miércoles, 31 de diciembre de 2008

Un año con propina (o memorias de un año soñado)

Cada vez se hace más difícil recordar en un corto espacio de tiempo, resumir en menos de las 625 líneas que te ofrece un televisor, cómo ha sido el año. A veces pasan días en el que es difícil recordar si lo que hiciste por la mañana pertenece a esa jornada o se trata de un pasado más lejano. La cabeza falla, el reloj corre deprisa, la calle no frena para nadie y el 31 de diciembre todo se detiene y, por un segundo, tienes que respirar, mojarte de la lluvia que empapa las ramas huérfanas y refrescar tu memoria.

Seguro que en este año con propina, en este año bisieto en el que hemos tenido un día más y una nochevieja de regalo y de regalos, los momentos negativos han martilleado durante horas nuestras cabezas. Seguro que algún viejo amigo nos ha traicionado, que hemos mentido, llorado o nos hemos indignado. Que hemos perdido a alguien o creemos habernos alejado de tantos y tantos. Seguro que la A-66 ha recogido nuestros diablos y ha templado nuestra sed de acercarnos. Seguro que no ha sido tan fantástico pero hoy, en este funeral del 2008, todos los recuerdos son positivos. Nadie es malo cuando muere, y no podía ser menos con un año... ¡Y qué año!

Hoy, reviso las hojas del calendario, y he tachado deseos y retos.

Un aprobado, 17 de enero, un abrazo de bienvenida igual que el de despedida. De autónomo a hipotecado. Planos y planes. 17 de julio. 113 metros cuadrados que llenar de caricias y abrazos, de te quieros y suspiros de añoranza. Pisadas en el parqué, sonrisas en el sillón, dedos en el cristal, una niña correteando, otra más grande bostezando...

Un café con leche con un helado, no, mejor con un goffre. Una cena con mis padres y con una mirada de arrepentimiento al fondo de la mesa. Si yo te contara. Una paella, una mariscada. Una vocecita.

Un cubo que sirve de canasta, un baile, amigos y olor a humo. Un sábado de agosto (también un domingo). Un 1 de noviembre, el frío y rampas lusas donde inventar ilusiones.

Un balón de baloncesto, una derrota dolorosa, otra más frustrante, una final a 4, viajes con micrófono en mano, una selección, Luis y una plaza de Mérida, un madrugón perdido entre tanto paso, 6 horas seguidas de radio, 30 minutos, un suspiro (y entre tanto, Calderón, Carlos Sastre o Fernando Verdasco)

Un viaje a Peumayén, la ilusión, la Felicidad en un escenario, un sonrisa cómplice. Músicas de verano.

Y sobre todo, verla crecer, esa vocecita, una noticia inesperada (felicidades papito) y un anillo. Un anillo que une el ayer con el mañana, que te da un susto mientras que me pregunto que andarás haciendo ahora y que podría hacer yo para tocar tu cielo. Una fecha, un lugar, un color, mil olores, el rugir de nuestro campo, la paz de tu río, el murmullo de la familia. Lágrimas que bañarán el Jerte.

2009, te espero con ganas.

P.D.: Seguramente este texto vaya creciendo, según recuerde esos momentos especiales del año que ahora, en este paréntesis entre nocheviejas, mi cabeza se niega a recordar.

lunes, 29 de diciembre de 2008

Echa cuentas

Echa cuentas. Repasa los gastos: esto de teléfono, esto en piso, esto en comida. Lo que gastas en gasolina. El petroleo ha bajado (sigue caro), también el Euribor... entonces ¿cómo que me ha subido la hipoteca? La bajada es para la revisión del mes siguiente ¿y dentro de 6 meses? Echa cuentas.

Reserva parte para el viaje, recuerda que hay que pagar cosas de la Boda ¿eso cuándo se compra? Más adelante. Tú echa cuentas.

Los regalos, ¡pero si estaban todos comprados! Bueno con el pico de la lotería pagamos la cena de Reyes. Tocó lo que nos gastamos, lo comido por lo servido, la cena de Reyes no sale gratis. Falso engaño. Echa cuentas.

Mira las facturas. Esto de luz, esto de gas, lo otro de agua... ¡Y el otro piso! Paga el seguro, la comunidad, paga la ITV, renueva el carné, que lo tienes caducado, como toda la nevera.

¿Cómo vas? Bien, echando cuentas.

miércoles, 24 de diciembre de 2008

FELICES FIESTAS

Adornar vuestros hogares, encubrid con vuestra mejor de las sonrisas las penas cotidianas, valorad lo que tenéis y recordadlo el año que viene. Disfrutad de la familia, o de las amistades, o de la soledad. Salid a la calle y que el frío os congele una carcajada, que el viento arrastre las penurias, las hipotecas, la crisis y la recesión intelectual.

Pasadlo bien, pero no sólo en estas fechas. Prolongar las navidades más allá del 6 de enero. Hace falta.

Besos

martes, 9 de diciembre de 2008

Habitación 112

Aquel hotel no tenía calefacción, ni radiadores, ni un pequño calefactor que airease sus pieles estremecidas. Aquel hotel no tenía bonitas vistas, ni un cuarto de baño decente, ni un tocador en el que revisar su maquillaje.

Aquel hotel olía a moho, a humedad adormecida en las paredes. Aquel baño coleccionaba vellos visitantes, lejías en sus toallas, cal en los desagües. Aquel hotel no era el soñado, ni siquiera el deseado ni el buscado. Aquel hotel era una coincidencia, un lugar más.

Aquel hotel tenía de banda sonora el claxón de unos coches, los insultos de cuatro adolescentes borrachos a 3 putas que ofrecían su amor a un módico precio, que ofrecían lo que tenían, o lo que las dejaron tener o lo que le dijeron que sólo podrían alcanzar. Aquel hotel las esperaba, cada noche a una, para verlas fingir como la mejor actriz de Hollywood.

No serían deseadas, nunca disfrutarían, aunque su imaginación cada madrugada les llevaba al Jilton, como escribía ella, a un 5 estrellas donde un colchón de Latex sustituira a un preservativo barato que no protegía su, cada día, más deteriorada alma.

Soñaba con Julia Roberts, por convertirse en aquella mujer a la que un rico caballero rescatara en su pulcra lumisina de esa barrio ruin, donde las papeleras dormitan en las aceras, donde las farolas dan sombra a su gesto apagado y cobijo a sus largas piernas. Donde corren las ilusiones en manos de un ladrón sin guante que compra con los -cada día más modernos- cassettes de coches el pan duro de la mañana siguiente. Soñaba con verse liberada, con lamentar no tener paga extra, con sufrir por la última expulsión de Gran Hermano, con maldecir a la crisis y opinar de la bolsa. Soñaba con una bañera redonda, repleta de espuma. Con un croissant en un plato, y un cuchillo y un tenedor para devorarlo. Soñaba con un camisón de seda, una bata bonita y un collar en el cuello.

Sus ojos se abrieron, mirando hacia atrás en busca de eso sueño. Nadie yacía junto a ella, apretados sobre ese viejo colchón roído por el paso de las horas, gastado por el uso, cada día menos frecuente. Allí no dormía nadie.

Él se ponía los pantalones mientras murmuraba para sí palabras. Palabras incomprensibles pero imaginables. Sus ojos no se llenaría de lágrimas. Una discusión más en una noche triste, aunque no más triste que la de ayer. Su garganta no le reprocharía su actitud, su mirada no buscaría los ojos cómplices de él. Su mano no acariciaría su rostro, no recogería su pelo, no estremecería su nunca en un gesto de cariño y de alivio dominical. Su cuerpo se lavaría en un mínimo plato de ducha, sin mampara ni cortina. En su plato sólo habría un billete de 20, con el que pagar un café, una barra de pan, 100 gramos de chope y un cartón de leche. En su percha, sólo quedaría ese viejo abrigo marrón, agujereado en el hombre, sin un botón, que se perdió cuando -al caerse- quiso guardarlo en un bolsillo sin fondo.

Su destino, el que le escriben cada día, al que le condenan sin que esté realmente cifrado, no parece depararle nuevas sorpresas.

Una noche más, bajaría de la habitación por las solitarias escaleras. Con suerte, no oirá la disputa de la habitación 112, donde los gritos reclaman con urgencia atención, también en estos barrios. Con suerte, hoy no escuchará como suena una mano golpeando un rostro de mujer, ni como retumba el silencio del miedo. Con suerte, no sería ella quien sufriera la tortura.

Con suerte, sólo abandonará el hotel, en silencio, y volverá a cobijarse bajo la luz que nunca se enciende de su farola. Sin paragüas, bajo la lluvia. Nunca cantará. Seguirá esperando.

martes, 2 de diciembre de 2008

Noviembre, el arte de noviembre

Un paisaje marítimo. Un puerto donde arriban ilusiones, de donde parten sueños, donde mueren días y nacen noches. Un lugar soñado, en el que reencontrarte con viejos amigos, con poemas olvidados, con cantares desechados. Un lugar idílico en el que el silencio envuelve la belleza, en el que el mundo se para para esperar tu llegada.

Maletas repletas de ideales, redes que anudan nuestros sentimientos, tus creencias, mis convencimientos. Una camisa blanca que siempre reluce, allá donde vaya.

Ideas que se esfuman, versos que se atragantan en el frío de una noche de otoño, amores que se sostienen en los tirantes de la blusa de la joven más bella.

Sueños realizables, utopías alcanzables. Casandra en la ventana, desesperanzada, esperando que suceda una verdad distinta.

Butacas libres, dos butacas de distancia. Una sonrisa cómplice, miradas descompasadas que no encuentran respuestas en la oscuridad de sus palabras.

Una noche esperada, un lugar soñado, una vuelta mágica.

miércoles, 26 de noviembre de 2008

QUE CALLE EL RUIDO, ESCUCHEMOS A ISMAEL

No te dejará dormir este estrépito infinito que intenta llenar los días de tinieblas y enemigos. Una estruendosa jauría se empeña en hacer callar las preguntas, los matices, el murmullo de ojalás.
Ruido de patriotas que se envuelven en banderas, confunden la patria con la sordidez de sus cavernas. Ruido de conversos que, caídos del caballo, siembran su rencor perseguidos por sus pecados.

Si se callase el ruido oirías la lluvia caer limpiando la ciudad de espectros, te oiría hablar en sueños y abriría las ventanas. Si se callase el ruido quizá podríamos hablar y soplar sobre las heridas, quizás entenderías que nos queda la esperanza.

Ruido de iluminados, gritan desde sus hogueras que trae el fin del mundo la luz de la diferencia. Ruido de inquisidores, nos hablan de libertades agrietando con sus gritos su barniz de tolerantes.
Nunca pisa la batalla tanto ruido de guerreros, traen de sus almenas la paz de los cementerios. Háblame de tus abrazos, de nuestro amor imperfecto, de la luz de tu utopía, que tu voz tape este estruendo.

Si se callase el ruido oirías la lluvia caer limpiando la ciudad de espectros, te oiría hablar en sueños y abriría las ventanas. Si se callase el ruido quizá podríamos hablar y soplar sobre las heridas, quizás entenderías que nos queda la esperanza.

Si se callase el ruido oirías la lluvia caer limpiando la ciudad de espectros, te oiría hablar en sueños y abriría las ventanas. Si se callase el ruido quizá podríamos hablar y soplar sobre las heridas, quizás entenderías que nos queda la esperanza.

Si se callase el ruido oirías la lluvia caer limpiando la ciudad de espectros, te oiría hablar en sueños y abriría las ventanas. Si se callase el ruido quizá podríamos hablar y soplar sobre las heridas, quizás entenderías que nos queda la esperanza.

Si se callase el ruido oirías la lluvia caer limpiando la ciudad de espectros, te oiría hablar en sueños y abriría las ventanas...

JUEVES, 27 NOVIEMBRE, TEATRO LÓPEZ DE AYALA DE BADAJOZ. 21HS.

martes, 18 de noviembre de 2008

18 de Noviembre. 8 meses (y no 7) y 1 semana.

Ahogó su larga melena en el agua tibia de la bañera. Con los ojos cerrados, con las sales del Yves Rocher, con las ansias y con el deseo, imaginó su piel estremecida por las frías y saladas olas del sur del Mediterráneo.

Siguió con su mirada aquellas pisadas. Desde el agua, pataleando, con sus ojos mielosos, persiguió atentamente sus pasos, su cuerpo semidesnudo, su espalda mojada por diminutas gotas que buscaban un final feliz por debajo del bañador. Sonrió con aquel estúpido pensamiento, nadó un poco para olvidar el frío, para entrar en calor, y se quitó, como tantas veces, la parte superior del biquini. Piel con piel. El mar y ella. El placer, y no otra cosa, provocaban la excitación de su piel en ese momento. Era libre bañándose al sol de noviembre.

Noviembre. La revolución atrapó su cuerpo, el arte invadió sus pensamientos. Noviembre. El color de las pinturas, los teatros silenciosos en las butacas, bulliciosos en los pasillos. Noviembre, el aire rojizo de una tarde en el campo, el olor de una chimenea de Cabezuela, o de Monsanto. Noviembre, la nieve derritada por el rugir del Jerte. Noviembre y la niebla sobre las orillas de la carretera.

Niebla y baho que se confundían en el espejo de su cuarto de baño. Su reflejo no mentiría, la enseñaría su pureza a pocos meses de su boda. El blanco de sus ilusiones, el azul de su destino, de su mar, de su cielo.

lunes, 10 de noviembre de 2008

Sin vértigo

Cómo estar sin vértigo cuando lo único que queda es caer. Para no verse nunca así, esta canción y este vídeo, hecho desde el cariño pero nunca terminado.

video

PD.: A ver si alguien me ayuda a completarlo con imágenes recientes

domingo, 9 de noviembre de 2008

Silencio

Es difícil encontrar las palabras justas cuando no hay justicia y lo justo es el silencio.
Un abrazo Miguel

martes, 28 de octubre de 2008

Las mentiras de los espejos

Miras por la ventana con tus ojos triste. La lluvia se lleva vieja suciedad de los cristales y deja un nuevo polvo de represión. Te quejas en silencio del dolor de tu aislamiento, de tu soledad, de la injusticia no poder mover el pelo al son del fuerte aire, de no poder mojar tu camisa blanca en los labios de una sedienta nube.

Nunca te gustó llevar sujetador. Te encantaba provocar en las frías y lluviosas tardes de octubre, caminando como si nada, con la cabeza bien alta y mojada, empapada.

Miras por la ventaja con ojos triste, alejada de aquella luz cegadora de esperanza, de rebeldía, esa que dibujaba una sonrisa en tus amantes, que sonrojaba las mejillas de las tertulianas de la acera de enfrente, que llenaba de ira y de deseo al párroco de aquella iglesia de tu primera y última comunión.

Desafiabas con un suspiro a aquel que, pese a ir acompañado, perseguía tu estela con una mirada tímida de medio lado. Sonreías consciente de tus virtudes, ajena a los espejos.

Te comías el mundo y hoy pasas hambre. Pasas hambres y sigues sin gustarte. Perdiste el apetito por mirarfalsos reflejos, quieres devorar la boca de tu casa, la puerta que te encierra, pero no te atreves a dar el primer bocado temerosa de perder lo infinito, lo inagotable.

La melancolía, la desesperación, un echo de menos se han llevado tu cuerpo. Agárrate de mi mano, come de mi plato, pero no olvides tu esencia.

lunes, 20 de octubre de 2008

El Serrallo, un pabellón especial

El viernes, el Plasencia jugó y perdió en Tarragona. Sólo hemos ganado dos veces allí: el primer año en LEB-1, con Dani García, Giannella y compañía, y la temporada pasada con Juan Pablo Márquez en el banquillo. Se ganó de 4 y esa renta posibilitó que Plasencia se clasificara para los play-off, pese a que en Plasencia se perdió y eso le costó el puesto, curiosamente, al bueno de Juan Pablo que el viernes se cobró su "venganza".

La verdad es que la historia en los enfrentamientos Tarragona - Plasencia y Plasencia - Tarragona tienen su aquel, tanto en la rivalidad entre los dos equipos como en lo personal para mí. Recuerdo, por ejemplo, la derrota en la prórroga en la segunda temporada en LEB-1, prórroga que forzó Javi Simón sobre la bocina al acertar tres tiros libres. Un seguro de vida Javi que, en la prórroga, se quejó amargamente de una falta que le señalaron y que supuso 3 tiros libres para Tarragona. Esto nos constaba la victoria. Sin embargo, ese partido con todos sus ingredientes, no fue el más especial.

Ya digo que Tarragona y el Serrallo son singulares. Por ejemplo, en el primer año en LEB, la victoria en Tarragona fue la última de las 7 consecutivas con la que empezó el equipo la liga. En la segunda vuelta, el triunfo se fraguó con un genial Fran Robles, que había sustituido a Jobacho.

Fran estuvo prácticamente ausente durante toda la temporada y aquel día se chupó más de 30 minutos en un auténtico partidazo. "Malaguita" ahora ha vuelto para demostrar que partidos como aquel no eran un espejismo.

Pero si algo queda para mí de los enfrentamientos ante el Tarragona son los dos últimos en LEB que se jugaron en el Serrallo. El primero, el citado año de Javi Simón, terminó con un trepidante 63-62 y también tuvo a Javi de protagonista. Era mi primer partido oficial en cancha contraria. Había pasado el viaje en silencio, escuchando y aprendiendo, que era mi objetivo y sigue siendo en este tipo de desplazamientos. Intentaba absorber baloncesto, de Dani, Kikete, Felipe y toda la plantilla, una plantilla en la que todavía estaba Yohance Nicholas, en la que destacaba un tal Triguero y no podía debutar por lesión Francis Sánchez. Aquel viaje me enseño mucho.

El partido estuvo muy igualado, pero siempre parecía controlado por Plasencia, con Simón marcando el tempo. En el último periodo, Plasencia comandaba el electrónico, pero en los últimos instantes -dado lo apretado del encuentro- Tarragona (donde jugaban hombres como Pau del Tío o el ex-Plasencia Tree Owens) volteó la situación: ya sabeis, uno arriba, uno abajo todo el rato. Así se llegó a la última posesión. Ellos tuvieron tiros libres (62-62), metieron el primero (63-62)y fallaron el segundo (creo que fue Berni Álvarez). Plasencia cogió el rebote, salió a la contra y Javi Simón se plantó en la canasta visitante. Podía penetrar, pero decidió tirar de 3. Tenía un tiro cómodo y el goza de buena muñeca. Aún lo recuerdo: "Triple Simooooon... fueraaaaa" -esa emoción me la recordó en el siguiente viaje (La Palma) Dani no sin ironía-.

El tiro se salió y Plasencia perdió. Javi preguntó a Dani si hizo bien, Dani no abroncó al jugador. Tomo una decisión y salió mal. La penetración, por cierto, era difícil con un defensa encima pese a tener dos segundos por delante.

Simón estuvo callado todo el viaje de vuelta, como el resto del autobús, que enmudeció en las 10 horas de retorno. Recuerdo a Javi Pérez sentado a las afueras antes de regresar, cabizbajo, o a Dani García mirando y remirando las estadísticas durante el trayecto. El Serrallo quedó para siempre en mi recuerdo para lo malo, y para lo bueno. Nada más terminar la retransmisión, un amable periodista catalán me dio la enhorabuena. Yo, algo atónito e inexperto con 22 añitos, agradecí sin mucha pasión. Luego tuve la oportunidad de darle las gracias de nuevo en Valls, en otro partido que perdimos.

Ese amable periodista es un fiel refjelo de lo que ha ocurrido normalmente en Tarragona, en el Serrallo, pabellón pequeño, con unos 400 espectadores, muy ruidosos y respetuosos. Como muestra, el último partido allí en LEB. En aquel encuentro, el Plasencia (ya entrenador por Iván Déniz), cimentó lo que después iba a ser el descenso. Era el antepenúltimo partido de liga, se jugaba en miércoles (llegaba la semana santa y el parón -que curioso, también fue Semana Santa cuando echaron a Juan Pablo-), y Plasencia dependía de sí mismo para no descender de forma directa.

Nos la jugamos. Hay que salir concentrados. No se puede fallar. Pues peor, imposible. Tarragona se jugaba certificar su permanencia y jugó con esa intensidad desde el inicio. Plasencia, por su parte, jugó como si ya hubiera descendido. Sin Barceló, ya fuera del equipo por decisión de Iván, sin Gaby Domínguez, lesionado en el hombro, con Cilla cojo, sin Mario García (no recuerdo por qué, creo que el motivo era que con su físico era más difícil frenar a Víctor, que acabó con números de aupa) y con dos americanos que no sumaban uno en carácter (a Monroe le restaba el suyo Forrest), Plasencia salió empanado y en el primer cuarto ya perdía 23-6 (tiro de estadísticas FEB, no de memoria).

Sólo el orgullo de Salsón, de Lledó, de Rodrigo San Miguel (hoy brillando en ACB con Manresa) y del de siempre, José Balmón (vaya, también está en ACB con Rodrigo) se pudo salvar. El resto, carne de descenso que se comió otro ex, Couthbert Victor que campó a sus anchas ante la inoperancia de Forrest. Aún así, pese a perder (79-65) Plasencia podía permanecer en la promoción si Calpe caía ante un Huelva que se jugaba mucho. Los alicantinos (hoy no existen como club) ganaron (en la prórroga) y Plasencia ya no dependía de sí mismo.

Tarragona celebró su victoria y, por sus intereses, preguntaba sobre el Calpe - Huelva. La derrota onubense le dejaba en LEB. Alegría lógica y un deseo de suerte hacia nosotros los extremeños. Sincero deseo, por cierto, que uno agradecía como podía cuando veía la clasificación y el descenso tan cerca.

Pese a las derrotas, las caras de la plantilla no eran tan trágicas (en su mayoría) a la del partido de la temporada anterior. Sólo algunos mostraban su disgusto por aquella derrota. Entre las sorpresas, Monroe que rápidamente me preguntó por Calpe. "Win, win", le dije yo con mala cara. Él puso un gesto de decepción. Muchos de los integrantes de la plantilla -creo recordar- se quedaron allí, o bajaron durante el camino. Había vacaciones de Semana Santa.

La verdad es que esto último no lo recuerdo del todo, yo lo pasé peor aquel día (10 horas de viaje) que cuando descendimos en Gijón, donde otra actitud nos hubiera dado la permanencia pues Calpe pinchó entonces. Yo tenía claro que Plasencia había descendido y merecía descender.

Fue mi segundo y último viaje a Tarragona, de donde nunca volví con victoria pero de donde me queda un grato recuerdo, fíjate tú.

jueves, 16 de octubre de 2008

No actualizo

¡Qué le vamos a hacer! Lo bueno se hace esperar.

sábado, 6 de septiembre de 2008

MEME-Z

El amigo José me invita a mirar a mis rutinas y contar 6 pequeñas cosas que me hacen sentir feliz cada día. Vaya por delante que esas memeces, esas pequeñas cosas, son las que nos diferencias. Pequeños gestos que definen una vida mucho más allá que los grandes logros.

1- Me hace feliz desayunar con tranquilidad. Disfrutar de un café caliente, con un donut o un una napolitana de chocolate, sentado en el sillón, con Patricia al lado compartiendo las primeras tonterías de la mañana y comentando las primeras sandeces de la televisión.

2- Me hace feliz que Carlota (esto evidentemente no ocurre a diario, pero sí cada día que he pasado con ella) me coja la mano para que la lleve a cualquier lado y con un gesto de exigencia me pida que le ponga otra vez el ranchito.

3- Me hace feliz poner un cd y escuchar esa canción que necesito en ese momento, con la que me identifico en ese día.

4- Me hace feliz reír con mis amigos y amigas. Contar chistes estúpidos, usar humor cuartelario y reírnos con auténticas burradas.

5- Me hace feliz que Patricia me acaricie la nunca y la cabeza cuando lo necesito pero sin que se lo pida.

6- Me hace feliz pensar en el día de mi boda y pensar que todos mis amigos (TODOS, José, TODOS), y familiares van a estar allí.

7- Me hace feliz saltarme reglas y ser tan pesado que hago más de lo que me piden, jaja.

Deben buscar en su felicidad cotidiana Patricia, Mamen, Javi, las dos Noelias y Carlos, es decir, mis contactos con blog.

Y añado una reflexión de felicidades e infelicidades:
La infelicidad de tener lo que quieres, pero no querer lo que necesitas.
La infelicidad de tener lo que necesitas, pero no necesitar lo que quieres.
La felicidad de tener lo que quieres, sin necesitar quererlo.

viernes, 5 de septiembre de 2008

MUY SERIOS

Pienso, y son asuntos serios, lo poquito que nos queda si perdemos el respeto. Siento, y a veces me averguenzo, por todos los que les falta, los que no lo conocieron.

Miento, si digo ahí soy perfecto,son abruptos los senderos que conducen a mis adentros.

Pero llevo para darte lo que para mi deseo, el beneficio de la duda, las maneras, los recreos,la sonrisa mañanera, los perdona, los te quiero,las miradas transparentes, los abrazos, los pañuelos.

Veo, aunque no quiera lo veo, mala leche gratuita, veo mentira veo desprecio,y poco arte en las maneras y en las formas,veo el acoso hacia el más débil y eso es lo que mas me colma.

(El puchero del Hortelano)

jueves, 4 de septiembre de 2008

Next stop: Extremadura en Juego

Terminaron las vacaciones. Vuelta a la rutina, a nuevas rutinas. Vuelta a los proyectos, a nuevos proyectos, al domingo de fútbol, al marcador de La Bombomera, a las ilusiones del Cáceres, a entrevistas rápidas, a la fe en los ascensos. Vuelta al desayuno del viernes, aunque pocos desayunos, a la charla rápida, a la comida entre compañeros. Vuelta a casa, a mi casa, a nuestra casa.

Vuelta tras un agosto intenso, caluroso y vivo. Vivo desde el primer día, desde un 1 de agosto con concierto y duende. Y un día 2 en el que se juntan amigos, en el que compartes cañas con lo importante de aquí y allí, en el que ves a la gente que quieres y disfrutas cada segundo, desde el primer aperitivo hasta la última copa que se ahoga en una botella de agua que evita resacas.

El agua revitaliza. La segunda parada, en Valdastillas, te renueva, se lleva por delante a modo de piscina natural el cansancio de un fin de semana repleto de emociones, que te deja alguna sorpresa guardada en el pregón de un placentino con corazón de segedano, o un segedano con parte de su corazón bañado por el Jerte. Al fin y al cabo, un recorrido por un Martes Mayor que prende las calles de color, de mercaderes y de ambiente, de fiesta y de pinchos, de corazones contentos y miradas alegres que buscan en el calor de la tarde el respiro que da la sombra de un vestido corto.

Miércoles que separa la semana y las vacaciones. Tercera parada: Torremolinos. Playa, recuerdos de un vídeo, olas que mantienen un compromiso, familia que te compromete y una niña que te enamora. Aún no sé ni entiendo por qué ni cómo. Una sonrisa, una mirada, un mano que te agarra el corazón, te lo estripa y te hace echar de menos un gesto, egoísta, de súplica para mantener tu atención.

Sin Carlota, Málaga se convertió en el siguiente destino. Feria inolvidable, como siempre, por esos detalles. Por la gente amable que te encuentras en el camino y que te devuelve en forma de fotografías los recuerdos de la primera noche. En medio, un Bisbal apático, un taxi que no llega y una carrera hasta un italiano. Mañana te llamo y quedamos, Antonio. Y sin quedar te encuentras, en medio de sonido de ambulancias y policías que van a la playa. 2 estruendos, un susto más y tarde de charlas entre compañeros, primos y familia. La celebración de 39 años juntos no se trunca pese a que unos idiotas se empeñen en alterar nuestras vidas.

La quinta estación nos sorprendió a todos. Un auditorio repleto, una cantante encantadora y una voz que eriza la piel. La música acompaña, el ritmo no para y el desgarro termina en un concierto menor en el que una garganta te contagia sus emociones.

Y para terminar, más momentos familiares, primeros instantes de intimidad, su mirada otra vez pidiendo el ranchito, la emoción del baloncesto, la felicidad por una plata que brillaba como el oro, un regreso con la radio puesta, para volver a una nueva realidad. Mientras te ubicas, cortinas, mesas, vídeos repescados y pequeños detalles te dan la bienvenida a tu nueva vida.

Nex Stop: Extremadura en Juego.

domingo, 27 de julio de 2008

El cuñado del Chava

Hoy, Carlos Sastre, va a ganar el Tour de Francia. En verdad, al madrileño afincado en el Barraco, Ávila, le quedan 8 kilómetros para llegar a la meta de París vestido de amarillo.

Para mí, Sastre siempre fue el cuñado del Chava. Ese buen ciclista, que iba bien hacia arriba, siempre se mantenía entre los favoritos pero nunca ganaba, entre otras cosas, porque trabajaba para otros. Sastre quedaba a la sombra de otros, otros como José María Jiménez Sastre, el Chava.

El Chava era la explosión, el espectáculo, esa escapada imposible. Sastre era la paciencia, la subida tranquila, la fuga contenida. El miércoles, en Alpe D´Huez, Sastre se contagió del alma de su cuñado y atacó en las primeras rampas del mítico puerto. Cada una de las 21 vueltas las dio en solitario y consiguió renta suficiente para poder defenderse en la crono final, como ya hiciera en su día el Chava en una Vuelta a España en la que, con su mejor contrarreloj, logró mantenerse en el podium.

Hoy, Sastre recuerda al Chava y hace doble justicia en el mundo del ciclismo. Una, con su cuñado y otra con los gregarios.

Enhorabuena Sastre. No te olvidamos Chava.

sábado, 12 de julio de 2008

Expectativas

La felicidad no es otra cosa que expectativas.



Puedes tenerlo todo y no cumplir con las expectativas marcadas.



Puedes tener la nada, y tener todo aquello que deseaste.



Puedes no tener expectativa, y simplemente ser, sin plantearte si lo eres todo, o nada, si eres feliz, infeliz o conformista.



Otro día ahondo en el tema. Lo que he escrito no cumple mis expectativas.

miércoles, 9 de julio de 2008

¿Quieres ver mi piso?

Ya está.



Paredes pintadas, baño nuevo, tarima color nogal, halógenos en el techo... ¿quieres ver mi piso?
Yo lo veré después que tú, pero bueno, puedes entrar y darte una vuelta.
Coge esa curva, lleva a nuestra habitación.

Entra en la cocina y habla con el frigorífico.

Pasar por el salón, y no des la luz.

Entra al baño y no bajes la tapa, ni salpiques si te duchas.

¿Quieres ver mi piso? Yo lo estoy deseando.

lunes, 30 de junio de 2008

¡CAMPEONES, CAMPEONES, OE, OE, OE!

Imagen del Diario AS en su versión digital.

domingo, 29 de junio de 2008

¡PODEMOS!

29 de junio de 2008. Hoy es el día. 24 años y 2 días más tarde, España vuelve a jugar una final de la Eurocopa.

Hoy queremos dejar atrás esa frase de Lineker según la cual el fútbol es un deporte en el que juegan 11 contra 11 y siempre gana Alemania. Hoy queremos romper los maleficios.
Hoy queremos acabar con esa maldición que condena a los porteros a ser recordados por sus grandes pifias y no por sus grandes actuaciones.

24 años y 2 días más tarde, Íker Casillas debe hacer justicia con Luis Arconada, uno de los mejores guardametas de la historia del fútbol pero más recordado por su monumental cantada en la final de la Eurocopa de Francia 84 que por las intervenciones que llevaron a la Real Sociedad a ganar 2 ligas.

Casillas debe borrar los recuerdos de Andoni Zubizarreta, histórico portero, 126 veces internacional, campeón de liga, de Europa y un largo etcétera pero con una imagen que le condena: el gol en propia puerta ante Nigeria que significó la eliminación de España en el Mundial de Francia 98.

Y es que los porteros son, en ocasiones, más recordados por lo que fallaron que por lo que pararon. Pocos se detienen a pensar que Toni Jiménez, aquel cancerbero del Atlético de Madrid que se dejó robar un balón que supuso una Copa del Rey para el Español en el 2000 fue uno de los artífices de la victoria de España en los Juegos de Barcelona.

O Francisco Buyo, menos veces internacional de las que merecía, gran portero y recordado por fallar monumentalmente en el tercer gol del Tenerife que daba la liga 91-92 al Barcelona.
Hoy, Íker Casillas, debe vengar el mal fario de los guardametas y erigirse protagonista en positivo, como hizo en cuartos de final.

Hoy Íker debe demostrar que es el mejor portero del mundo, presentar su candidatura al balón de Oro y levantar la Copa de campeón.

martes, 24 de junio de 2008

Con mi calor en mitad de tu noche

Con mi mirada perdida en tu escote,
con mi boca abierta en tu boca,
con mi lengua soñando en tu piel,
con mis ganas golpeandose en tu entrepierna
con tu desidia volando a mi inercia
con la distancia,
hoy te quiero ver.

lunes, 23 de junio de 2008

¡PUDIMOS!

¡¡¡Illa, illa, illa, Casillas maravilla!!!

martes, 17 de junio de 2008

Muy lejos

Vaya fin de semana. 1200 kilómetros, una noche de hotel, un partido de fútbol y una sensación de robo, de impotencia y de admiración. El esfuerzo en el deporte con un equipo vestido de verde y que veía como el dinero puede, a veces, con las ilusiones. Triste.

Es triste pero es digno de elogio los valores, esos de los que tanto se habla, que se pudieron ver el domingo en el Villanovense. No sé si será que sienten los colores y como me decía Josué "es orgullo de formar parte del club", pero las lágrimas eran sinceras y el esfuerzo y el sacrificio era palpable.

Me gustó el Villanovense y, aunque mi pasado está más por Don Benito, cierto sentimiento serón se vino conmigo el domingo. No defraudaron.

Del trabajo, por fin me divertí tras dos partidos sin hacerlo en fútbol. La autoestima es eso: auto-estima, y da igual lo demás. Y uno tiene la autoestima baja cuando sabe que no ha dado el nivel o cuando se ve desubicado. Tan fácil como eso. Y el mío había bajado en fútbol: oxidado, despistado, no sé. Sólo sé que los dos partidos anteriores no di el nivel, quizá, por la excesiva falta de costumbre que hace, incluso, que el particular vocabulario de las retransmisiones deportivas hayan quedado en el olvido. Creo que el domingo no pasó. Y digo eso porque yo me fui contento, porque me divertí y porque uno se da cuenta de que piensan a cada hora los demás. Además, algún mensaje y alguna charla en estas pocas horas de trabajo, me han vuelto a inyectar algo de moral para este laaaargo mes de julio que me espera.

sábado, 14 de junio de 2008

CARLOTA

Hoy estoy jodido. Carlota cumple un año y yo no puedo celebrarlo con ella. Mi ahijada visitará por primera vez la casa de sus padrinos, analizará con sus grandes ojos cada uno de los rincones en los que encontrará sus regalos por Reyes y yo no podré guiarla.

Junto a ella estará toda mi familia, estará mi padre que todavía no ha visto la casa, estará Patricia que volverá a pasar el trago sola.

Hoy estoy jodido.

Empiezan a pesar los sábados, y los domingos. Empieza a pesar no tener tiempo para compartir, para disfrutar. Empieza a pesar la cantidad de días, eventos, momentos en familia que, de forma constante, quedan encerrados en un teléfono móvil.

Aún así, uno tiene que tirarse a la piscina (no vendría mal en días de asfixiante calor en Mérida) y sonreír. Coger un programa a las dos y media y transmitir un optimismo que es real y una ilusión que, tengo por el acercamiento con los clubes extremeños pero que se evapora en la distancia que separa Mérida de Plasencia. A veces no apetece sonreír, aunque en verdad te guste tu trabajo y quieras todo el bien del mundo para aquellas personas y clubes con los que charlas y te codeas durante la temporada.

Si a eso le sumas que la autoestima en esta parte del año está algo baja (no preguntéis por qué, es así y no se puede hacer nada), el fin de semana muy prometedor no es: 16 horas de viaje en solitario, otras 12, aproximadamente, de hotel vacío y, como única alegría, unas dos horas de fútbol en juego que comentar... yo sólo. Nunca he sido de egoísmo hertziano, por lo que estar sólo en el campo sin apoyos desde el césped no me atrae en exceso. Afortunadamente, desde Mérida lo estarán viendo y los comentarios llegarán por el estudio. Un respiro para mí, que tengo otra idea de retransmisión con más intervenciones aunque sin dejar de mirar el balón.

Esas dos horas son la esperanza de un fin de semana poco apetecible. Más vale Villanovense que consigáis el ascenso, porque ese esfuerzo no es exclusivamente mío. Habrá mucha gente allí a la que la vuelta se le puede hacer más agradable o pesada. Entre ellos, no sólo los aficionados, también directivos, entrenadores y jugadores. Aupa Villanovense y Aupa Don Benito. En la distancia espero que las Vegas estén en lo más alto.

miércoles, 4 de junio de 2008

4 x 4 y te llevas la casa

El verso de moda describe en otros rincones el despejado ambiente que respiro en estos días de compras, anticipos y encargos. Semanas intensas, de fútbol, baloncesto, de voces rotas, de sueños partidos, de ilusiones compartidas y retos contratados. Por fin he respirado, por fin salió el sol, por fin el tacto frío de una llave da paso a la calidez de tu sonrisa, escondida detrás de catálagos y catálogos.

Han sido unas semanas intensas, de retornos y emociones. Volvió el baloncesto a Cáceres, a su casa, y le dejó un sabor amargo, de injusticia. Le dejó la miel en los labios, la hiel en los corazones, la lágrima en los ojos y la esperanza en el escudo. Esperanza porque hay gente de la tierra, y del deporte, con ganas de volver a hacer algo grande. Seguro lo consiguen.

Volvió "Robe" a Plasencia, volvió Extremoduro a su casa. Volvió Deltoya, JC García, volvió a abrirse el cielo para que todos cantaramos y nos quedaramos empantanados en sus poesías, en sus misterios. 24 mil rodillas embarradas, 12 gargantas celebrando un retorno. Volvió la música y con ella la libertad. La libertad de escoger, de escuchar, de opinar, de rechazar lo que no te gusta y te estremecerte con una guitarra que te eriza la piel mientras una batería martillea tus deseos más ocultos. Hemos vuelto todos.

Me sentí como aquel bolchevique, que a pesar de su gordura todavía piensa y medita sus flaquezas, esas que cada mes le acercan a su hogar, esas que cada vez le atan a la sociedad capitalista, que cada día le muestran como una mente social adormecida que despierta a tu lado, en un casa luminosa, de gran terraza y sueños por materializar.

Comienza el reto. Tiré los dados, salió cuatro. Cuatro firmas con suelo de madera.

jueves, 15 de mayo de 2008

Llega lo bueno

No recuerdo cuando fue la última vez que descansé de verdad. Cuando fue ese día que tuve todo el tiempo para mí, para pensar sólo en mí y no tener que echar cuentas, hacer cálculos, planificar mi futuro, ni el tuyo, ni el nuestro, ni el de nadie. No sé cuando fue la última vez que no tuve que estar pendiente del teléfono esperando una llamada que hablara de un examen, de un trabajo, de un piso, de una hipoteca, de yo que sé...

Repito, estoy cansado, agotado, pero vienen tiempos en los que no vale el cansancio, en los que no está permitido bajar la guardia. Llega el momento clave de la hipoteca, aunque ya estoy un poco harto de decir aquello de "la próxima semana seguro está". Llega el momento clave de la temporada deportiva. Y ahí sí que estaremos seguro la próxima semana. Tengo el sábado para recobrar fuerzas aunque, ya te aviso Patricia, el viernes tendré que estar atento a los resultados del basket y el sábado por la mañana tendré que estar pegado durante un rato al teléfono para planear una semana de vértigo:
1. El domingo empieza a las nueve y media a.m. Preparo Minuto 30, comida "rápida" y Extremadura en Juego tenso y emocionante. El Mérida se la juega, también Jerez y Plasencia y 3 equipos por la zona baja. 4 horas de radio pura. A contener la emoción y a transmitir intensidad.
2. El lunes empieza a las siete de la mañana. Reina viene de Baza y a mi me toca horario matutino. Resumen del fin de semana en Primera Hora, preparo Minuto 30 y ultimo detalles de un viaje a un lugar por concretar. La tarde, para las maletas.
3. El martes no sé cuando empezará, ni donde. Tampoco sé cuando acabará, ni donde. Imprevisible día lleno de emoción. Con Plasencia o Cáceres, fase de ascenso. Partido de play-off y retransmisión para Canal Extremadura Radio. Agotador pero, bendito cansancio. Tras todo un año encerrado en la emisora, el pabellón me va a parecer un mundo en el que me apetece vivir por unas horas.
4. El miércoles empezará en la carretera. Desde no sé sabe hasta Plasencia (ojalá me espere un papel que me ate 40 años) o hasta Mérida. Resumen de los play-off y poco tiempo para reflexionar y descansar. Mucha carretera y algo de soledad.
5. El jueves empezará a las dos. Salvo sorpresa anterior, turno habitual de 2 a 10 y echarle imaginación. La fase de ascenso en fútbol y baloncesto obliga a improvisar sobre la marcha y a cambiar el encorsetado guión de los viernes. Promete.
6. El viernes empezará a las siete, con un guión en blanco y muchas ilusiones para el fin de semana.
7. El sábado, vuelta a empezar. Todo preparado para cantar una clasificación extremeña a la final a 4 de Cáceres. Mi micro y yo.

miércoles, 30 de abril de 2008

He salido como llegué. Con todo vacío. Lo miras, piensas, llenas cada rincón de recuerdos. Le quitas tu media mitad a las llaves, las dejas sobre la madera que soportó tanto besos, tantos saludos al aire, tantas llegadas tarde, tantos golpes de enfado, tantas caricias que añoran tus arrugas, tu ceño fruncido.

Recoges el felpudo, el más discreto de los baratos, el que soportó tus zapateos, el que intuyó mi barro en las zapatillas, el que convirtió aquel piso en un hogar. Bajas por el ascensor y miras, por última vez, ese paisaje en el que se adivina tu próxima casa. No será lo mismo, nunca más será la primera vez, tampoco la última. La última en la que me despedida de ti y no te vuelva a ver en ese rellano, en esa entrada, con tu camisón y tu sonrisa.

sábado, 19 de abril de 2008

Me acuerdo.

Me acuerdo de un pegaso a modo de colgante, de 3 reyes magos y un oso grande.

Me acuerdo de la pasión contenida en una cama de hospital, de rayas que bailaban esperando el dibujo de una película, de chupitos que encendían el corazón mientras ardía el estómago.

Me acuerdo de una carpeta que tapaba 54 secretos, de un biquini negro y la última pregunta antes de un viaje.

Me acuerdo de una canción, de miles, de miradas felices que cotillean el primer beso, de un callejón y un lindo vestido.

Me acuerdo de tu sonrisa, y de tu sonrojo tras una primera noche, me acuerdo de un empujón, y de otro, de un portazo y de un Portón. Me acuerdo de un sí, que al principio fue no.

Me acuerdo de lo malo, de un viaje de ida y vuelta, de tiempo de crecer y de creer.

Me acuerdo de miradas cómplices, de poemas urbanos e improvisados, de cara en mi almohada, de tu olor en mis sábanas.

Me acuerdo y no olvido. Te quiero y te admiro.

miércoles, 16 de abril de 2008

Y llegó el día

Mañana nerviosa. Retoques y elección de fotos. Un DVD quemado, otro inservible. Todo preparado para que tú llegues. Una mala mañana, cuatro niños nerviosos. Un taller sin herramientas, muchos gritos, muy mala leche.

Lasaña y croquetas sobre la mesa. Sin vino, como cada día, agua para beber. Uñas de aperitivo. Llegas, te desahogas, te sientas silenciosa y una canción.

Voy a buscarte a la salida del trabajo, a Madrid le faltan caricias y abrazos. Se los daremos ahora.
"¿Cómo ha ido todo? ¿Me has echado de menos? ¿Sabes,? anoche apareciste en mis sueños, llevabas menos ropa".
"Hoy he encontrado en el Segunda Mano un piso modesto, céntrico, barato, en el paraíso apenas a unos minutos, si vamos en Metro, del resto del mundo".
Sueño con ello mientras mi calor te espera. Impaciente, inexperto, yo quemo la cena. Llegas tarde a casa.
"¿Dónde te has metido? Te creía perdida". Me besas y aguantas mis bellas mentiras. Traes por fin la calma.
Un día de estos te doy un susto y te pido, seria y formalmente, que te cases conmigo. Ay, mi vida, un día el susto te lo doy yo a ti, y si me preguntas, te respondo que "sí".
Pequeña criatura, la esencia más pura va en frasco pequeño. Amor mío, ya lo sé, el mismo recipiente también encierra veneno.
Asumo el riesgo, te miro y planeo una vida contigo cargada de sueños. Y si no se cumplen cuando despertemos, con la luz del día ya veremos lo que hacemos.
Pequeña criatura, la esencia más pura va en frasco pequeño. Amor mío, ya lo sé, el mismo recipiente también encierra veneno.
Asumo el riesgo, te miro y planeo. Si te falta una almohada, yo te presto mi pecho. Y si no te amoldas a sus recovecos, con la luz del día ya veremos que hacemos


Tiempo de renovación. Contratos nuevos. Proyectos que continúan.

sábado, 5 de abril de 2008

Que me pasen la factura cuando termine de pagar mi hipoteca

Pese a estar cansado, cansado, cansado (ver post anterior), volvimos a la locura, volvimos a la carretera y volvimos a intentar comernos Almendralejo. Aunque fuera para un rato, para un bocado, para un abrazo y poco más, para berrear y dejarnos esa voz que tenemos que cuidar. Allí nos plantamos. Y, otra vez, no me arrepiento ¡Bendita locura!

Algunos me preguntan si no me canso, si no me aburro, pero no, no ocurre. Lo haría todos los fines de semana, todos los días. Disfruto, canto, desconecto, me río, salto, chillo, hago como que bailo y toco las palmas sin compás (ni escuadra ni cartabón).

Pero lo mejor: veo a esa gente, a esa buena gente a la que te encuentras una vez cada semestre, a los Javi, Juanlu, Mamen,... a los desvaneros. Sólo les saludas al inicio: abrazo efusivo, sonrisa amplia y ningún hasta luego, pues se pierden en tus prisas porque "mañana tengo que trabajar".

Pero ahí queda eso. Ese ratico, esa ilusión, ese reencuentro. Hoy graban en Zafra. Bien sabe José lo que me jode no estar ahí, pero chico, es que grabar un vídeo en sábado... ¡Cuánto mejor hacerlo un lunes o un martes! Suerte y nada, ¡A volar!

P.D.: Además de todo eso, en el concierto veo y comparo la diferencia entre una banda que ruge, que te anima, que desprende alegría en el directo de sus imperfecciones con la falta de chispas de pasadas estrellas de la televisión que tratan de hacerse hueco en el imposible mundo de la música a base de play-back y actuaciones sin espectáculo.

viernes, 4 de abril de 2008

¡¡Buff!!

Estoy cansado, cansado, cansado. Y lo que queda todavía por delante.
¿Os he contado que nos vamos a comprar un piso?
Pues parece que va a ser ya pronto, y agota pensar todo lo que hay que hacer en tu tiempo libre, nunca de descanso.
Así, ¿cómo queréis que actualice? Anda, traedme un vaso de leche RAM, que no quiero engordar con tanta Nutella.

jueves, 13 de marzo de 2008

Ya estamos tocando los huevos

Ya sabía yo que, tarde o temprano, la cadena que por este lado de la vida abrió José iba a llegarme. En este caso, el meme me aparece por dos lados (aunque mensajes en mi blog sólo ha llegado uno), por lo que me ceñiré a 5 rarezas, y no 10, que ya serían muchas y una decena ya daría que pensar ¡A ver si no van a ser rarezas! ¡A ver si es que eres raro! Así que, me centraré en 5. Antes de nada, ya digo que la continuación de este meme lo veo difícil. José, Carlos: yo no tengo tantos links en el blog como vosotros ni amigos internautas como para mandar esta tarea. Yo por la red visito las casas que no puedo ver a diario. Así que, por mi parte, ¡a tomar por culo la cadena! A mí, eso de las reglas de sucesión...

El que quiera seguirla, aquellos anónimos, desconocidos o conocidos casuales que quieran coger el testigo, aquí tienen una excusa (!ah! no, calla, que en ese blog ya no se escribe) para actualizar.

1. - Apilo las monedas. De arriba a abajo, de la más pequeña a la más grande, en tamaño, que no en cantidad, porque las de 5 céntimos son más grandes que las de diez, lo que me supuso un ligero trauma de ordenación mental en el tránsito de pesetas a euros. Sé calcular a la perfección cuantos euros son 400 dragmas, digo pesetas, pero me costó acostumbrarme a que el tamaño no siguiera el orden lógico del precio.

2- Muerdo. Muerdo todo lo mordible aunque no sea comestible: bolígrafos (cada vez menos), la camiseta del pijama (cuando estoy nervioso), las sábanas, los cojines, la ropa al vestirme. Esto último lo que más. Utilizo la boca como una tercera mano más, menos para actos sexuales propios, que no alcanzo. Con la boca amarro todo aquello que ya no puede abarcar con las manos: muerdo la camiseta mientras me abrocho los pantalones, tiro de la sábana hacia arriba para taparme mientras me mantengo calentito bajo la manta con las manos... Tengo dientes fuertes.

3- Hablo poco por teléfono. Segundos. Si me junto con mi madre, la conversación puede cortarse antes de que Orange considere que se ha producido el establecimiento de llamada. Una vez hablamos tres segundos: -"mama, que vamos a cenar patricia y yo. Hasta luego". Mi madre es otra gran oradora por teléfono, jeje. Lo mío es por profesión: ¡acabo hasta las narices de hablar por teléfono! El móvil puede sonar en cualquier momento y ahora ¡lo aborrezco!

4- Hago mía una de José: no puedo prestar atención a una conversación durante mucho tiempo seguido, y cuando digo mucho tiempo digo más de un minuto: si el otro interlocutor supera ese tiempo, mi mente se dispersa, mi cabeza se pierde y yo me olvido. Me supone un esfuerzo de concentración tremendo. Estoy tan acostumbrado a cortes breves, a flashes, a mensajes rápidos que la concentración se esfuma y si la mantengo, requiere un esfuerzo increíble. Si me hablais, o decidme cosas muy interesantes o sed concisos, breves, id al grano. Puedo mantener una conversación larga, pero no escuhar un monólogo. Lo siento, pero es así, conecto y desconecto con pasividad pasmosa.

5- ¡Uhmm! ¿? ¡Buffffff! Tengo muchas: empiezo libros que nunca termino. Debo tener por el segundo o tercer capítulo unos 4 ó 5 libros (Flore sen el ático, Alguien que no existe, La aventura del tocador de Señoras, Drácula,...): por eso nunca leo. En este sentido, es importante la rareza número 4, el cansancio que me provoca acciones que requieren concentración.

Bonus Track: como ya me he saltado una regla, pues para compensar sumo otra rareza: tomo cada bebida en un vaso o recipiente concreto: el café en taza corta, jamás en tazón de estos de desayuno (no me gustan las tazas grandes), el cola-cao en vaso, nunca en taza. La cerveza en botellín, como mucho en tubo, los refrescos, a ser posible, en lata,... Cada cosa en su recipiente. El sabor, el tacto del que tanto se habla en la cocina es fundamental también en la bebida.
¡Ah! Y no sporto que me miren mientras hago cosas: mientras trabajo, escribo, estudio, bailo, como, me peino, cago, apilo las monedas, leo libros que no acabaré o lo que sea. No puedo, es superior a mis fuerzas, me siento observado, ¡Qué coño! ¡Me observan! Cuidado porque puedo dar contestaciones de la que te puedes arrepentir.

Y estas son las reglas del meme, para quien quiera seguirlas
1.-Nombrar a la persona que te ha nominado, poner un link a su página y citar estas reglas en tu blog.
2.-Compartir cinco rarezas sobre tí mismo.
3.-Nominar a cinco personas para que continúen con el meme.
4.-Hacer saber a estas personas que están nominadas dejando un comentario en su blog

Y mis nominados son:
Los que quieran

lunes, 10 de marzo de 2008

El voto inútil

El mío, el de los extremeños y otros tantos españoles, cuyo voto no vale lo mismo que el del catalán, el madrileño, el vasco, el gallego, el canario y demás.

El voto inútil, el que le da la potestad de decidir, de sentirse vencedor y de poder marcar la voz cantante en los designios del país a una fuerza apoyada por unos 600.000 votantes. Sólo la esperanza de que la bipolarización de las elecciones no se traduzcan en el olvido de las minorías podría hacer que eso no ocurririera. Sólo la voluntad de llegar a acuerdos con todos aquellos que tengan esa voluntad y cerrar acuerdos puntuales con el grupo mixto y no pactos de gobierno que otorguen mayoría podría impedir que nuestras ilusiones y proyectos se vean censurados.

El voto inútil, el que divide el país en dos, el que se olvida del mestizaje, el que nos lleva por dos grupos homogéneos e idénticos, el que apoya la espiral del silencio y nos camufla entre una mayoría callada y sin rostro. El que secuestra ideologías y el factor diferenciador en pro de un voto, el voto inútil, el que impide un gobierno de izquierdas para poder presumir de una victoria que hubiera sido idéntica sin esos votos.

Jornada de reflexión

ETA votó en nuestras nucas y nosotros depositamos nuestras balas en las urnas

martes, 26 de febrero de 2008

El más canalla de la madrugada

Puedo emborracharme hasta las patas,
y olvidarme de que tengo casa,
ser de todo el barrio el más canalla de la madrugada.
Desnudarte con una mirada,
perseguir la estela de unas faldas
y violar las vallas de publicidad
con chicas guapas.
Y por eso siempre vuelvo a casa
es tu libertad la que buscaba.
Tengo mil secretos
pero son al fin y al cabo también nuestros.
Puedo decidir el cómo y cuándo,
acertar si estoy equivocado,
no pedir perdón y tener siempre
la conciencia a salvo
Y mandarlo todo a hacer puñetas,
presentar la división en esta empresa,
y dar la vuelta al mundo sin billete visa ni maleta.
Y por eso siempre vuelvo a casa
es tu libertad la que buscaba.
Tengo mil secretos
pero son al fin y al cabo
también nuestros.
Contigo puedo ser quien soy,
Contigo puedo ser quien soy.
Contigo puedo ser quien siempre fui ,quien quiero ser, quien soy.
Contigo puedo ser…
Puedo ser vulgar en un partido,
celebrar un gol con fanatismo
y verlo repetido en el resumen de cada domingo.
Buen amigo ser de mis amigos,
Buen amante ser de mis amantes,
egoísta, esplendido, simpático, impresentable.
Y por eso siempre vuelvo a casa... es tu libertad la que buscaba. Tengo mil secretos pero son al fin y al cabo también nuestros. Contigo puedo ser quien soy, Contigo puedo ser quien soy. Contigo puedo ser quien siempre fui ,quien quiero ser, quien soy. Contigo puedo ser…
(Tontxu)

Un preestatutario haciendo historia

25 años del Estatuto de Autonomía.
Primer debate electoral 15 años después.
Primera nómina fija tras 26 años.
Dueño de un billete de 500 Euros

sábado, 23 de febrero de 2008

¡Hola!

Nada, que sigo vivo. A punto de cumplir 26 años, pendiente de tasación y de nuevos horarios. Necesito un tiempo muerto. Un abrazo

jueves, 24 de enero de 2008

Ahora

Ahora que a las once ya no es tan de noche
Ahora que la noche no sabe de intereses
Ahora que tus intereses hipotecan mi vida
Ahora, ahora,
ahora mi vida sonríe y tu sonrisa me pierde.

lunes, 21 de enero de 2008

¡Que alguien me quite estas chinchetas de la cara!

No puedo dejar de sonreír. Me gustaría poder escribir mis sensaciones, pero son indescriptible. Me he puesto muchas veces en esta posible situación, también en la contraria, y seguro que siempre me quedé corto. Es brutal como en 30 segundos se desvanecen temores, incertidumbres, miedos y dolores de cabeza. Como en 30 segundos se ponen en pie proyectos olvidados, se traspasan techos mientras tejas tu casa una vez que has puesto el primer pilar.

Es increíble. Pero no sólo por esa alegría personal, sino por todo lo que te rodea. Felicidad por sentirte válido. Felicidad por sentirte valorado. Felicidad por sentirte querido. Sobre todo eso, felicidad por sentirte querido, por ver la mirada de orgullo y alegría de tu padre y tu madre, una sonrisa de satisfacción plena. Felicidad por la alegría de tu gente, por las lágrimas sonrientes de ella, por las voces y los enhorabuenas sinceros de hermanos y amigos de siempre. Felicidad por cerciorarte de que se alegran por ti, y no sólo esos que siempre están ahí, sino aquellos que acaban de aparecer. Amigos de hace poco pero para siempre. Felicidad por un abrazo con un compañero, felicidad por una sonrisa y dos besos que describen un "me alegro por ti". Sí, sí, sólo y exclusivamente por tu felicidad, por mi felicidad. Es indescriptible todo esto.

Gracias a todos y a todas y, sobre todo, YO SI QUE ME ALEGRO, jeje

viernes, 18 de enero de 2008

¡HABEMUS PLAZA!

(Se escribe así, ¿no?) Más tarde, más

sábado, 12 de enero de 2008

¿Pasa algo?

Pues no, no actualizo ¿Paso algo?
A lo mejor la semana que viene, a lo mejor el viernes.
¡Hala! Ahí queda eso

jueves, 3 de enero de 2008

Mirar atrás

3 de enero, 22.33hs, esperando que termine el Zaragoza-Pontevedra para cerrar el boletín deportivo y con el tiempo justo para girar el cuello y mirar a un 2007 que, como el día, ha quedado cubierto por una espesa niebla que me impide ver con claridad lo ocurrido.



Uno no sabe si estar triste o contento, si lo que ha pasado es bueno o mano. En datos objetivos, yo creo que gana lo positivo. Pero, a veces, las sensaciones se contraponen a la realidad y uno no valora con la suficiente equidad todo lo acontecido. Entre otras cosas porque quizá sea pronto para saber si estar aquí es bueno o malo, y más si hay veces que te preguntas si es lo que quieres, aunque en ocasiones las respuestas lleguen solas en forma de "acontecimientos especiales".



Lo cierto es que el 2007 empezó con la incertidumbre de si podría hacerme un hueco en la radio y termina con la duda de sí ese hueco será para siempre y aprobaré una plaza que ya tiene fecha, aunque no forma.



Eso en lo laboral, que no es lo importante, pero que te da la tranquilidad de pagarte las cosas que necesitas (una casa, por ejemplo). Además, es el lugar donde ocupas casi un tercio de tu vida, así que significativo será mi paso por Canal Extremadura Radio para mí en el 2007. Entre otras cosas, porque aquí he encontrado a grandes personas y, por lo que yo creo, grandes amigos con los que espero seguir trabajando (si puede ser un poquito menos, jeje).



Eso sí, venir aquí ha significado dejar Plasencia, por mucho que me costara y por mucho que el coche me haya mantenido en equilibrio durante buena parte del tiempo. Dormir allí, trabajar aquí y no vivir en ninguna parte, sensación que a día de hoy sigo teniendo porque no me acostumbro, y más si trabajo a estas horas, y más si los fines de semana se alargan.



Pero ha habido tiempo para todo: para fiestas, conciertos, discos del Desván, Ferias (de Plasencia y Málaga), Martes Mayor, bodas, bautizos (¡Carlotita!) y despedidas (corta, una despedida de hola y adiós, con tarta incluida).



Ha habido tiempo para oposiciones (de Patricia), nuevos disgustos y nuevos proyectos, de mirar adelante, de salir a correr por miedo a lo que viene detrás y de quedarte quieto, pasmado, ante una realidad que todavía asusta como es el de saber que debes ser el referente informativo de la región en materia de deporte (pecaré de orgulloso, pero esto es el ente regional) y que no puedes defraudar, y que la decepción puede tirarte encima el tejado y que los pilares se resienten entre el frío y el sol que se adivina para el 16 y 17 de enero.



Como ves, todo es algo raro. No tengo una idea muy clara del 2007, los recuerdos se alborotan y me resulta complejo dividir por fechas como hizo Patricia.



Entre otras cosas porque no sé que destacar de Enero, salvo la música en los tiestos y macetas de Cáceres y el fin a mi tiempo por Localia. Fue un buen tiempo que dejaron programas para mi recuerdo



Luego llegó Febrero, con el río regando de risas un viejo molino que tenía fantasmas y camaleones, que allí se quedaron aunque les invitamos en numerosas ocasiones a volver. Llegó el nuevo trabajo, un regalo de San Valentín que me permite ser autónomo (ja-ja-ja) y un cumpleaños con tarta en casa y goles en el campo.



Apareció Marzo, con Patricia en la distancia, con cuentakilómetros sin números para repasar tu lejanía, con poco para el recuerdo. Todo empezaba con una sonrisa entre los labios: las primeras experiencias, los primeros minutos 30, los sábados de Chino y Carrefour...



Abril llegó con lluvia en los cristales y bolas de colores que ver en fotografía. Moratones que cuidar y no que sufrir, con una Semana Santa de sábanas pegadas y la alegría del reencuentro con un viejo amigo que se fue en Mayo, cuando el calor y las flores entraron en su casa y con ellas, la alergia al aburrimiento, a hacer lo mismo. Se despidió poco antes de que las elecciones nos dieran la Vara.



Y luego Junio. Joder con Junio. Patricia de exámenes, yo por Mieres, Raúl que se casa (ya hubo post para aquello), Carlota que nace y entre tanto, una cañita por Ferias, una copa por tu boda y un mes que vuela... VACACIONES...

... que no descanso. Tú con Teo, yo con Calderón. Tú de compras, yo que me cuelo en tu fiesta y así, el día de la vuelta al trabajo, pues no me puedo levantar. Y cuando despiertas, ha nacido un disco ¡Y que disco! José que me lo regala, yo con las Manos Abiertas y con el oído atento. No defrauda y lo escucho en el coche, yendo De orilla a orilla (reivindicación, jeje). En medio, el Tour, algún encontranazo, información al detalle y tiempo para sentirte agusto.

La resaca del Desván, un fin de semana largo que te da libre el Martes Mayor te llevan hasta Agosto... Calor en Alaska, cañas con los amigos, un cumpleaños con piscina y un nicaragüense riendo en un Arroyo romano. ¡Qué raro suena todo! Vuelven a llegar vacaciones, paréntisis antes del inicio de temporada. Málaga, su feria, su Cartojal, unos de Toledo a los que al final no les mandé las fotos música: por fin un concierto entero de Delinqüentes.

Septiembre nos mojó la cabeza con el bautizo de una ahijada que te deja la boca abierta, aunque todavía no sepas muy bien por qué. Además, Contador, Barcarrota, Calderón y Villanueva, una plata en un Eurobasket que se ve en la distancia, una llamada durante la comida y unas llaves para vivir en Mérida. Esto va a ser difícil

Y lo fue. Trasnochar, madrugar. Cambios de horas. Tú estás, yo no te veo. Un sofá que compartir por turnos. Muy difícil... pero el tiempo pasa y tomas una decisión.

Quiero esa casa, pero Noviembre deja una nueva revolución y esperas. Esperas a que todo sea normal, a que llegue la rutina. Un examen, muchos gritos, alguna lágrima y decepción y un cumpleaños. Por fin vuelvo a tomar una caña con mi gente y con la sensación de que esta espera se hace demasiado larga.

Y eso que Diciembre ha pasado como un rayo. Madrid no cambia de un año para otro por el puente, yo no cambio eso por nada, y menos si una niña llorosa me coge con fuerzas mi dubitativo índice. El trabajo arrastra lo demás. Un Master, un viaje a Badajoz con gente que te das cuenta que quieres, muchas noticias, la extremeña y Guillermo, cenas a contrarreloj, comidas a tiempo, amigos que -este año- han sido más invisibles que nunca, un último fin de semana para disfrutar y una nochevieja de cocina, uvas en familia y copa de familia y una fiesta inolvidable.

Buen broche para un año de acelerones, complicado y en el que seguro me olvido algo. Tiempo de conocer gente, tanto aquí en Plasencia como en Mérida. Tiempo de disfrutar y de joderte, de echar de menos, echar mucho de menos. Muchas añoranzas que esperon sean menos este año porque yo esté aquí o porque tú me vienes a ver. Un beso y feliz año 2008, aunque sea con retraso.