sábado, 31 de diciembre de 2011

Año de luz

Se apaga el 2011. El sol nos deslumbra con sus últimos rayos, calienta nuestros recuerdos y pone a hervir la sangre de las emociones pasadas. Se va un año difícil, un jodido año en el que nos han tratado como primos, nos han atemorizado con los riesgos y nos han secuestrado nuestro bienestar a base de recortes y amenazas, de miedos y mentiras, de falsas elecciones y urnas rutas por la mentira y la desigualdad. Nos indignamos, gritamos al vacío, a los oídos necios de pobres ricos que gobiernan un mundo que lucha por un futuro irremediablemente mejor. Seguiremos gritando, en silencio les chillaremos que otra vida es posible, que otro reparto es posible, que otro equilibrio es necesario.

El paro, la crisis, la prima de riesgo, los recortes. Ante ellos, nuestro pan, nuestro trabajo, nuestra esperanza. Nos obligan a pagar lo que otros cobraron, señalan con el dedo las manos de nuestra labranza mientras cuentan con sus manos las riquezas que acumulan a sus país. Dignifican al verdugo. En su soga, nuestra supervivencia. En su clemencia, nuestra vida. En su mano, nuestro futuro, en nuestro futuro, la oscuridad de una culpa inexistente, inventada. En su crédito, su descrédito. No hay dinero para pagar tanta avaricia.

Pero vendrán otros tiempos. Otras luces de esperanzana ya nos alumbran desde este 2011. El fin de ETA, vivir sin miedo, sin amenazas. Luz para un año de oscuridad. Ya no habrá bombas debajo de tu coche, ya no te esperará una bala al otro lado de la calle, ya no habrá cartas que aniquilen tu libertad. Respiraremos mejor, abriremos las ventanas para saborear el humo que echaron de los bares, creeremos en la libertad, aunque sigamos presos de esta democracia. Volarán nuestras alas y, con ellas, nuestras ideas, nuestra voz, nuestros cánticos, la cultura de un pueblo. Se va un año malo, amenaza con llegar otro peor. No lo permitiremos, lucharemos por un mundo irremediablemente mejor en el que habrá más paz que amenazas, más abrazos que miedos, más amigos que traiciones, más pasiones que dinero, más ilusiones que recortes, más acciones que palabras. Habrá más luz, más soles, más fuego, más candelas que alienten y calienten nuestros sueños. Candela. Luz para un año de oscuridad. Luz y más luz en un año resplandeciente. La luz que ciega mis problemas, la luz que me permite ver las soluciones, las esperanzas. Luz y candela.

Candela. Creía conocer el amor, creía conocer la felicidad. No era así. No era del todo así. Había más, había más colores, más sabores, más aromas. Todo cambia con más luz. Todo mejora cuando estás tú, cuando estáis las dos. Abro la puerta del año nuevo, y me alegra saber que me estaréis esperando, con una sonrisa en la cara, tumbadas en el sofá, con la camiseta llena de cereales, con una luz nueva, con un destello en cada ojo, con 2012 caricias. Me gusta pensar que seguiremos compartiendo y repartiendo carcajadas, entre almohadones y cojines, entre colchas y sábanas arrugadas.

Me gusta pensar que tendremos un futuro mejor, que 2012 nos abrazará sin miedos. Tengo esa corazonada. Para ello, para buscar suerte, por si hace falta, por si fuera necesario, por si acaso, tiraremos sal en vez de azúcar a nuestras espaldas, por la ventana. Miraremos por ella todo lo que nos llega. Me gusta pensar que saltaremos de estrella en estrella, de problema en problema, entre apuros y cuentas, aunque nos toque el peor poder. Me complace pensar que nos despertaremos por la mañana al abrigo de una sonrisa cómplice, de una mirada hambrienta de paz, amor y juegos.

Me gusta imaginar que desayunaremos soles, que cenaremos lo que nos dé la gana, que compartiremos lunas en el dormitorio, bailaremos en la cocina la última rumba de diciembre, el primer villancico de primeravera, que seguiremos haciendo nuestros los lunes, que jugaremos en la playa que desemboca en nuestro pasillo, que correremos por él tras sus primeros pasos.

No me importa saber que no dormiré por ver su primer diente, me gusta saber que lo celebraremos juntos, que lo viviremos juntos, que despiertos seguiremos viviendo sueños. Sueños rosas que guardar en el armario para que no nos digan "qué niño tan guapo".

Llenemos de ilusión este 2012, de gritos y palmas, de alegría y miradas. Lloremos cuando ella ría, ríamos entre pucheros, saquemos las cacerolas a la calle, hagamos ruido de fanfarria, cantemos al nuevo sol, a la candela que nos ilumina y da calor, que nos une y nos reta, que nos ama y aprieta, que nos duerme y despierta. Vivamos juntos, los 3. Queramonos como siempre, como nunca, hasta hacer subir la temperatura, hasta derretir el hielo, hasta congelar las estrellas para que nuestro cielo anochezca siempre salpicado de luces de navidad.

viernes, 16 de diciembre de 2011

Dando candela

Candela siempre aparece en los grupos que me gustan. Lichis, Delinqüentes - Migué Benítez, El Puchero del Hortelano, El Desván del Duende... Todos se fijan en el haz luminoso y crujiente al que nos acerca la palabra Candela. Será por eso el nombre, será por eso que me gusta, será eso lo que tenemos en común, más que el Duende, más que el cobijo y la inmitidad de un acogedor Desván. Supongo que la candela es un buen lugar donde encontrarse, reunirse y reírnos hasta llorar.

Sea lo que sea, la compañía del Desván me vuelve a sorprender. Hace menos de una semana que escucho Besos de Cabra. Bueno, los primeros días sólo lo pude oir. Ahora, por fin, he realizado el ejercicio de escuchar, de saborear, de degustar e, incluso ya, de palmear de forma arrítmica siguiendo otro compás distinto con mis pies. Tenía ganas de tumbarme y oír el disco. Ha tenido que ser justo después de haber compartido con José las primeras impresiones, las sonoras, las melódicas, sin entrar en muchos detalles de los versos.

Si, es verdad, ya me he fijado en que este tercer disco tiene un acento más extremeño, más propio, más suyo, más Desván. Hay canciones que sólo con oirlas me invitan a conversar con ellos. Es como si me hablaran. Su poesía y su conversación inagotable. Este disco ya hace más compañía que el anterior, me saca una sonrisa diferente. Quizá no tenga el temazo, quizá no tenga una canción que destaca sobre las demás, pero es uniforme y es Desván del Duende al más puro estilo. Su alegría y algarabía, su jolgorio y su broma canalla, su humor ante lo serio, su compromiso a carcajadas.

Así, a primer oído, "Villacincos en mayo", "Pasta entre los dientes" y "Tú eres" me han llamado la atención, me han dado un chispazo. Bueno, he de aclarar, estas me han gustado de primeras dejando al margen "Delinqüentes y Poetas". Esta canción no es de este disco, esta canción es de siempre. Esa es mi sensación. Tengo la impresión -positiva- de haberla escuchado antes, pero no en plan Jarabe de Palo, de ¡oh, otra vez lo mismo!, sino de tenerla ya en mi cabeza. Yo creo que ellos la cantaron y yo ya la pensé en alguna taberna. O al revés. Da la sensación de haber estado ahí siempre, desde la primera vez que la escuchas. Quizá sea el eterno vínculo con Delinqüentes, con Matajare, con el Migué Benite poeta, letrista y delinqüente, con ese sentimiento garrapatero que nos ha permitido encontrarnos en pensamientos y sentimientos comunes.

Hecho el paréntesis obligado y necesario, reitero que esas 3 canciones me abrieron ojos y orejas de primera. Ahora empiezo a descubrir más el resto. El sabor añejo de "Que te daría yo" y, sobre todo, la fuerza, el empuje, la rabia y el corazón del temita compartido con el Puchero del Hortelano. En la primera escucha, me sorprendió gratamente la presencia del Puchero. Yo creo que me puse hasta nervioso. Si me tuvieran que pedir una lista de grupos y letristas que me pellizquen, con los que me identifique, que cuenten lo que siento y vivo, casi todos han compartido estudio y escenario con el Desván. Me falta Ismael Serrano, todo se andará. Quizá sea que el vallecano aún no sepa del calor de la candela. El temita del Puchero, poquito a poco, me va conquistando. No descarto que se pueda convertir en la favorita del disco. Pero eso es complicado, porque cada Beso de cabra tiene un sabor diferente, unos llegan antes y otros más tarde.

De momento, lo primero, gracias y enhorabuena. Se os echaba de menos en carretera.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Tenía que ser así

video

En 11 días sale el nuevo disco de "El Desván del Duende". De momento, ya podemos disfrutar con su single. Como no podía ser de otra manera, la sorpresa, el verso y la pasión por la música y el arte están presentes. Coincidiendo con el décimo aniversario de "El sentimiento garrapatero que nos traen las flores", sale del Desván esta canción-homenaje a Migué Benítez. Aunque aquí se note más, el Migue está siempre presente en la música del "Desván", en su filosofía, en su trayectoria, en nuestros puntos en común. De momento, disfrutad y, si algo si os mueve dentro, paseos también por lo primero de Delinqüentes y terminad cantando a gritos a ritmo de Matajare para saber "Cómo apretar los dientes".

Enhorabuena, chicos. Esperamos vuestro disco ansiosos

lunes, 28 de noviembre de 2011

¿Cuándo cambiamos?

Candela lo mira todo atentamente. Abre sus ojos de aceituna en plenitud y exhibe ese brillo especial. Su mirada relampaguea a cada instante. Observa y aprende. Arquea las cejas, las levanta, se muestra inocente, ingenua, dócil, amable, verdadera. Atónito, me fijo en cada uno de sus dulces gestos, en su respirar tranquilo. Me ve y sonríe sincera. Le enseño mi mano, se sorprende de nuevo, la toca, la reconoce, se divierte, me divierte. Se contagia de mi alegría, me ofrece generosa la suya. Ríe a carcajadas, chilla y explora su nueva voz, ya reconoce la nuestra, canta para llamarnos, para reclamar nuestra presencia. Así se siente feliz, se siente tranquila.

Si se despierta y estamos lejos, llora y arruga el morro. Si la cogemos, vuelve a cerrer los ojinos y, al poco tiempo, el dibujo de una sonrisa hará que su chupete salga despedido. Le gusta sentirnos, le gusta vernos pero, sobre todo, le gusta estar en nuestros brazos. Se siente protegida, segura, calmada. Y ella te regala su gorgojeo, su carcajada, su caricia experimental, su abrazo involuntario. Y te sientes nuevo, gratificado, te sientes mejor que nunca. Y lo hace contigo más que con nadie, pero lo hace con otros. No desconfía, sólo disfruta.

Y entonces la miras y miras a tu alrededor y piensas, ¿qué ha pasado? ¿cuándo cambiamos? ¿cuándo dejamos de atender, de aprender, de querer aprender? ¿cuándo perdemos esa mirada, cuándo dejamos de escuchar? ¿cuándo dejamos de creer en la gente, en la verdad? ¿cuándo empezamos a creernos con la verdad absoluta? ¿cuándo empezamos a mentirnos, a engañar a fingir u ocultar sentimientos? ¿cuándo perdemos la inocencia? ¿cuándo dejamos de cantar, de reír sin razón, de acariciar a los que queremos, de abrazarnos, de dar las gracias a los que hacen que nos sintamos bien? ¿cuándo dejamos de expresar que no nos gusta estar solos, que necesitamos de la compañía de aquellos que queremos? ¿cuándo dejamos de decir que nos queremos? ¿cuándo empezamos a confundir lo urgente con lo importante? ¿cuándo descuidamos lo básico? ¿cuándo nace, la envidia, el rencor, el odio, la avaricia, la venganza, la sinrazón? ¿cuándo perdemos la inocencia, la infancia? ¿quién tiene la culpa? ¿podremos evitarlo?

Sigo pensando en ti como en las olas del mar

Que se envuelven en sí mismas y se olvidan de nadar

Sigo esperando el día para verte despertar

Tú me das la luz

Quiero mirar tus ojos

Que me saben perdonar

Y mi alma se hace añicos

Solo oírte respirar

Tú le das sentido a todo

Incluso a esta oscuridad

Tú eres luz


Y tú no tienes la culpa

De las cosas que duelen

Tu me haces bello el retorno

Y das sentido a lo que viene

Tú no tienes culpa… ni yo


Me has entregado versos que ni el cielo podrá

Me has llamado con la fuerza de la voz del huracán

Tú me has abrazado cuando todo andaba mal

Tú me diste luz

Tú me diste calma y me la enseñaste a usar

Tú trajiste lunas nuevas, nuevecitas a este mar

Tú no tienes la culpa

De las cosas que no valen

Tú me haces bello el retorno

Y eres más bella que nadie

Tú no tienes la culpa

Si te pierdes el baile

No quiero que te roce

Ni un solo fleco de este aire

De "Tú no tienes la culpa". Alejandro Sanz

martes, 22 de noviembre de 2011

Si votar sirviera de algo...

...no nos dejarían votar. La frase no es mía, creo que la autoría es de Alberto Garzón, candidato al Congreso por IU por Málaga. Así se desprende de mi búsqueda por internet de esta frase que, para mi grata sorpresa, en las últimas horas ha tenido especial calado. Y no es un pataleta más por un mal resultado electoral, sino una realidad patente, palpable y demostrable. Incluso más allá de que nuestros votos no se dirijan realmente a aquellos que toman las decisiones y que marcan los senderos de nuestro país (mercados, especuladores,agencias de calificación, BCE, FMI, países más poderosos de la UE, yo que sé), sino porque el escaso margen que tiene cada gobierno nacional para decidir los caminos que la Banca le propone, también está viciado. Las elecciones se viven como un partido de fútbol y, en este partido, la derrota ya está decidida de antemano. Alguien dijo ayer también que España vive en un pucherazo continuo y razón, en vista de los resultados, no le falta. Quizá no esté decidido quién gane, pero si quién pierde.

Los hay que llevamos años pidiendo de forma urgente una reforma de la ley electoral, un cambio, un sistema que permita equilibrar los votos y darles a todos la misma validez. Los hay que se han pasado años prometiendo, al menos, una revisión. En un primer momento pensamos que no se habían atrevido. Ahora sabemos que no les ha interesado, no han querido. La culpa a los partidos nacionalistas ya no cuela. Hemos tenido que vivir la caída estrepitosa del PSOE para darnos cuenta de que estos partidos no son los principales beneficiados de este injusto e insostenible sistema electoral. De hecho, a penas salen beneficiados de la actual circunscripción provincial. Se aprecia con claridad en una de las imágenes más difundidas por internet de los últimos días



El gráfico habla por si mismo. Los partidos nacionales minoritarios pagan un mayor peaje de votos por cada diputado. Los nacionalistas, con un coste similar al de los grandes partidos, prácticamente no perderían poder en el congreso, y PSOE y PP sacan gran tajada del actual sistema electoral. El gráfico sólo refleja lo que muchos denunciamos hace tiempo y da respuesta a esas preguntas que surgieron durante la noche electoral ¿cómo es posible que un partido que no obtiene el respaldo ni de la mitad de los votantes ocupe más del 50% de los escaños? ¿cómo es posible que un año un 43.64% de votos supongan 169 escaños y, una legislatura después, un 44,62% den derecho a 186? ¿por qué en 2004 10´9 millons de votos eran 164 diputados y, 7 años después, 10,8 millones son mayoría absolutísima? ¿Por qué asciende 32 diputados un partido que sólo ha incrementado su número de votos en menos de 700 mil personas? ¿Por qué para otros, un incremento mayor de 700 mil votantes sólo supone subir 9 escaños? ¿por qué 3 millones de votos se traducen en 27 diputados repartidos en 9 partidos y 670 mil suponen 32 para uno sólo?

Esta última es la lectura que se desprende de los datos en número de votantes.
La crisis se ha llevado por delante al PSOE (podíamos discutir si el cambio está decidido realmente por los ciudadanos o si ha sido forzado por los mercados, por la manida prima de riesgo y la continua baja de la bolsa española con una deuda pública menor que la de otros países de la UE).

Rubalcaba ha perdido por el camino 4 millones 100 mil votos, 59 diputados. El descalabro del PSOE hacía pensar en una subida exponencial en los votantes del PP, un incremento en su electorado hasta ahora desconocido. La ciudadanía pide un cambio y se ha inclinado hacia la otra fuerza mayoritaria. Las encuestas así lo desvelaban y los primeros datos de escrutinio parecían demostrarlo. Nada más lejos de la realidad. De la crisis, de esos 4,1 de votantes socialistas indignados y disconformes con las políticas realizadas en esto últimos 4 años, el Partido Popular sólo ha podido rascar unos 670 mil votos, subida prácticamente inapreciable dado el amplio electorado del que dispone. De hecho, en 2008 ya logró una subida similar (500 mil votos más que en 2004) y la crisis era recesión y el PSOE no perdió votantes pese a los indicios de un futuro menos halagüeño. Los votantes del PSOE han penalizado a su partido, la política de su partido, pero no han buscado las soluciones en el Partido Popular como nos quieren hacer ver, como interpreta a su antojo la ley electoral. De esos 4,2 millones, sólo 700 mil (por redondear y por hacer una lectura de trasvase de votos que no tiene porqué ser necesariamente así) se han ido al PP. 1 millón de esos votantes ha preferido quedarse en casa y unos 200 mil han votado en blanco o nulo. El resto, más de 2 millones de votantes, han elegido votar a otras formaciones: IU, UPyD, Ciu, Amiur, FAC,...). Y precisamente, en esa diversidad se difumina la derrota, el castigo y la realidad. Se pierde la razón y, por qué no, la esperanza. España no ha girado a la derecha. La derecha se ha mantenido en sus treces de mayoría (enhorabuena por la indiscutible victoria electoral) y la izquierda se ha fragmentado. Bueno, se ha hecho añicos al estrellarse contra le Ley D´Hondt.

Y lo peor no es eso. Lo peor no es que durante estos 4 años un partido con mayoría simple gobernará con mayoría absoluta, lo peor no es que la pluralidad de partidos que representarán a la ciudadanía en el Congreso no tendrá peso (o lo que es lo mismo, tendrá voz muda y voto inútil), lo peor es que dentro de 4 años volverá a pasar lo mismo y la derrota de algunos estará decidida de antemano. Sólo quedará saber si le cambiamos el collar al perro. Volverán a pedir el voto útil cuando, en realidad, lo que existe es el voto inútil, inhábil. Por eso, una vez más, grito, canto y pido:

1 ciudadano, 1 voto. 1 voto igual a otro.

* En Extremadura, sólo en Extremadura, unos 68 mil votos (lo que no han ido ni a PP ni a PSOE) no han tenido valor, no tienen representación institucional.
1 ciudadano, 1 voto. 1 voto igual a otro.

martes, 15 de noviembre de 2011

Siempre me ha gustado decidir antes de que lo hagan por mí
Siempre me puedo equivocar, a eso no pienso renunciar
Que el derecho a equivocarse es un derecho universal
Y quien no te lo respeta creo que tiene, la verdad,
Los que van por un camino quieren que vayas detrás
Que hablan en imperativo y van sobrados de vanidad

Yo voy a volcar mis ilusiones en lo que quiero, serán las guías que marque el camino,
Revienten las puertas que están cerradas con cerrojos de desidia
Por el miedo a los fracasos, por el miedo a no poder.
Sólo se salta una valla si se intenta alguna vez
Y al caer si me hago daño de mis golpes aprenderé,
Cicatrices que recuerdan la aventura y crecer.
Yo voy a crecer.

Siempre me puedo confundir verlo todo negro cuando es gris
Por eso nunca se debe renunciar a eso que quieres de verdad
Porque la vida es más bonito cuando hay algo por lo que luchar
El que lucha y el que espera tiene su oportunidad
Aunque haya mil tropiezos ir para adelante no ir para atrás
Disfrutando lo que andaste y lo que queda por andar.

Yo voy a volcar mis ilusiones en lo que quiero, serán las guías que marque el camino,
Revienten las puertas que están cerradas con cerrojos de desidia
Por el miedo a los fracasos, por el miedo a no poder.
Sólo se salta una valla si se intenta alguna vez
Y al caer si me hago daño de mis golpes aprenderé,
Cicatrices que recuerdan la aventura y crecer.

Yo voy a volcar mis ilusiones en lo que quiero, serán las guías que marque el camino,
Revienten las puertas que están cerradas con cerrojos de desidia
Por el miedo a los fracasos, por el miedo a no poder.
Sólo se salta una valla si se intenta alguna vez

LA GUIA - EL PUCHERO DEL HORTELANO. DISCO: EL TIEMPO DE MANUEL

jueves, 13 de octubre de 2011

Lejos

Estás lejos, muy lejos. Te echo de menos. Añoro tu sonrisa generosa, verdadera. Añoro tu sueño, tu mirada profunda, tu inocencia, tu candidez. He descubierto en ti la pureza, la sinceridad absoluta, la felicidad más plena. Te quiero hasta llorar, me duele no verte, ansío comerte a besos, necesito volver a escuchar esa leve carcajada, acercarte a mi pecho y sentir como se apacigua tu miedo, como se calma tu sueño. Estás lejos, me siento espeso, me pesa más el cansancio, me aturden los kilómetros, me desespera esta espera, me falta tu gorgojeo.

Tienes 3 meses, no hablas, casi no te mueves, ¿qué coño has hecho? No me puedo creer que algo tan pequeño genere tantos y tan grandes sentimientos.

jueves, 22 de septiembre de 2011

Una gran noche, sí señor

Hoy para mi es un día especial
Hoy saldré por la noche
Podré vivir lo que el mundo nos da
Cuando el sol ya se esconde

Podré cantar una dulce canción
A la luz de la luna
Y acariciar y besar a mi amor
Como no lo hice nunca

Que pasará, que misterio habrá
Puede ser mi gran noche
Y al despertar ya mi vida sabrá
Algo que no conoce

ilailarararara

Caminaré abrazado a mi amor
Por las calles sin rumbo
Descubriré que el amor es mejor
Cuando todo esta oscuro

Y sin hablar nuestros pasos irán
A buscar otra puerta
Que se abrirá como mi corazón
Cuando ella se acerca

Que pasará, que misterio habrá
Puede ser mi gran noche
Y al despertar ya mi vida sabrá
Algo que no conoce

ilailarararara

Será, será esta noche ideal
Que ella nunca se olvida
Podré reír y soñar y bailar
Disfrutando la vida
Olvidaré la tristeza y el mal
Y las penas del mundo
Y escucharé los violines cantar
En la noche sin rumbo

Que pasará, que misterio habrá
Puede ser mi gran noche
Y al despertar ya mi vida sabrá
Algo que no conoce
Que pasará, que misterio habrá
Puede ser mi gran noche
Que pasará, que misterio habrá
Puede ser mi gran noche

lunes, 19 de septiembre de 2011

martes, 30 de agosto de 2011

Candela

Duerme tranquila, con los puños cerrados, estirada, haciéndonos ver lo mucho que ha crecido su pequeño cuerpo. Respira paz, calma, tranquilidad. Sueña con mis brazos, con los de Patricia, se asusta y cae al vacío, en mi pecho relaja su miedo. No hay preocupación, ni obligación, ni temores, ni presiones. Hay silencio o llanto, hay hambre, de comer y de aprender. Hay ojos abiertos que te miran fijamente, hay una mirada dulce, una sonrisa única, hay una nueva vida, una luz en mi niña Candela

Te acaricia suave, casi sin querer, te eriza la piel, te enamora. La miro y lloro, o quiero llorar, la miro y sueño con ella, con su futuro, con el nuestro. Pies descalzos para tocar arenas, para sentir los mares que recorren nuestro sentimientos, a flor de piel, su piel de pétalos, su aroma a jazmín y rosa blanca, su boca de fruta dulce. La miro y pienso, la miro y sueño, la miro y lloro, la miro y quiero, la quiero. Es el mundo que quiero, es el mundo que anhelo. Es la vida a su lado, sin dueños, sin temores, con miedo. Miedo en cada quejido, ahogado en cada llanto, adorando cada ruido, cada suspiro, cada uno de sus lados, de sus parecidos, tanto el Herrero como el Calvo.

Es un nuevo amor, que aparece nuevo, distinto, fuerte, espontáneo. Es una nueva esperanza, que llega al mundo para acabar con tanta rabia, dolor, intolerancia. Es una nueva vida que crece a mi lado, en mi regazo. Es Candela Herrero Calvo

domingo, 14 de agosto de 2011

9 de agosto

Has venido a despertar
mi alegría y felicidad,
tengo tantas cosas que contar.

Ven, vuélvete a dormir,
vuelve a descubrir todo aquello junto a mí.

Que de dudas te serví,
que de cosas me perdí,
que de veces me has hecho reír.

Cuánto tiempo sin llorar,
sin sentir, sin escuchar,
sin tener algo de que hablar.

Tú sentada frente a mí
miro y sólo veo en ti
todo lo que queda por vivir.

Vi en tus ojos sin querer
tantas ganas de querer
que sólo quiero verlos otra vez.

Has venido a despertar
mi alegría y felicidad,
tengo tantas cosas que contar.

Ven, vuélvete a dormir,
vuelve a descubrir todo aquello junto a mí.
Has venido a despertar
mi alegría y felicidad,
tengo tantas cosas que contar.
Ven, vuélvete a dormir,
vuelve a descubrir todo aquello junto a mí.

Parte de "Tantas cosas que contar" - El Viaja de Copperport - (La Oreja de Van Gogh)

domingo, 7 de agosto de 2011

Un poquito de música extremeña para animar a la criatura

Tú vuelas presurosa,
Tú dinamita pa' un bolero,
Dama de los lavavos,
Taconazo firme sin pisar el suelo.
Llave de los escotes de caramelo,
Que meten tu alma en su monedero,
Vaivén del sueño de los trapecios
Camelando buitres desde el burladero.

Volar vuelan los años porque el tiempo duerme en los balcones sentaito a tu vera
Olvido en el olvido mi trinchera pa fumarme a besos la melancolia.
Y ahora que eres feliz flotando en mis letras nos cabe el mundo en una maleta.
La vida muerde flores con señales de humo.
Y ahora que en la penumbra nos embelesan puestas de sol quemando promesas.
La vida nos sonríe con señales de humo....

Tú vuelas presurosa
Libro sin hojas de boca en boca,
Liebre entre los trigales, carrusel de coplas tiñendo portales,
Gata de las alcobas sin equipaje,que coleccionan canas al aire
Fuga del santo,
Bala perdía,
que vivió la vida por que eran dos dias

viernes, 5 de agosto de 2011

Sin acritud y desde el cariño

Es 5 de agosto. Nada nuevo. Eso sí, el babycenter ya nos saluda como nuevos padres y nos felicita por nuestro recién nacido (bjlajgiohadgajbanxznesh). Deben ser los únicos que no se han enterado de que el porcentaje de mujeres que paren en el día señalado no llega ni al 20%.

Nosotros pertenecemos a la mayoría, a la inmensa mayoría, también a esa leyenda urbana de que a las primerizas siempre se les retrasa. La verdad es que, en estas semanas, estamos escuchando experiencia, opiniones, supersticiones y ¿ánimos? para todo los gustos.

La frase "qué sea una horita corta" se ha convertido en trending topics de esos. Por no dicer aquello "no, pues ya tienes los labios más hinchados". Y las pelotas, resoplo yo en lo bajino mientras ofrezco mi mejor sonrisa. El caso es que lo de los labios lo pueden decir personas que hace meses que no ven a Patricia. Claro, que al poco rato de escuchar lo de los labios (que como deben estar es abiertos, y no hinchados) llega otra persona y te espeta "no, pues sigues teniendo la barriga alta" - ¿Alta? ¡Si hace un mes que mi mujer anda como Manuel Fraga!- "pues a ti todavía te queda" ¿estás de coña o qué? ¿me he metido yo contigo? Pienso mientras ofrezco la mejor de mis nerviosas sonrisas. "La semana que viene, que hay luna llena, seguro que la tienes". Hombre, teniendo en cuenta que esta semana no ha sido... Pues pinta para la que viene y lo de la luna, ¿qué llevamos, 1 mes sin que nazcan críos? "No es que es con los cambios de ciclos lunares" Ah, claro. Vamos, todas las semanas pasa algo. Bueno, pues la luna si tiene que esperar, que espere, pero yo ya quiero tener a mi hija en brazos. Ya estoy intranquilo.

Al respecto de esa intranquilidad Uno agradece, realmete, sin ironías, cada apoyo, cada consejo, cada experiencia ("no, pues a mi mujer le dijeron que estaba muy verde y a los 2 días estaba de parto", este tipo de experiencia ayudan bastante), cada llamada interesada y preocupada es de agradecer. Claro que, cuando te preguntan cosas como ¿qué, ya ha nacido? Sí, no la ves, aquí, en mi carrito invisible, y a Patricia le hemos metido una sandía en la barriga para que no la eche de menos (que esa es otra, aquellas personas que dicen que aprovechemos la barriga ahora que la tenemos ¡pero si llevo meses sin abrazar a mi mujer!). Claro, que más inquietante son los que dicen "¡Pero todavía no ha nacido!" Sí, pero decidimos dejarla dentro, que allí duerme mejor. De verdad, que hay preguntas raras en estas largas, larguísimas semanas. Aunque, en la mayoría, lo que hay son muestras de cariño, de mucho afecto, de comprensión. Y se agradece.

La gente está expectante, impaciente, con muchas ganas (no con las mismas ganas que nosotros, NI DE BROMA), pero claro, demostrar ese nerviosismo palpable no es compatible con la recomendación "Vosotros lo que tenéis que hacer es estar tranquilos y no pensar en ello" Supongo que para estar nerviosos y darle vueltas a la cosa ya están ellos pero, déjame que te diga una cosa

¿Tranquilos? ¿no pensar en ello? Lo siento pero no. Me subo por las paredes, llevo 2 semanas en las que sólo hablo de esto, sólo me preguntan por esto, llevo 8 meses y 4 días esperando este momento y quieres que no piense en ello, que esté tranquilo... ¡No me digas lo qué tengo que hacer, dimo cómo!

La realidad es que me muero de la impaciencia. La ausencia de una fecha, de un día. El largo pasar de las horas, el no sentir nada que te anuncie que va a llegar me angustia, me enerva, me saca de quicio. Afortunadamente, con sus tópicos y frases hechas, con sus recomendaciones poco prácticas, con cada experiencia diferente y probablemente contraria o contradictoria con la anteriro, uno lo va llevando mejor. Sentir el cariño por la calle ayuda, aunque uno resople como un caballa cada vez que suena el teléfono.

Gracias a todos por ser tan pesados.

martes, 2 de agosto de 2011

¿Hemos llegado ya? ¿Cuánto queda?

Llevo las últimas semanas canturreando, ya no me apetece. Y es que no hay ninguna canción que cuente lo que siento. No la encuentro. Hay canciones de amor, de desamor, de admiración, de padres a hijos, de hijas a madres, de hermanos, de alabanza, de sueños cumplidos, de cumplidos por soñar, de recién nacidos, de vidas que acaban de comenzar, pero nadie me había cantado y contado el sentir de los días previos. La espera, la tensión, la ansiedad, las ganas de que llegue un día que no sabes qué día será, la ambición por poseer en tus manos lo que sólo has podido imaginar, imaginar un cuerpo sin cara, esperar caricias, una mirada, un alboroto de madrugada, una boquita que se abre buscando un puño, un dedo, su alimento.

El corazón se acelera, el tiempo se para, se ralentiza, se congela en este calor insufrible, en este verano interminable. Sólo puede respirar, más y más rapido, jadear tu llegada, alentar mi esperanza y mi espera. Quiero verte ya, quiere olerte, quiero tenerte en mis brazos, quiero llorar al verte, quiero quedarme sordo escuchano tus pulmones, tu sueño y tu hambre. Quiero sentirme torpe, tocar con mis dedos tu terciopelo, tus lunares, ese cabello rizado y moreno que tantas veces en creado en mi mente, he dibujado en cada parte de la casa. Quiero jugar con tus pies, sorprenderme de su diminuto tamaño. Necesito que salgas ya. Necesito que tu cuerpo lleve la calma a mi pecho, que me ayudes a respirar, que me hagas correr y a bendecir este maldito momento de inmensa espera, a maldecir tantos bentidos momentos de dulce desesperación.

Lo quiero ya.

miércoles, 27 de julio de 2011

Sigamos tarareando

Eso de saber que cada arruga de tu cara es cosa mía
Que cada parte de tu piel es recorrida
Por mis manos eso me hace sentir bien
Eso de saber que cada vello de tu cuerpo es más que bello
Son los anillos que rodearán mis dedos
Hasta que el tiempo diga se acabó

Dime que vas a seguir por siempre a mi lado
Aunque veas a diario como se me va el azul
Ahora que ya descubriste que el caballo blanco era alquilado
Ahora que compruebas que yo destiño también

Eso de saber que cada arruga de tu cara es cosa mía
Que cada parte de tu piel es recorrida
Por mis manos eso me hace sentir bien
Eso de saber que cada vello de tu cuerpo es más que bello
Son los anillos que rodearán mis dedos
Hasta que el tiempo diga se acabó

Dime que vas a seguir recogiendo mis besos
Aunque ya no te sorprenda donde los voy a dejar caer
Ahora que ya saber de sobra lo malo y lo menos
Malo que hay en mí
Ahora que compruebas que yo destiño también

Eso de saber que cada arruga de tu cara es cosa mía
Que cada parte de tu piel es recorrida
Por mis manos eso me hace sentir bien
Eso de saber que cada vello de tu cuerpo es más que bello
Son los anillos que rodearán mis dedos
Hasta que el tiempo diga se acabó

Eso de saber que cada vello de tu cuerpo es más que bello
Son los anillos que rodearán mis dedos
Hasta que el tiempo diga se acabó

lunes, 25 de julio de 2011

2 años

Voy a buscarte a la salida del trabajo,
a Madrid le faltan caricias y abrazos.
Se los daremos ahora.

"¿Cómo ha ido todo? ¿Me has echado de menos?
¿Sabes,? anoche apareciste en mis sueños,
llevabas menos ropa".

"Hoy he encontrado en el Segunda Mano
un piso modesto, céntrico, barato,
en el paraíso apenas a unos minutos,
si vamos en Metro, del resto del mundo".

Sueño con ello mientras mi calor te espera.
Impaciente, inexperto, yo quemo la cena.
Llegas tarde a casa.

"¿Dónde te has metido? Te creía perdida".
Me besas y aguantas mis bellas mentiras.
Traes por fin la calma.

Un día de estos te doy un susto y te pido,
seria y formalmente, que te cases conmigo.
Ay, mi vida, un día el susto te lo doy yo a ti,
y si me preguntas, te respondo que "sí".

Pequeña criatura, la esencia más pura
va en frasco pequeño.
Amor mío, ya lo sé, el mismo recipiente también
encierra veneno.

Asumo el riesgo, te miro y planeo
una vida contigo cargada de sueños.
Y si no se cumplen cuando despertemos,
con la luz del día ya veremos lo que hacemos.

Pequeña criatura, la esencia más pura
va en frasco pequeño.
Amor mío, ya lo sé, el mismo recipiente también
encierra veneno.

Asumo el riesgo, te miro y planeo.
Si te falta una almohada, yo te presto mi pecho.
Y si no te amoldas a sus recovecos,
con la luz del día ya veremos que hacemos

domingo, 24 de julio de 2011

24 de julio

Tan pura la vida y tu
tan llena de paz
Y solo se me ocurre amarte

Llenas mi vida de luz
llenas el cielo, la tierra y el mar
Y a mi tan solo se me ocurre amarte

No existe un corazón que lo resista
Por que si lloras quiero que mis ojos
sigan cada lagrima tuya
y hasta que la pierda de vista

La miro a ella y te miro a ti
usa mi alma como una cometa
y yo muero de ganas
de encontrar la forma
de enseñarte el alma
Y solo se me ocurre amarte

Como va a ser eso
si aun cuando sale la luna
y da en mi ventana
ya no te puedo dejar de querer
Nos hemos reído y llorado los tres
Yo quiero darte mi alegría
mi guitarra y mis poesías
Y solo se me ocurre amarte...

Tan pura la vida y tu
tan llena de paz y de luz
Y solo se me ocurre amarte

Llenas mi vida de luz,
llenas mi cielo, mi tierra y mi mar.
Y a mi tan solo se me ocurre amarte.

La miro a ella y te miro a ti
usa mi alma como una cometa
y yo muero de ganas
de encontrar la forma
de enseñarte el alma
Y solo se me ocurre amarte

Como va a ser eso
si aun cuando sale la luna
y da en mi ventana
No te puedo dejar de querer
Nos hemos reído y llorado los tres
Yo quiero darte mi alegría
quiero darte algo importante
Y solo se me ocurre amarte.

sábado, 23 de julio de 2011

23 de julio

Qué andarás haciendo ahora,
hecha una madeja en el sillón,
dibujando constelaciones en los huecos
de los cuadros que aún faltan por colgar.

Qué andarás haciendo ahora,
apagando las luces del salón,
probándote quizá un vestido nuevo,
planeando una huida, ver el mar.

Y yo afilando lunas, perdido en el hotel,
encontrando tus caricias en el neceser.
Y yo buscándote en el espejo azul del baño,
en la ropa cansada del armario.

Qué andarás haciendo ahora,
cansada viendo la televisión,
guardando mi paz y mis retratos,
la costumbre de dormir al lado izquierdo.

Qué andarás haciendo ahora,
maldiciendo la luz, el primer sol,
hermosa con los párpados hinchados,
regando las plantas, todos los recuerdos.

Y yo retirando hojas secas de la cama,
soñándome contigo bajo el agua.
Y yo recordando que olvidé tender la ropa,
preguntándome qué andarás haciendo ahora

viernes, 22 de julio de 2011

22 de julio

Vestido de estreno, de mercadillo
con una estúpida sonrisa como de domingo
amor de baratillo, bisutería fina
sin más valor que los ojos con que lo miras
todo a cien
¡todo a cien!

Puedes pedirme la luna ¡locura!
fijo que te traigo un queso
puedes pedir mi amor, ¡ay! que dolor
al precio que está la carne
me conformo con un beso
mira
ni tu eres la princesa de este cuento
ni a besos voy a dejar de salirte rana

Es poco lo que tengo
pero todo te lo doy
el oro de mi tiempo
pa que te hagas un reloj
la flor de mis neuronas
pa enredarlas en tu pelo
y por su puesto la luna

Hace tiempo que sé
que el mundo no es mío
ni mi hogar
si la vida es una orgía
yo voy de paja mental
tirititrantrantran
puritita fantasía
nada menos, nada más
¡todo a cien!

jueves, 21 de julio de 2011

21 de julio

El calor de tu amor
me da sed y donde bebo yo
es donde quiero beber
y saciar alli mi sed
El color de tus ojos
se adivina entre tu pelo y yo
los deseo más que ayer
y que la primera vez.
No preciso viajar lejos
para hallar lo que deseo
si tropiezo en tu regazo
ya me basta para tocar el cielo.
El sabor de tus labios
ese selecto capricho
que sólo yo puedo probar
y a chincharse los demás
El candor de tu abrazo
puro, fiel, eterno, alagador
es mi fe y mi religión
garantía del amor .
No preciso viajar lejos
para hallar lo que deseo
si tropiezo en tu regazo
ya me basta para tocar el cielo.

http://www.youtube.com/watch?v=nQuSWqoYJyE

miércoles, 20 de julio de 2011

20 de Julio

Ella es y será todo para mi
por hacerme sentir bien tal como soy
por llenarme de caricias cuando quiero descansar.
Dónde ella esté estará tambien mi hogar
ella es y sera todo para mí.

Y quizás no sea mejor que las demás
pero yo siempre la encuentro cuando
la quiero encontrar.
Me hace sentir como un hombre cuando
se que está ahí.
Ella es y sera todo para mí
Ella es y sera todo para mí

Hoy ya se que no he de buscar más
alguien para compartir el caminar
seguiré jugando limpio y sin trampa
ni cartón.
Porque ella es tanto yo, como mi voz
Porque ella es tanto yo, como mi voz.

Ella es y sera todo para mi
por hacerme cdomprender que es el amor
amor de piel para adentro del que parte
en dos huesos
si hay mentiras y silencio entre los dos.

Ya no hay miedo que me acose al despertar
a menudo a medianoche por esta maldita tos.
Ella cuidará mi pecho hasta esconderme
de nuevo
como un niño entre sus brazos y su olor.
Porque ella es tanto yo como mi voz y..
Porque ella es y será todo para mí
Porque ella es y será todo para mí.

martes, 19 de julio de 2011

19 de julio

Por la mañana no sale el sol si tú no estás
y por la noche hay luna nueva si te vás
Te regalé el tiempo o no sé qué fue
y por más que lo intento sin ti no sé ser
Ven manéjame, toma mis riendas, soy todo barro en tu piel
ven y muéveme, tu marioneta te hace este guiño de ciega fe
En estos días no sale el sol si tú no estás
y cada noche raptas mi luna si te vas

lunes, 18 de julio de 2011

7 días, 7 canciones (más o menos)

18 de Julio

ESTA NOCHE NO ALUMBRA
LA FAROLA DEL MAR
ESTA NOCHE NO ALUMBRA
PORQUE NO TIENE GAS,
PORQUE NO TIENE GAS,
PORQUE NO TIENE GAS,
ESTA NOCHE NO ALUMBRA
LA FAROLA DEL MAR.

PALMERO SUBE A LA PALMA
Y DILE A LA PALMERITA
QUE SE ASOME A LA VENTANA
QUE SU AMOR LA SOLICITA.

VIRGEN DE CANDELARIA
LA MORENITA, LA MAS MORENA
LA QUE TIENDE SU MANTO
SOBRE LA ARENA, SOBRE LA ARENA.

VIRGEN DE CANDELARIA
LA MORENITA, LA MORENITA
LA QUE TIENDE SU MANO
SOBRE LA ERMITA, SOBRE LA ERMITA

viernes, 24 de junio de 2011

A ti, amor.
Alumbrame este mundo, repleto de tinieblas y temores
De hipócritas y traiciones
Trae luz a esta oscuridad, agua a este desierto.
Ayúdame así a despertar, a sonreir, a luchar
a volver a luchar.

A ti, Candela
Déjame ver tu piel, tan blanca como mi cara de pánico
tan bronceada como la sombra de tu mamá
Hazme olvidar este verano inmenso, intenso
Traeme primaveras, devuélveme el invierno
Riégame con hojas, seca mi veneno.

Dame esperanza. Mírame a los ojos y hazme olvidar mis miedos
Déjame escuchar tu risa, respira sobre mi pecho, dame aliento.
Permíteme imaginar tu mundo, uno nuevo.
Con versos, con músicas, con besos.
Sin púlpitos, ni estrados, sin sermones
Que el rugir de las guitarras tape este estruendo
Que la única guerra sea por verte bailar,
por soñar tu silueta en medio del recreo
Quiero verte jugar, aprender mientras lo veo
Quiero peinarte y enredar en tus rizos mis dedos
mientras tu madre se ríe.
Quiero poner a prueba mi torpeza, mis nervios.
No dormir por las noches, no conciliar mi sueños, sino conciliarlos
y ver cumplidos tantos sueños
Quiero olvidar este maldito deseo, la mentira, la diplomacia
la sed y el ansia por ser el primero
Quiero tenerte cerca, olerte, mirarte y no hacer nada más
que sonreir entre bostezos.

No llegues tarde, Candela, que empiezo a preocuparme

lunes, 20 de junio de 2011

Razones

Todos tenemos razones para actuar como actuamos sin tener, necesariamente, la razón. De hecho, seguramente, todos tenemos razones también en la mayoría de las ocasiones para hacer lo contrario de lo que hacemos. Quizá la razón, como algo único, no existe. Nadie tiene la razón absoluta. Podemos tener más o menos razones, razones más o menos fundadas, de más o menos peso, pero razones al fin y al cabo que, acertada o equivocadamente, nos llevan a tomar una decisión creyendo que teniendo razones tenemos la razón.

Nadie nada más que nosotros es capaz de valorar nuestras razones. Será por aquello del principio de incertidumbre pero sus razones para obrar en la situación que nosotros estamos son suyas y nunca podrán ser las mismas que las nuestras, por lo que su razón (uso de la razón) estará siempre en un lugar distinto a nuestra razón, por lo que no pueden valorar mi razón ni asegurar que la suya o la mía es la razón absoluta. No hay razón. Hay razones. Las entiendes o no, pero son las que hay y años ha habido para dar la razón a quienes siempre han obrado como si tuvieran la razón, aún no teniéndola pero teniendo sus razones, y razones para pensar que tenían la razón.

Vamos, que mis razones son mías y me las follo cuando me da la gana... no era así el chiste, ¿verdad?

domingo, 5 de junio de 2011

Se avecina tormenta. En la calle, el calor quema los zapatos, el asfalto arde en mis pies, el sudor se evapora en una nube de verano madrugador e interrumpido. Dan ganas de desnudarse, de salir a las calles y limpiar la piel de flama y prejuicios. Fuera pensamientos.

Nada como una buena tormenta en pelotas para pensar en otra cosa, para liberar tensiones, para respirar pino y roble, para llenar pulmones de aires nuevos, para volver a respirar, a creer en uno mismo y en los demás, para saltar en charcos que ayer parecían secos, para sentarse en la plaza y, por qué no, debatir o discutir ¡qué carajo! Hacerlo con el culo pegado al adoquín, a voz limpia y pura, a fé en las montañas. O disfrutar, reir y beber, y recordar los viejos brindis, y pedirle a alguien que te quiera más, o saborear una raja de sandía, anidar en su frescor, pasear y dejarte llevar por su olor, su color, su pasión y erotismo, o jugar con una servilleta entre las manos, o asesinarte con una mirada, o con los ojos cerrados y una carta sobre la mesa ¡Qué más da!

Hagamoslo todo. Porque hoy es primavera y mañana es feria. Porque la calle huele a clavel y revueltas, porque en las luces indican días de fiesta, porque desde la noria los problemas se ven más pequeños, porque una sonrisa, una risa, una carcajada, siempre merece la pena. Porque no hay errores, ni fallos, ni decepciones si no hay expectativas, si sólo somos; si no somos solos, si somos lo que somos, juntos, amándonos, juntándonos, jugando.

¿Ves?, ya cae la tarde, el sol se apaga lento, color butano, y ya no ofrezco maldiciones, y ya no duermo en este letargo, sino que despierto, río y me baño, y me refresco, siempre en bolas, piel con piel, piel con agua, piel con piedra. Porque así es mejor. Mejor desnudarse, de ideas, de prejuicios, de mentiras y verdades. Sólo abrir los ojos y mirar y volver a conocer el mundo, volver a aprender, con pupilas tamaño melón, con retinas color caramelo, con la pasión de un niño, con la inocencia de un recién nacido, con la sabiduría de un bebé que sólo sabe que todo lo que le queda por delante es saber y aprender. Y tocar, y mover, y descubrir, y volver a tocar y volver a mover y volver a descubrir y disfrutar del nuevo tacto, del nuevo mundo, de cada nueva experiencia. Y callar en el silencio. Y no hablar en el bullicio. Y escuchar. Y volver a aprender. Y respirar y levantar las manos, todo en pelotas, para ser más valiente, menos vergonzoso, más permeable.

Y así, cada día, volver a reír y volver a empezar.

sábado, 4 de junio de 2011

A veces

No sabes el porqué, pero de repente, de forma cíclica, repetitiva, casi rutinaria, cada cierto tiempo uno se siente cansado aunque no haya agotamiento físico, se siente triste aunque no existan penas que lamentar, languidece.

Quizá sea el sueño, o la falta de sueños que cantaría el Serrano, quizá la falta de amigos, su distancia, los que se van irremediablemente aunque siempre estén ahí, o los que no ves y sólo tienes su dulce recuerdo; quizá sea el tiempo, la falta de tiempo, de tu tiempo y del mío, del tiempo de la Candela, de su luz en mis ojos y sus caricias a flor de entraña. Quizá sea todo junto, o nada.

Quizá sea el grito al vacío, la ausencia de eco, la falta de abrazos, la necesidad de besos, de tus besos. Quizá sea el lento pasar y pesar del cuentakilómetros lo que me hace reventar, lo que me agota, lo que me cansa aunque no esté cansado, lo que me entristece aunque no esté triste.

Quizá sea la distancia, la melancolía, la música cada vez más lejana, la necesidad de versos, de nuestros versos, la ausencia de ellos. Quizá sea todo eso lo que te empuja los hombros, lo que ensombrece mis pies, mi caminar, lo que un día no te permite disfrutar de tu mera existencia, de tu voz en el recuerdo, de tu lunar rubricando tus labios, de tus pechos dándome cobijo, de tu vientre llenando mi futuro y mi presente, de tus piernas vaciando mis ansias, acabando en el fruto maduro que sacia mi sed de alegrías.

Será todo eso, el calor, el hastío, el egoísmo, la ausencia de vidas, de minutos para vivirlas.

No sé. A veces todo amanece así. Sin luz, sin sol ni luna, sin brisa que acaricia tu mejilla. Y, en verdad, todo está como estaba. Tú me esperas con una tortilla de patatas sentada en el sofá, el gol suena a 15 en la quiniela, los amigos esperan en la carretera, o en el asiente de enfrente, ofreciendo su sonrisa, el mejor de sus deseos. A veces todo eso queda tapado pero siempre, siempre, está la música para levantarme. De verdad, no sé como explicarlo. Quizá sea que os echo de menos, que me gustaría compartir más momentos, que añoro saber de vosotros, sobre todo de ti, José, pero un mal día, una mala semana, un mal pronóstico se desvanece en los pies de un duende que baila y canta, se rompe y cruje en el pisar de las maderas de un desván que, en esos sonidos, encierra recuerdos presentes y futuros.

Podrá ir a mil de vuestros conciertos, podré explicaros mil veces lo que disfruto, deciros aquello de que me ayuda a vivir, pero nunca podré haceros sentir lo que me hacéis sentir, lo que supone la música, la vida, la existencia de vida. Eso sí, eché de menos abrazarte en los sones románticos. Deberían prohibirse esas canciones si falta tu pareja. Eché de menos tu risa, tus coros mientras te decía que te amo, que os amo, con señales de humo.

martes, 24 de mayo de 2011

Ya llegó la primavera

Hacía mucho tiempo que no había primavera. Del invierno pasábamos directamente al verano, del frío al calor, sin tránsito. De hecho, en otros lugares está pasando así. Por aquí, por Extremadura, todavía se atisban tormentas refrescantes, aires nuevos, nubes que te hacen dudar entre el paraguas y la sombrilla, días de ponerse y quitarse la chaqueta. De llevarla en el brazo, al menos, pues es complicado decir con qué salir a la calle. A las seis todavía hace calor, pero a lo mejor cuando anochezca refresca y no sabes cuando la vas a echar en falta.

En mi armario hace años que desaparecieron las prendas de "entretiempo". O jersey o camiseta. No había otra opción. Así, con tan poca variedad, pues algún trapo nuevo cae para que no parezca que llevas todo el día la misma ropa y, de paso, seguir llenando el mobiliario.Pero claro, pronto va a llegar el calor. Bueno, en verdad, frío frío ya no hace y la solana y la flama empezarán pronto a hacerse notar. De hecho, las altas temperaturas se han metido más fuerte en los últimos días. Quizá por eso sea el momento de coger la maleta, las cajas medio roídas, recuperar de ellas la ropa de verano y llenarlas nuevamente de las prendas que nos han acompañado durante el invierno.

Pero claro, ya lo he dicho, la moda, la gente por la calle, los hombros al aire, las faldas al vuelo, los piratas dejando ver tobillos tatuados, el moreno de mis brazos, la gente inconformista con la arruga de su camisa, la necesidad de estrenar algo nuevo, de cambiar para que todo parezca distinto, el mar de personas que inunda el centro comercial abierto, me invita a seguir renovando mi vestuario. Es lo que toca. Así lo exige la sociedad. No te permite vestir exactamente igual que el último verano.

Es decir, que tengo la misma ropa que el año pasado más la nueva. Vacío el armario de la ropa de invierno, lo lleno con la del pasado verano, con la que la nueva moda demanda y ofrece, y ¡ohps! el armario está demasiado lleno. La verdad es que hay prendas que hace lustros que no me pongo, pero que siguen ahí. Será que me recuerdan momentos felices. No está en exceso estropeada, no lo parece. Así al menos lo veo yo. Pero, la verdad, es que cuando me la pongo, da cierto tufillo a humedad, a naftalina. Su corte se ve más clásico, nada acorde con lo que la actualidad demanda, mi propio gusto actual demanda, pero me da pena deshacerme de ello. En realidad, no quiero.

Es complicado. Pero claro, la nueva ropa necesita su espacio y ésta la voy a usar más. De hecho, esta la voy a usar y la otra no me la voy a poner.

¿Qué hago con la otra ropa? La meto en la maleta. Bueno, no. No cabe. En la maleta está la ropa de invierno y en la caja tampoco cabe. Además, todo un año en la caja aumentaría aún su aroma a cartón roído, y ya apesta un poco. Cierto es que, si te desprendes de ella, algún día tienes la sensación de que, justo esa prenda, era la que te hacía falta. Pero no hay que pensar en un día concreto, tengo que mirar mi vida cotidiana: ir a la radio, con los polos y camisas más frescas. Ir a los campos, dar buena imagen. Eso no es que me preocupe en realidad, mi imagen es la que es, y esa, diariamente, no lo es.

Esta primavera he comprado ropa nueva. O compro otro armario (no hay dinero) o el espacio es el mismo que hace un año. Bueno, no, el espacio es menor. Llega una nueva criatura, un nuevo cuerpo que vestir y una nueva boca que alimentar. Tengo menos espacio y más ropa, ¿cómo no me he dado cuenta antes? Claro, ahora sé porque todo aparecía siempre tan arrugado. Lo había amontonado y había prendas que estorbaban a las otras. Es un hecho real, montañas de camisetas y las del medio a veces ni las veo, las de abajo están embarulladas y las de arriba muy arrugadas porque pegan con el techo del cajón y, al abrirlo, se doblan y estropean.

Llegó el momento de tirar los trapos viejos, de darlos, que los utilicen otros. Llegó el momento de vaciar el armario, de desinfectarlo de ese olor a moho, de tirar lo que sobra e impide utilar el resto de cosas.
Llegó el momento del cambio. Yo seguiré vistiendo igual, pero con ropa nueva. Estaré más fresco, más cómodo.

sábado, 21 de mayo de 2011

Capaces

Somos los niños burbuja del fin de la historia,
x en ecuaciones
soñando con contratos fijos,
con libélulas que anhelan
dulces besos que se esconden
tras el brillo de las barras
de aquel bar donde te amé,
isla de resistencia,
tallando en cubitos de hielo
futuro y promesas.

Y mientras los ultracuerpos
subidos a estrados recitan sermones,
hay quien nos dice que no es tiempo
para hablar de la utopía
ni de revoluciones,
que es un anacronismo cantarle a la trova,
nombrar a Guevara
y mientras golpean tu fe
y tu futuro en su fragua.

Y en estos días el que escribe,
consciente del privilegio
de nacer en esta orilla,
cree que aún éste será el tiempo
del ángel temeroso que suspira,
átomo que gira en solitario,
alienígena nacido en esta tierra,
del sueño sublime, en fin,
del hombre y la mujer que buscan
otro mundo posible.

Y, mientras tanto, los santos
de causas perdidas discuten verdades,
armados con su piolet se confunden de enemigo.
Mientras, en la calle,
un rumor de alas batiendo exige su voz,
una voz diferente.
Meciendo en la red utopías
pregunta y disiente.

Y en estos días el que escribe,
consciente del privilegio
de habitar en esta orilla,
cree que aún éste será el tiempo
del hada temerosa que suspira,
luciérnaga abandonando el letargo,
Ícaro escapando de una isla,
del sueño sublime, en fin,
del hombre y la mujer que buscan
otro mundo posible

Somos. "Sueños de un hombre despierto". Ismael Serrano

jueves, 5 de mayo de 2011

Echo de menos

Aún me sorprendo llorando, con mi mejilla apoyada en el vientre de nuestra otra mitad. Aún miro desconsolado el paso de las horas que me llevan al precipicio de la soledad. Aún no estás en casa, y siento que ya somos tres, que echo de menos tus llantos en forma de patada, tus caricias, tus muecas.

Aún no hay nadie en ese cuarto y ya tiene luz, y color, y aroma, y perfume de mil primaveras estallando a la vez, y una tormenta de carcajadas riendo en cada cosquilla, un abanico de llantos por una comida que se retrasa, un suspiro, y una canción, una nana susurrada al alivio de una noche fría que se cuela entre el cristal, y tu madre aliviando tu grito, y tu padre muerto de miedo mirando como devoras el mundo con una mirada, y la silueta de un pecho, precioso, saciando tu sed, tu hambre, y mis locuras alimentando tu fantasía, y un cuento en la voz de Patricia, y una estrella a la que agarrarte cada mañana, y una luna en la que recolgarán tus sueños, tus verdades. Y yo, mirando atónito desde detrás.

Aún no estás y ya lloro cuando me alejo, cuando no te siento, cuando mi mejilla no besa tus párpados, cuando la palma de mi mano no siente tus inquietudes. Aún no estás y ya te estoy echando de menos.

jueves, 28 de abril de 2011

Cansado

Después del partido de anoche, de los comentarios de tertulianos, de ver las reflexiones de unos y otros en las redes sociales no puedo sino confesar una vez más mi cansancio. Me cansancio con este madridismo desmesurado e insolente, malperdedor y sin autocritica, llorica y buscador de falsas excusas. Es realmente agotador y para un madridista, más. Llevamos años sin jugar bien al fútbol, llevamos años sin saber competir con el Barcelona de igual a igual, llevamos una temporada a remolque, jugando a la contra, buscando anular las virtudes del rival a base de fútbol destrucción, salimos a empatar en casa y firmamos un 0-0 y, para colmo, lloramos por expulsiones justas o, como mucho, discutibles.

Empecemos por la polémica. La roja, tirando de manual, es roja. Plantillazo a la altura de la tibia llegando tarde, roja. Cierto es que el árbitro podía haber solventado la jugada con amarilla, pero la falta está al límite. Justificar en una acción polémica que no errónea una derrota falta a la verdad y, al mismo tiempo, esconde carencias y engaña al aficionado. No fue un robo, no fue un partido de arbitraje claramente culé, fue una acción aislada que sí, marca el devenir del partido, pero en el que el culpable no es el colegiado, sino el señor Pepe. Estoy cansado de ver cómo se acusa al árbitro alemán y nadie, absolutamente nadie, recrimina a Pepe su dura entrada, a destiempo, con los tacos por delante y, para más INRI deportivo, ¡a 70 metros de su portería! Pocos minutos antes, Ramos ya podía haber sido expulsado por soltar la pierna en el suelo tras un forcejeo.

Ese es el problema. Si jugamos al límite, un día esa línea va a ser tan difusa que la vamos a pasar. Pepe podía haber sido expulsado ya en liga y en copa, pero ha llegado ahora la roja ¿justa? ¿excesiva? ¿discutible? Yo qué sé. Minutos antes, todo el fútbol acuerda que la falta de Mascherano al propio Pepe es de amarilla. Falta abajo, con el empeine y en balón divido. El argentino llega tarde, golpea al central del Madrid (que juega de medio-punta, ojo al dato) y ve la amarilla. Justa, no hay debate. 5 minutos después, una entrada objetivamente más dura que, de dar de lleno a Alves, le rompe la tibia y el peroné, levanta y suscita el debate nacional. Si es objetivamente más dura, es susceptible de ser sancionada con tarjeta roja ¿dónde está el debate? En Mourinho. Este entrenador que, que yo recuerde, sólo ha podido hacer que el Madrid juegue mejor que el Barcelona durante 45 minutos (eso sí, nos ha valido una Copa). Ahora abre un debate absurdo sobre favoritismos y otras mamarrachadas. El poder de un equipo que siempre juega en superioridad. En vez de mirar fuera, miremos en lo que pasa sobre el terreno de juego. De las 4 rojas vistas por el Madrid este año, todas lo son, incluida la de Pepe.

El problema será, por tanto, jugar cómo se juega. Haciendo este fútbol, te puede pasar, que no es un robo, que no es una exageración, que poco después, con el marcador 0-0 todavía, Marcelo lesiona a Pedro pisándole voluntariamente rodilla y tobillo. Si le expulsa ¿culpa del árbitro? No, culpa de este Real Madrid que juega con los límites. Es como la política. La extrema-derecha nos intenta vender que es de centro y sitúa las ideas de izquierda en la extrema-izquierda por una mera cuestión de mayoría mediática. En el deporte sucede lo mismo. Quieren equiparar dos estilos de fútbol que no se parecen en nada y que midan por igual la falta de Mascherano con la de Pepe. Señor Mourinho, ¿quién juega con reglas distintas?

Que esto se acabe ya, que nos dejen al madridismo disfrutar del equipo más caro del mundo, de los (presuntamente) mejores jugadores y que seamos críticos en la derrota. Porque ayer, el equipo, no jugó un pimiento, volvió a darle el balón al Barcelona como en liga, le volvió a esperar en su campo, le dejó entrar hasta unos 10 metros de la frontal y, una vez que se quedó con 10, no supo rectificar, no supo corregir. Tanto que entrena contra el Barcelona con 10 jugadores, ayer no supo juntar las líneas tras la expulsión de Pepe, permitió a Xavi recibir en la zona de media punta y, a partir de ahí, crear juego a las bandas. Ninguno de los 2 goles se genera por superioridad númerica en el centro del campo (que el Madrid siempre tuvo muy poblado) ni porque el Barcelona metiera más gente por delante del balón (ayer, sin Iniesta, sorprendentemente sólo Pedro/Afellay, Messi, Villa y en ocasiones Keita ocuparon esos espacios con Xavi manejando a su antojo). Ayer, no faltó un tío sobre el campo, falto reacción estratégica y tambié faltó actitud. Vean si no una jugada en la que Cristiano vuelve andando tras perder balón mientras Adebayor se pega con el mundo. Lamentable.

Si quereis culpar al árbitro del descalabro de aye, hacedlo, pero como madridista no me metáis en ese saco. Estoy cansado de este Madrid que no juega y pide reglas diferentes, que no valora con justicia la dureza de sus entradas. Dicen "hay que meditr más sacar una roja en unas semifinales de Champions" Sí, hay que meditarlas, pero ¿es que una falta que es roja en primera fase en Champions se vuelve amarilla?¿en qué libro de árbitros viene eso?

En fin, que estoy hasta las pelotas. Hala Madrid.

PD.: Por cierto, tanta polémica enturbia una realidad innegable. El talento de Messi y la maravilla del segundo gol.

miércoles, 20 de abril de 2011

No hago otra cosa que pensar en ti

No hago otra cosa que pensar en ti, en tu gesto dulce, en tu mirada atenta, en tus ojos fijándose en mi cara, en mi torpeza, en mis rizos desbaratando cualquier plan de peinado. No hago otra cosa que añorar tu risa, tus labios seduciendo mi sentido del humor, tu boca pidiéndome a gritos un beso, silenciando mis deseos, mis ansias por recorrer cada rincón de tu cuerpo, por acariciar la curva de tu espalda, por dormir allí mis penas, por despertar en tu aroma.

No hago otra cosa que pensar en ti, en tu suspiro disfrutando el olor de cada nueva mañana, fresca y soleada, con color de primavera, con sabor a helado de frío invierno, con el tacto de una hoja que se cae y se posa lentamente en nuestras sábadas, con el sonar de un noche de verano en las calles de un pueblo abatido por la calor, asombrado por las charlas de mujeres sabias que alumbraron el mundo a la luz de una luna sentada en una silla artesana.

No hago otra cosa que pensar en ti, en tu rutina, en tus manos pequeñas ofreciendome amor, en tus pies buscando cobijo y calor, en tu silueta apoyada en el sofá, en la curva de tu panza albergando paz, patadas y un futuro más feliz. Retumba en mi cabeza tu carcaja por mi última tontería, me ciega la luz de tu vida, candela brillando en una pupila que late, rápida y vertiginosa.

Ando y tarareo los últimos versos de aquella canción estúpida que inventamos, me pongo nervioso si me piensas, lloro otoños si tu voz me despierta lejana, distinta, mecanizada, si tu sonrisa la tengo que adivinar a kilómetros de distancia, si tu pelo no huele a azahar, si el azar me esquiva, si mi cocina no sabe a las torrijas que planeamos cocinar entre carantoñas robadas, si mi casa esconde voces en paredes calladas, huecas.

No hago otra cosa que pensar en ti, bajita y pizpireta, pieza imprescindible de este castillo de arena sin príncipes ni princesas, sin ranas ni besos, sin sangre ni azules, bañada de gris en esta tarde lluviosa en la que no veo tu cuerpo tendido en la playa. No hago otra cosa que pensar en ti.

lunes, 18 de abril de 2011

Cayó al suelo. Estuvo durante unos segundos sentado, bueno, semitumbado, apoyado en su mano izquierda pero sin que su espalda tocara el frío asfalto. Su vista, nublada, buscaba una mano amiga que le ayudara a recuperar una posición vertical. Nadie se ofreció. Se levantó aún aturdido, disimulando que nada había pasado, mientras que las palmas blancas de sus manos sacudían tímidamente el polvo roído del pantalón.

La verdad es que más que limpiar lo que consiguió fue levantar una nube de tierrilla café-con-leche que hizo toser a los curiosos (más bien cotillas despiadados que miraban sin preguntar ni ayudar) que se agolpaban, poco a poco, en la acera, a las puertas de aquel bar franqueado por un corpulento señor de corbata y pinganillo, un señor que miraba a escasos metros y con gesto indiferente, imperturbable, impertérrito a ese hombre que aún no caminaba completamente erguido.

En realidad, de lo que él recordaba, no lo había hecho en toda la noche. Ya de casa salió zarandeándose de izquierda a derecha, al son de una música que sólo sonaba en su cabeza, al compás de un diapasón de hielos que habían saciado su sed y sus penas por un momento.

Mañana el sol volverá a lucir, se repetía en cada brindis, sin recordar que, los últimos jueves, no había sido así. Su habitación solía amanecer (bueno, dejémoslo en despertar, pues atardecer sería más correcto) a oscuras, sin un rayo de luz que penetrara por la ventana, que pudiera atravesar esa gris persiana que impedía la entrada de los soles que cada día florecen en los balcones de sus vecinas, alegres, quienes comparten sus vidas y felicidades con una sonrisa en el ascensor.

Muro al exterior.

Su mundo quedaba encerrado en cuatro paredes de dudoso olor, de etílicos recuerdos, de nubes grises entrenando por la nariz, de gusanos y mariposas negras martilleando un día irremediablemente igual al anterior. Según se levantaba, según sus manos sacudían sus roídos vaqueros, según sus ojos buscaban una cara conocida, según sus labios saboreaban la soledad en la que le dejó el último beso, según su lengua reconocía el amargor de la ginebra, según su vértigo le hacía tambalearse, su mente enterraba los recuerdos, los buenos y los malos momentos. Aquellos geniales en los que su mirada se cruzaba con el verde esperanzador del iris radiante de aquella chica de la biblioteca. Aquellos abominables en los que la sequedad de su boca, de su paladar, le devolvían al oscuro mundo del individuo indivisible e inseparable de sí mismo. Aquellos felices, en los que un estofado adornaba un lienzo costumbrista, aquellos odiados en los que la costumbre era comer solo (y bien estofado).

Todo quedaba en el suelo, como sombra de su persona, dispuesto a ser olvidado por aquel que traspasara el miedo, pero sólo pisoteado por las carcajadas de aquellos que habían visto su caída, habían acercado sus hombres para burlar su desmoramiento, habían derramado lágrimas risueñas contra el dolor de un, ya viejo y gastado personaje. Su fama había quedado en nada. En su cabeza, el ir y venir de esas carcajadas amontonadas, de risas sin rumbo fijo en una cabeza, antes lúcida, a la que le perdió la ambición, la riqueza y el desamor. Cuantos amigos olvidó por el camino. Cuantos interesados encontró a su paso, ofreciéndoles su gentil compañía. Noches de sexo a la puerta de un servicio que pasaron necesitar cada noche de un servicio de sexo. El abandono más absoluto sin posibilidad de redimir sus pecados. Sólo la barra de bar le ofrecía confesión y penitencia. Madrugadas de credo y arrepentimiento, mañanas de víacrucis, dolores y crucifixión mental. Había quedado encadenado a un mundo que le dio la espalda.

Ningún trípode para apoyar su caída, la de la última estrella mediática, ningún flash para ilustrar como se levantaba por enésima vez de su dolor para prometer una vez más que nunca más prometería. Ese fue su último pensamiento antes de que aquel bar devorase su consciencia y su cordura. Afuera, esperaría una nueva mañana fría, de suelos helados, de nubes y cortinas, de persianas que tapen la luz de la mañana, la voz de niños corriendo hacia sus parques, de mujeres que, como cada primavera, ofrecen sus piernas al abrigo del sol, de jóvenes que reparten besos y poemas en carpetas amadas, de viejos que vuelan con su memoria a tiempos irremediablemente peores, increíblemente añorados. Afuera le esperaba una jaula cuyos barrotes sabían a ron, vodka y hiel. La luna de esperanza brillaba en su interior buscando escapar del eclipse que él mismo eligió el día que firmó aquel contrato.

martes, 12 de abril de 2011

Ya pronto

No es que no sepa que escribir, no es que no pasen cosas, no es que mi hipotálamo haya saciado mi hambre de palabras, historias, cuentos y prosas, es que no encuentro el orden de mi tiempo ni el equilibrio que frene este vértigo de sensaciones. Ya contaré.

domingo, 20 de marzo de 2011

Arde el sueño libio en una luna llena alumbrada por el horror del fuego y la metralla. Quema Bagdad recuerdos invisibles, imposibles, impensables. Tiembla Japón, se sacude su gente de la tristeza, empapa de sentimientos su serenidad, cala el miedo en el debate nuclear.

Se incendia el mundo, desaparece la fe, se reaviva la hoguera del dolor y, en mi puerta, un centenar de personas se despojan del yugo y la opresión de los 110.

No entiendo este mísero pensamiento.

jueves, 3 de marzo de 2011

Una de baloncesto



Esto fue lo que pasó el miércoles 2 de marzo en La Bombonera. Alucinante, 14 segundos bestiales. 3 triples, 2 de ellos en el último segundo, 1, de Andree Howard, para llevar el partido a la prórroga desde más de 15 metros. Todo grabado por Luzma. Donde no llega la tele, allí está Luzma para permitirnos disfrutar del mejor momento del baloncesto.

I love this game. En otro rato, escribo más, cuando el sobrecogimiento que me producen las imágenes y el ruido del pabellón ayer me permitan articular palabra. El partido entero, merece la pena.

lunes, 28 de febrero de 2011

Nos miramos desde la distancia, en la oscuridad. Nos sentimos sólo por el aliento, por la respiración entrecortada, por las ganas y el deseo escondidos en el labio que mis dientes apretaban con pasión.

En el silencia escuché tu grito callado, sesgado. Oí tu voz llamándome en este desierto, bebí de tu sed, comiste mi hambre, saltamos al precipio de nuestras ansias, caímos presos de un amor sin fondo, sin fin, sin más.

Compartimos la vida, nos regalamos lo más preciado, vivimos lo nunca soñado, lo jamás imaginado. Planeamos juntos, viajamos a islas desiertas, no descubiertas. Pintamos mapas con playas nunca vistas. De sus arenas montamos castillos que el aire no derriba, que las olas sólo refrescan, que el mundo envidia, admira y observa atónito.

Vivimos al día, crecemos entre sábanas, susurros, secretos, suspiros y gemidos. Lloramos de alegría, reímos cada pena, disfrutamos en soledad y en compañía. Me quiere tu sonrisa, amo tu estela, ansío tus curvas, tu pronunciada curva. Descontamos hojas, tachamos fechas y miramos a un futuro con luz, alumbrado por el fuego de una vida que nació hace más de 10 años, fraguado entre siglos de conversaciones, de peleas y reconciliaciones.

Amo cada parte de tus días.

martes, 22 de febrero de 2011

Candela

Aún no te conozco y ya te quiero. Aún no te he tocado y ya te siento.

Te he imaginado miles de veces, he sentido tu piel rozando mis dedos, tu cara acariciendo mis manos, tus coletas jugando en mis canas, tu voz despertando mi sueño, tus pies sintiendo mi suelo, tu sonrisa en medio de tanta oscuridad, tus ojos alumbrando este mar de dudas mío. He visto tu nombre en la puerta, tu ropa doblada en el armario, tu paz, tu silencio, tus gritos acabando con tanto ruido, tus llantos mojando mi desierto.

Todo tiene sentido. Te mueves, ya bailas, ya coquetas, ya sonríes y me conquistas, ya eres esa niña presumida que enloquece mi cordura, que desata mi locura, que me envuelve, me embriaga, me marea, me hipnotiza, que eclipsa la luna en la que duermo.

Dejará de haber horrores y dictadores, dejaremos de sentir dolor, pena y lástima. Seremos nuevos, seremos buenos. Seremos iguales, distintos, pero mejores, porque ya te lo mereces.

Olvidaremos las injusticias, las enterraremos, como a las armas, como a los destellos de metralla en el cielo. Todo lo destruiremos. Así despertaremos en cada amanecer con una nueva alegría, con un nuevo juego, con un nuevo sol que alumbre sombras, que seque lágrimas, que ilumine el mundo, mi vértigo. Te enseñaré a vivir, a disfrutar, a reír a carcajadas, a boca llena, a llenar de cantos a viva voz para olvidar las penas, a saltar sobre charcos, a crepitar versos, a lanzarte sobre mullidas nubes de felicidad construida a tu lado.

Correremos por las calles, beberemos ríos, respiraremos el azul del mar, colorearemos de verde los prados, sentiremos el calor del fuego, nos quemarems de amor, nos refrescaremos en cada gota de rocío, romperemos cada ola, nunca diremos adiós, siempre hasta mañana. Porque mañana hoy y hoy es siempre y siempre estaré a tu lado.

Ya no habrá más días oscuros, siempre habrá una Candela que los dé luz.

¿Mario o Candela?

En nada le veremos la cara, le pondremos nombre, le conoceremos mejor. En nada sabremos cómo se mueve, cómo come, cómo late su corazón.

¿Mario o Candela¿ Qué más da. Cualquiera de los dos nos dará luz.

miércoles, 16 de febrero de 2011

Febrero

Respiramos libertad, sueños, dudas y verbos. Saltamos al abismo de la naturaleza, a la carne por la carne, al amor a la verdad, la verdad que se muestra en tus ojos, en mis ojos, en nuestros ojos. La verdad que se nos desvela a pequeños sorbos, que nos cala la piel, que nos penetra los huesos, que nos divierte entre risas, retos y fuegos. A la lumbre de las ideas, a la hoguera de nuestras certezas, al calor del carbón que alimenta nuestros sueños. Nuevos planes crepitando en un aire más puro, perdido entre las nubes bajas de un febrero distinto, en el que el sol se pierde en el brillo inocente de unos ojos cándidos como candelas.

No sabemos si Mario o si Candela. Es lo de menos. El mar de incógnitasse secará en una semana, oceános de ilusiones que crecen en cada tormenta, con cada rayo, con cada crujir de lagos celestes. Gonzalo y Alejandro como estrellas, la pureza de un beso nuevo, la belleza de la inocencia, la paz más sincera, más real, más tranquila, más pura, más dura. Aprender de ella, respirarla como si fuera vida, beberla como si fuera vino, saborearla como una fruta de verano, como sólo se saborea un fin de semana entre luces y grises, entre discursos y reyes, entre café recién hecho aromatizando un salón, calentando una chimenea, dulcificando una siesta tierna como un bizcocho. Juegos reunidos, poesía, canciones, calma, recuerdos. Un equipo de fútbol, 11 pensamientos, 11 abrazos, 11 días distintos entre un viernes y un domingo, 11 goles, 11 patadas, 11 gritos, 11 perdones, 11 esperanzas de volver a repetir de cada año.

11 de febrero de 2011.

martes, 8 de febrero de 2011

Maldigo y preguntas
por qué frunzo el ceño,
por qué las auroras
me dejan el pecho
lleno de agujeros.
Quizá sea la noche, abriéndose
como una terrible flor.
Quizá sea el maldito telediario
o una mujer sin su voz
a la que acorrala el miedo.
O el silencio atronador,
un febril planeta
entre fuegos y tormentas,
un niño cortando palma
en una oscura selva,
la cola del paro, el fin de mes,
tu ausencia, todo lo que no haré.

Maldigo y me dices
basta de lamentos.
Disculpa, te digo,
quizá sea el sueño,
la falta de sueños.
Será que la casa, sin ella,
no es una casa, es un erial,
y mi voz sin su voz,
arañazo en el cristal,
o la carta de un hombre
que echa de menos su hogar.
Quizá alguna despedida,
los recuerdos, sus heridas,
Gaza golpeada,
humo y llanto en sus cenizas.
Será el mundo alumbrando horrores
y yo sólo ofrezco maldiciones

Preguntas - Ismael Serrano "Acuérdate de vivir"

lunes, 24 de enero de 2011

Desorden

Desordenas mi desorden, mueves mis papeles olvidados, garabateas en la curva de mi tiempo, bebes del mar, desatas la tormeta de arena que agita mis días, descolocas mi locura, mi cordura, mi ignorancia, mi sapienza. Me despistas, me distraes, me enamoras con sólo una silueta, una mancha, un borrón y cuenta nueva. Cuentas cada segundo que me queda, tachas cada hoja del calendario, amontonas montañas de minutos por pasar a tu lado, por vivir. Un latido me marea, me marca, me conmueve. Lloro sin motivo, río con ganas, bebo y vivo. Vivo y disfruto. Pienso, y siempre en ti. En vosotros. Sois dos. Desordenais mi desorden. No encuentro tiempo, ya ni lo busco, ni lo quiero. A veces, lo echo de menos, entre letras y blancos, entre espacios y caracteres.

Ya no hay tiempo para pensar, ¡cómo va a haberlo para escribir! Ya no hay tiempo para escribir ¡Cómo va a haberlo para pensar! Ya no hay tiempo, ni orden, ni ideas, ni fantasía. Hay un mundo nuevo que ordenar, en el que ir pintando, en el que ir pensando, al que ir escuchando, amando. Tu rostro cada día es más bello. Tu barriga, más barriga ¿Lo sientes? ¿Lo oyes? ¿Lo notas? Yo no dejo de mirarlo. Lo miro cuando no estoy contigo, lo miro con los ojos cerrado, lo miro en la distancia, en la oscuridad, en el silencio, en la paz que me da tu vientre, el océano en el que nadan nuestras pasiones, nuestros secretos, nuestro mejor regalo, nuestro futuro y presente.

Desordenas mi desorden. Bendito desorden.

sábado, 1 de enero de 2011

El año que ganamos el mundial

Ya se fue. 2010 brilló anoche por última vez, en familia, con un rayo de sonrisa y de buenos deseos en nuestros ojos, con una mirada de futuro y esperanza, de ilusión en forma de uva, de amor en el vientre, de aire que respirar puro, de lluvia calando nuestros huesos y nuestras nuevas metas, nuestras nuevas peleas, nuestras nuevas vidas.

Ya se fue. Con el ruido del gentío, el jolgorio de las calles, de los petardos, el resplandor de fuegos y luces, el sonido de gargantas anhelando un mundo mejor, olvidando la crisis, pidiendo olvidarla también mañana.

El 2010 se fue y con el, su historia, sus historias, la de todos y cada uno de nosotros. Cada uno recordaremos este año por algo especial, aunque a 45 millones nos une un momento inolvidable que define el 2010.

El 2010 será inolvidable, es inolvidable. El 2010 es el año que seguí amaneciendo cada mañana a tu lado, queriéndote cada día más, disfruntando de tu risa, de tu aliento, de tu regañina, de tu andar alegre, de tu vientre. El 2010 se va pero nos deja su recuerdo en forma de vida. Su estela crecerá a medida que pasen los meses, las semanas, a medida que nuestras pupiles derrochen más pasión, más fe, más temores. El 2010 supe que iba a ser padre, descubrí que no sé si estaré preparado, pero acepto el reto. El 2010 crecerá entre nosotros y pasará de llamarse Andrés a llamarse Mario o Candela. El 2010 no sería 2010 sin el 1 de diciembre, ese en el que dos rayas marcaron por donde escribir nuestras próximas canciones, renglones de los que seguro nos saldremos, pero con buena letra.

El 2010 lo ha cambiado todo y, quizá por eso, empezamos por un final sin fin. Pero el 2010 nos trajo mucho más. Los pasos inquietos de Alejandro, sus manos aventureras, su incipiente verbo, su eterna risa, su mirada traviesa, casi pirata...
El año nuevo nos dejó sorpresas, la mejor de las sorpresas. Lágrimas que derramar para llenar copas y brindar por la sonrisa agradecida de Gonzalo, su rostro serio, su paz, su eterna paz en brazos de su abuela, la distancia mínima entre su mirada y la de Mamen, la desnudez de sentimientos, el amor de un padre novicio...

La sorpresa llegó en un frío febrero, en el que el sol salió por Valdelacalzada para recordarme que estamos vivos, que sigue habiendo gente por la que pelear, que sigue habiendo mundo y personas maravillosas, que sigue habiendo retos y valientes con quien conseguirlos.

El 2010 ha ido pasando, entre cervezas, panceta, hogueras y casas rurales. Entre amigos, viajes y pasiones. Acortamos las distancias para vernos cada día, aunque ahora cada día empiece antes y no haya madrugadas sin carreteras, ni soles que me despierten, sólo lunas que me acompañan a tu lado. Fueron pasando días, historias. Fuimos brindando en cada celebración, vivimos nuestras últimas ferias solos sin saber que serían las últimas, despedidmos -sin saber que lo hacíamos- nuestras fiestas, las disfrutamos al máximo, las compartimos en el verbo, conocimos nuevas gentes, nuevos mundos, mayores experiencias. Aprendimos. Seguimos creciendo.

El 2010 se fue, pero no deja vacíos. Nos dejó un verano inolvidable. Barcelona y sus sentidos, sus olores, sus colores. Málaga sabiendo a cerveza, sonando a rumba. Una canasta que no llegó y un gol que nos unió a todos. El 2010 se fue. Se fue el año que ganamos el mundial, ese que nos dejó una noche gloriosa, de disfrute y diversión, de celebración sin excusa ni arrepentimiento, una noche única, mágica, de guión perfecto. Un elixir, un paréntisis de los números en rojo, el éxtasis hecho gol, la alegría reflejada en un solo segundo, celebrada por millones de personas al mismo instante. Lágrimas, sonrisas, gritos, saltos, abrazos, carreras, puños cerrados, brazos en alto, ojos abiertos, pasión. En un segundo, la historia cambia, nuestras vidas se hacen más felices, olvidamos conflictos, nos une el deporte, el sentimiento de victoria, el sonido de gol chillado al tiempo, al unísono por 45 millones de almas rojas. Porque España sigue siendo roja. Porque una fiesta con buenos amigos bien vale un gol.

El 2010 se fue pero siempre quedará su historias, sus historias, sus pequeñas batallas, sus grandes triunfos, sus olvidadas derrotas. Nuevas gentes, nuevos amigos, nuevos teléfonos a los que llamar en caso de lágrimas, de ganas de disfrutar. Nuevos libros, nuevas esperanzas, nuevos retos, nuevos temores. Los mismos amigos con más recuerdos: el de un 6 de febrero, el de un 11 de julio, el del 1 de diciembre y el de tantos días tachados en el calendario: un viaje de madrugada, poemas en la calle, o en un parque, al compás de una guitarra amiga, una playa para conversar, nuevos desnudos, distintos restaurantes, de sierra, italianos, belgas o japos, hoteles que esperan nuestros abrazos, ya sea en San Martín, Pamplona, Madrid, Santander o Barcelona.

Olvidaré instantes, volverán más tarde a la memoria. No me olvido de nadie. Mis padres, que vuelven a sentirse jóvenes, mis hermanos que siguen dándome la vida. Raúl con su prudencia, Javi con su esperanza, Carlos con su rumbo incesante, la prenochevieja. Mis cuñadas, desde el silencio a la algarabía, el desorden de una vida que quiero pasar en vuestra compañía. Los sobrinos, Carlota, Alejandro, Gonzalo, joder, bendita alegría. La familia, quizá menos rato del deseado, pero con el amor siempre presente. Mis amigos, tantos como quiero, como necesito en cada momento. Mario, te echo de menos. Escu, me alegra verte. A los demás, me gustaría teneros más tiempo pero me alegra saber que estais ahí, siempre (ya verás que bien el 2011, Carlos). Y, por supuesto, tú, o vosotros, o vosotras. Tú y tu paz, tu sonrisa, tu encanto, tu aliento, tu impaciencia, tu regañina. Tú y tu tripita, tú y nuestro futuro en vida.

Se fue el 2010. Bienvenido 2011. Te esperábamos con los brazos abiertos.