos años pidiendo de forma urgente una reforma de la ley electoral, un cambio, un sistema que permita equilibrar los votos y darles a todos la misma validez. Los hay que se han pasado años prometiendo, al menos, una revisión. En un primer momento pensamos que no se habían atrevido. Ahora sabemos que no les ha interesado, no han querido. La culpa a los partidos nacionalistas ya no cuela. Hemos tenido que vivir la caída estrepitosa del PSOE para darnos cuenta de que estos partidos no son los principales beneficiados de este injusto e insostenible sistema electoral. De hecho, a penas salen beneficiados de la actual circunscripción provincial. Se aprecia con claridad en una de las imágenes más difundidas por internet de los últimos días

El gráfico habla por si mismo. Los partidos nacionales minoritarios pagan un mayor peaje de votos por cada diputado. Los nacionalistas, con un coste similar al de los grandes partidos, prácticamente no perderían poder en el congreso, y PSOE y PP sacan gran tajada del actual sistema electoral. El gráfico sólo refleja lo que muchos denunciamos hace tiempo y da respuesta a esas preguntas que surgieron durante la noche electoral ¿cómo es posible que un partido que no obtiene el respaldo ni de la mitad de los votantes ocupe más del 50% de los escaños? ¿cómo es posible que un año un 43.64% de votos supongan 169 escaños y, una legislatura después, un 44,62% den derecho a 186? ¿por qué en 2004 10´9 millons de votos eran 164 diputados y, 7 años después, 10,8 millones son mayoría absolutísima? ¿Por qué asciende 32 diputados un partido que sólo ha incrementado su número de votos en menos de 700 mil personas? ¿Por qué para otros, un incremento mayor de 700 mil votantes sólo supone subir 9 escaños? ¿por qué 3 millones de votos se traducen en 27 diputados repartidos en 9 partidos y 670 mil suponen 32 para uno sólo?
Esta última es la lectura que se desprende de los datos en número de votantes.
La crisis se ha llevado por delante al PSOE (podíamos discutir si el cambio está decidido realmente por los ciudadanos o si ha sido forzado por los mercados, por la manida prima de riesgo y la continua baja de la bolsa española con una deuda pública menor que la de otros países de la UE).
Rubalcaba ha perdido por el camino 4 millones 100 mil votos, 59 diputados. El descalabro del PSOE hacía pensar en una subida exponencial en los votantes del PP, un incremento en su electorado hasta ahora desconocido. La ciudadanía pide un cambio y se ha inclinado hacia la otra fuerza mayoritaria. Las encuestas así lo desvelaban y los primeros datos de escrutinio parecían demostrarlo. Nada más lejos de la realidad. De la crisis, de esos 4,1 de votantes socialistas indignados y disconformes con las políticas realizadas en esto últimos 4 años, el Partido Popular sólo ha podido rascar unos 670 mil votos, subida prácticamente inapreciable dado el amplio electorado del que dispone. De hecho, en 2008 ya logró una subida similar (500 mil votos más que en 2004) y la crisis era recesión y el PSOE no perdió votantes pese a los indicios de un futuro menos halagüeño. Los votantes del PSOE han penalizado a su partido, la política de su partido, pero no han buscado las soluciones en el Partido Popular como nos quieren hacer ver, como interpreta a su antojo la ley electoral. De esos 4,2 millones, sólo 700 mil (por redondear y por hacer una lectura de trasvase de votos que no tiene porqué ser necesariamente así) se han ido al PP. 1 millón de esos votantes ha preferido quedarse en casa y unos 200 mil han votado en blanco o nulo. El resto, más de 2 millones de votantes, han elegido votar a otras formaciones: IU, UPyD, Ciu, Amiur, FAC,...). Y precisamente, en esa diversidad se difumina la derrota, el castigo y la realidad. Se pierde la razón y, por qué no, la esperanza. España no ha girado a la derecha. La derecha se ha mantenido en sus treces de mayoría (enhorabuena por la indiscutible victoria electoral) y la izquierda se ha fragmentado. Bueno, se ha hecho añicos al estrellarse contra le Ley D´Hondt.
Y lo peor no es eso. Lo peor no es que durante estos 4 años un partido con mayoría simple gobernará con mayoría absoluta, lo peor no es que la pluralidad de partidos que representarán a la ciudadanía en el Congreso no tendrá peso (o lo que es lo mismo, tendrá voz muda y voto inútil), lo peor es que dentro de 4 años volverá a pasar lo mismo y la derrota de algunos estará decidida de antemano. Sólo quedará saber si le cambiamos el collar al perro. Volverán a pedir el voto útil cuando, en realidad, lo que existe es el voto inútil, inhábil. Por eso, una vez más, grito, canto y pido:
1 ciudadano, 1 voto. 1 voto igual a otro.
* En Extremadura, sólo en Extremadura, unos 68 mil votos (lo que no han ido ni a PP ni a PSOE) no han tenido valor, no tienen representación institucional.
1 ciudadano, 1 voto. 1 voto igual a otro.
Los hay que llevamos años pidiendo de forma urgente una reforma de la ley electoral, un cambio, un sistema que permita equilibrar los votos y darles a todos la misma validez. Los hay que se han pasado años prometiendo, al menos, una revisión. En un primer momento pensamos que no se habían atrevido. Ahora sabemos que no les ha interesado, no han querido. La culpa a los partidos nacionalistas ya no cuela. Hemos tenido que vivir la caída estrepitosa del PSOE para darnos cuenta de que estos partidos no son los principales beneficiados de este injusto e insostenible sistema electoral. De hecho, a penas salen beneficiados de la actual circunscripción provincial. Se aprecia con claridad en una de las imágenes más difundidas por internet de los últimos días

El gráfico habla por si mismo. Los partidos nacionales minoritarios pagan un mayor peaje de votos por cada diputado. Los nacionalistas, con un coste similar al de los grandes partidos, prácticamente no perderían poder en el congreso, y PSOE y PP sacan gran tajada del actual sistema electoral. El gráfico sólo refleja lo que muchos denunciamos hace tiempo y da respuesta a esas preguntas que surgieron durante la noche electoral ¿cómo es posible que un partido que no obtiene el respaldo ni de la mitad de los votantes ocupe más del 50% de los escaños? ¿cómo es posible que un año un 43.64% de votos supongan 169 escaños y, una legislatura después, un 44,62% den derecho a 186? ¿por qué en 2004 10´9 millons de votos eran 164 diputados y, 7 años después, 10,8 millones son mayoría absolutísima? ¿Por qué asciende 32 diputados un partido que sólo ha incrementado su número de votos en menos de 700 mil personas? ¿Por qué para otros, un incremento mayor de 700 mil votantes sólo supone subir 9 escaños? ¿por qué 3 millones de votos se traducen en 27 diputados repartidos en 9 partidos y 670 mil suponen 32 para uno sólo?
Esta última es la lectura que se desprende de los datos en número de votantes.
La crisis se ha llevado por delante al PSOE (podíamos discutir si el cambio está decidido realmente por los ciudadanos o si ha sido forzado por los mercados, por la manida prima de riesgo y la continua baja de la bolsa española con una deuda pública menor que la de otros países de la UE).
Rubalcaba ha perdido por el camino 4 millones 100 mil votos, 59 diputados. El descalabro del PSOE hacía pensar en una subida exponencial en los votantes del PP, un incremento en su electorado hasta ahora desconocido. La ciudadanía pide un cambio y se ha inclinado hacia la otra fuerza mayoritaria. Las encuestas así lo desvelaban y los primeros datos de escrutinio parecían demostrarlo. Nada más lejos de la realidad. De la crisis, de esos 4,1 de votantes socialistas indignados y disconformes con las políticas realizadas en esto últimos 4 años, el Partido Popular sólo ha podido rascar unos 670 mil votos, subida prácticamente inapreciable dado el amplio electorado del que dispone. De hecho, en 2008 ya logró una subida similar (500 mil votos más que en 2004) y la crisis era recesión y el PSOE no perdió votantes pese a los indicios de un futuro menos halagüeño. Los votantes del PSOE han penalizado a su partido, la política de su partido, pero no han buscado las soluciones en el Partido Popular como nos quieren hacer ver, como interpreta a su antojo la ley electoral. De esos 4,2 millones, sólo 700 mil (por redondear y por hacer una lectura de trasvase de votos que no tiene porqué ser necesariamente así) se han ido al PP. 1 millón de esos votantes ha preferido quedarse en casa y unos 200 mil han votado en blanco o nulo. El resto, más de 2 millones de votantes, han elegido votar a otras formaciones: IU, UPyD, Ciu, Amiur, FAC,...). Y precisamente, en esa diversidad se difumina la derrota, el castigo y la realidad. Se pierde la razón y, por qué no, la esperanza. España no ha girado a la derecha. La derecha se ha mantenido en sus treces de mayoría (enhorabuena por la indiscutible victoria electoral) y la izquierda se ha fragmentado. Bueno, se ha hecho añicos al estrellarse contra le Ley D´Hondt.
Y lo peor no es eso. Lo peor no es que durante estos 4 años un partido con mayoría simple gobernará con mayoría absoluta, lo peor no es que la pluralidad de partidos que representarán a la ciudadanía en el Congreso no tendrá peso (o lo que es lo mismo, tendrá voz muda y voto inútil), lo peor es que dentro de 4 años volverá a pasar lo mismo y la derrota de algunos estará decidida de antemano. Sólo quedará saber si le cambiamos el collar al perro. Volverán a pedir el voto útil cuando, en realidad, lo que existe es el voto inútil, inhábil. Por eso, una vez más, grito, canto y pido:
1 ciudadano, 1 voto. 1 voto igual a otro.
* En Extremadura, sólo en Extremadura, unos 68 mil votos (lo que no han ido ni a PP ni a PSOE) no han tenido valor, no tienen representación institucional.
1 ciudadano, 1 voto. 1 voto igual a otro.
martes, 15 de noviembre de 2011
Siempre me ha gustado decidir antes de que lo hagan por mí
Siempre me puedo equivocar, a eso no pienso renunciar
Que el derecho a equivocarse es un derecho universal
Y quien no te lo respeta creo que tiene, la verdad,
Los que van por un camino quieren que vayas detrás
Que hablan en imperativo y van sobrados de vanidad
Yo voy a volcar mis ilusiones en lo que quiero, serán las guías que marque el camino,
Revienten las puertas que están cerradas con cerrojos de desidia
Por el miedo a los fracasos, por el miedo a no poder.
Sólo se salta una valla si se intenta alguna vez
Y al caer si me hago daño de mis golpes aprenderé,
Cicatrices que recuerdan la aventura y crecer.
Yo voy a crecer.
Siempre me puedo confundir verlo todo negro cuando es gris
Por eso nunca se debe renunciar a eso que quieres de verdad
Porque la vida es más bonito cuando hay algo por lo que luchar
El que lucha y el que espera tiene su oportunidad
Aunque haya mil tropiezos ir para adelante no ir para atrás
Disfrutando lo que andaste y lo que queda por andar.
Yo voy a volcar mis ilusiones en lo que quiero, serán las guías que marque el camino,
Revienten las puertas que están cerradas con cerrojos de desidia
Por el miedo a los fracasos, por el miedo a no poder.
Sólo se salta una valla si se intenta alguna vez
Y al caer si me hago daño de mis golpes aprenderé,
Cicatrices que recuerdan la aventura y crecer.
Yo voy a volcar mis ilusiones en lo que quiero, serán las guías que marque el camino,
Revienten las puertas que están cerradas con cerrojos de desidia
Por el miedo a los fracasos, por el miedo a no poder.
Sólo se salta una valla si se intenta alguna vez
LA GUIA - EL PUCHERO DEL HORTELANO. DISCO: EL TIEMPO DE MANUEL
Siempre me puedo equivocar, a eso no pienso renunciar
Que el derecho a equivocarse es un derecho universal
Y quien no te lo respeta creo que tiene, la verdad,
Los que van por un camino quieren que vayas detrás
Que hablan en imperativo y van sobrados de vanidad
Yo voy a volcar mis ilusiones en lo que quiero, serán las guías que marque el camino,
Revienten las puertas que están cerradas con cerrojos de desidia
Por el miedo a los fracasos, por el miedo a no poder.
Sólo se salta una valla si se intenta alguna vez
Y al caer si me hago daño de mis golpes aprenderé,
Cicatrices que recuerdan la aventura y crecer.
Yo voy a crecer.
Siempre me puedo confundir verlo todo negro cuando es gris
Por eso nunca se debe renunciar a eso que quieres de verdad
Porque la vida es más bonito cuando hay algo por lo que luchar
El que lucha y el que espera tiene su oportunidad
Aunque haya mil tropiezos ir para adelante no ir para atrás
Disfrutando lo que andaste y lo que queda por andar.
Yo voy a volcar mis ilusiones en lo que quiero, serán las guías que marque el camino,
Revienten las puertas que están cerradas con cerrojos de desidia
Por el miedo a los fracasos, por el miedo a no poder.
Sólo se salta una valla si se intenta alguna vez
Y al caer si me hago daño de mis golpes aprenderé,
Cicatrices que recuerdan la aventura y crecer.
Yo voy a volcar mis ilusiones en lo que quiero, serán las guías que marque el camino,
Revienten las puertas que están cerradas con cerrojos de desidia
Por el miedo a los fracasos, por el miedo a no poder.
Sólo se salta una valla si se intenta alguna vez
LA GUIA - EL PUCHERO DEL HORTELANO. DISCO: EL TIEMPO DE MANUEL
jueves, 13 de octubre de 2011
Lejos
Estás lejos, muy lejos. Te echo de menos. Añoro tu sonrisa generosa, verdadera. Añoro tu sueño, tu mirada profunda, tu inocencia, tu candidez. He descubierto en ti la pureza, la sinceridad absoluta, la felicidad más plena. Te quiero hasta llorar, me duele no verte, ansío comerte a besos, necesito volver a escuchar esa leve carcajada, acercarte a mi pecho y sentir como se apacigua tu miedo, como se calma tu sueño. Estás lejos, me siento espeso, me pesa más el cansancio, me aturden los kilómetros, me desespera esta espera, me falta tu gorgojeo.
Tienes 3 meses, no hablas, casi no te mueves, ¿qué coño has hecho? No me puedo creer que algo tan pequeño genere tantos y tan grandes sentimientos.
Tienes 3 meses, no hablas, casi no te mueves, ¿qué coño has hecho? No me puedo creer que algo tan pequeño genere tantos y tan grandes sentimientos.
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