No tuve más de ti que una mirada. Ni un gesto, ni una caricia, siquiera una sonrisa. Nada. Sólo una mirada, aquella mirada.
¿Qué me querrías decir con aquella mirada? ¿Qué me querrían contar aquellos ojos, esas pupilas palpitantes? ¿Qué buscarían? ¿Qué buscabas?
Quizá fuera sólo un cruce de miradas, quizá fuese sólo una casualidad, quizá fue ese el instante en el que nuestros mundos se detuvieron, en el que el fuego prendía nuestros dedos, en el que nuestros labios ardieron porque no supieron que no se iban a tocar jamás.
Quizá ni siquiera fuese una mirada. Quizá tu mirada preguntaba qué decía mi mirada.
¡Ay, si mis ojos hablaran! Cómo explicarte lo que vieron, lo que sintieron. Cómo contarte que el corazón se aceleró al mismo tiempo que el reloj paró, cómo explicar la pasión de una mirada pasajera, cómo contarte que no duermo desde aquel sueño y que me muero despierto al saber que si no duermo, de mi sueño despierto y que todavía sueño despierto con aquella mirada, sólo con una mirada.
viernes, 15 de marzo de 2013
martes, 12 de marzo de 2013
Lo más puro que he conocido jamás
Te despiertas a mi lado, un año más bella, un día más vieja. Desayunas y olvidas la magdalena, sales como un relámpago, con los ojos encendidos, con la cara prendida, con la sonrisa puesta. Nunca la olvidas. Tu nervio, tus prisas, tu impaciencia. Una tarta esperando, mi beso en la puerta, mi cara de espera. Respiro y suspiro porque ya vuelvas. Es 12 de marzo, pero da igual. Aquí no hay ni santos, ni cumpleaños, ni días de fiesta. La rutina de vivir separadamente juntos, abrazando nuestras distancias.
Ya te estoy viendo, entrando por la puerta, buscando mi mimo, anhelando su siesta.
Candela es lo más puro que he conocido jamás. La miro mientras duerme. Me recuerda a ti. Candela es lo más puro que he conocido jamás. Descansa, por fin, después de una noche en vela. Se acurruca, te busca, me aprieta. Nos acaricia las manos como si supiera... Candela es un relámpago, de ojos encendidos, de cara prendida, de sonrisa eterna. Candela es lo más puro que he conocido jamás ¡Me recuerda tanto a ti!
En estos días de engaños, mentiras, de falsas promesas. En este tiempo de crisis, de recortes, de guerra. En esta época de insultos, de hipocresía, de tristeza ¡ansío tanto tu pureza! Visceral, amable, sincera. Generosa, humilde, pizpireta. Lo más puro que he conocido jamás.
Ya te estoy viendo, entrando por la puerta, buscando mi mimo, anhelando su siesta.
Candela es lo más puro que he conocido jamás. La miro mientras duerme. Me recuerda a ti. Candela es lo más puro que he conocido jamás. Descansa, por fin, después de una noche en vela. Se acurruca, te busca, me aprieta. Nos acaricia las manos como si supiera... Candela es un relámpago, de ojos encendidos, de cara prendida, de sonrisa eterna. Candela es lo más puro que he conocido jamás ¡Me recuerda tanto a ti!
En estos días de engaños, mentiras, de falsas promesas. En este tiempo de crisis, de recortes, de guerra. En esta época de insultos, de hipocresía, de tristeza ¡ansío tanto tu pureza! Visceral, amable, sincera. Generosa, humilde, pizpireta. Lo más puro que he conocido jamás.
miércoles, 6 de febrero de 2013
Resiste
Hoy, mientras aún duermes, te escucho mejor. Hoy, mientras resistes, te entiendo mejor.
Hoy, mientras luchas, recuerdo mejor. Recuerdo aquel día en el que me enseñaste que lo máximo a lo que se puede aspirar es a ser buena persona, aquel día en el que me enseñaste que a lo único a lo que se puede aspirar es a ser buena persona.
Hoy, mientras duermes, te entiendo mejor. Hoy, mientras resistes, te entiendo mejor. Hoy, mientras luchas, sé. Sé que hay muchas formas de ser buena persona. Hablando, hablando siempre, discutiendo. Así también se es buena persona, aunque muchos sólo vean un poso de amargor, de tristeza, de añoranza.
¿Por qué no te entendimos antes? Espero que no sea tarde, estoy seguro de que no será tarde. Hoy duermes, luchas, resistes ¡Mira que eres cabezón! Ya sabía yo que no te ibas a rendir tan fácilmente. Es parte de tu personalidad, de tu genio, de tu vida de amable gruñón. Tendremos que aprender de ti. Tú, que ya me diste una valiosa lección, que me recordaste que sólo podemos aspirar a ser mejores personas, que los demás sobra, me recuerdas hoy que tenemos que luchar. Te dormiste luchando. No quisiste dormir sin pelear, sin pedir la dimisión de aquellos que nos muestran los demonios de este mundo. Y no te vas a querer irte sin iniciar la revolución, sin verla en marcha, sin ver a la gente en las calles, resistiendo, gritando que un mundo mejor es posible, gente recordando que todos podemos y debemos ser mejores personas.
Hoy, mientras duermes, mientras luchas, mientras resistes, hoy que no te rindes, me pongo en pie para iniciar tu revolución. Aquí te espero, en pie, siempre en pie, para que tú seas el siguiente en seguirme.
Hoy, mientras luchas, recuerdo mejor. Recuerdo aquel día en el que me enseñaste que lo máximo a lo que se puede aspirar es a ser buena persona, aquel día en el que me enseñaste que a lo único a lo que se puede aspirar es a ser buena persona.
Hoy, mientras duermes, te entiendo mejor. Hoy, mientras resistes, te entiendo mejor. Hoy, mientras luchas, sé. Sé que hay muchas formas de ser buena persona. Hablando, hablando siempre, discutiendo. Así también se es buena persona, aunque muchos sólo vean un poso de amargor, de tristeza, de añoranza.
¿Por qué no te entendimos antes? Espero que no sea tarde, estoy seguro de que no será tarde. Hoy duermes, luchas, resistes ¡Mira que eres cabezón! Ya sabía yo que no te ibas a rendir tan fácilmente. Es parte de tu personalidad, de tu genio, de tu vida de amable gruñón. Tendremos que aprender de ti. Tú, que ya me diste una valiosa lección, que me recordaste que sólo podemos aspirar a ser mejores personas, que los demás sobra, me recuerdas hoy que tenemos que luchar. Te dormiste luchando. No quisiste dormir sin pelear, sin pedir la dimisión de aquellos que nos muestran los demonios de este mundo. Y no te vas a querer irte sin iniciar la revolución, sin verla en marcha, sin ver a la gente en las calles, resistiendo, gritando que un mundo mejor es posible, gente recordando que todos podemos y debemos ser mejores personas.
Hoy, mientras duermes, mientras luchas, mientras resistes, hoy que no te rindes, me pongo en pie para iniciar tu revolución. Aquí te espero, en pie, siempre en pie, para que tú seas el siguiente en seguirme.
lunes, 17 de diciembre de 2012
Te echo de menos
Te echo de menos.
No lo entiendo, pero te echo de menos. Me pregunto por qué te echo de menos. No me explico cómo, pero te echo de menos. Echo de menos acariciarte suave cada noche, besarte en silencio, hablarte a susurros, imaginar tu cara, discutir tu nombre. Te echo de menos.
No te conozco, no te he tocado, ni siquiera te he visto, pero te echo de menos. No he sabido nada de ti, salvo que estabas ahí. Suficiente para echarte de menos.
Para echarte de menos y para amarte. Amarte con fuerza, con mucha fuerza. Te echo de menos.
Te echo de menos y lloro. Son lágrimas, son cristales, son puñales. Son recuerdos. Recuerdos de esperanza, de desesperación. Te echo de menos. Me duele y te echo de menos. Río y te echo de menos. Pienso y te echo de menos. Juego y te echo de menos. Lloro y cuanto más lloro, más te echo de menos. Y el tiempo no lo cura, porque no dejaré de echarte de menos.
Te quiero. Te querré. No te olvidaré nunca, aunque nunca te haya conocido. Recuérdalo siempre.
Te echaremos de menos.
No lo entiendo, pero te echo de menos. Me pregunto por qué te echo de menos. No me explico cómo, pero te echo de menos. Echo de menos acariciarte suave cada noche, besarte en silencio, hablarte a susurros, imaginar tu cara, discutir tu nombre. Te echo de menos.
No te conozco, no te he tocado, ni siquiera te he visto, pero te echo de menos. No he sabido nada de ti, salvo que estabas ahí. Suficiente para echarte de menos.
Para echarte de menos y para amarte. Amarte con fuerza, con mucha fuerza. Te echo de menos.
Te echo de menos y lloro. Son lágrimas, son cristales, son puñales. Son recuerdos. Recuerdos de esperanza, de desesperación. Te echo de menos. Me duele y te echo de menos. Río y te echo de menos. Pienso y te echo de menos. Juego y te echo de menos. Lloro y cuanto más lloro, más te echo de menos. Y el tiempo no lo cura, porque no dejaré de echarte de menos.
Te quiero. Te querré. No te olvidaré nunca, aunque nunca te haya conocido. Recuérdalo siempre.
Te echaremos de menos.
miércoles, 12 de diciembre de 2012
Lunes
No he dormido nada. Candela tiene fiebre. Toda la noche la ha pasado gimoteando. 9.30hs: Se despierta melosa. No quiere andar. Sólo se calma estando en mis brazos. No hay forma de bajarla al suelo así que me siento con ella en el sofá. Me abraza fuerte, tan fuerte como si hiciera 3 días que no está conmigo. Se acurruca en mi pecho y, de vez en cuando, suelta alguna caricia. Se queda dormida en mis brazos.
10.30hs, vuelve a despertar. Esto ya es otra cosa. Ha recuperado esa sonrisa que, sólo regalártela, te convierte en el hombre más feliz de la tierra. Sus ojos denotan cansancio. Unas décimas de temperatura la hacen ser más cálida, más mimosa que de costumbre. Cogiéndome de la mano, me lleva hasta el salón y me señala la televisión. Mientras desayuna -ya en la trono- le pongo los Cantajuegos. "No, no, no, no" me dice con su voz de patito. Cambio de canción hasta 8 veces a ver si encuentro la que le gusta. Nada. Siempre espera unos segundos para comprobar qué suena, algunas veces contonea su cuerpecito mientras desayuna, pero rápidamente me niega con voz y dedo. Pruebo con los Baby Einstein (le encanta el de Papa Noel). Tampoco. En un intento forzado por hacerse entender me dice "mamá". Lleva toda la mañana preguntando por ella. Hasta ha ido a la habitación y me ha afirmado así, con los hombros encogidos, con las manos abiertas hacia arriba, como sólo hace ella "no está". No obstante, entendido lo que quiere decir.
Pongo el vídeo que hicimos por su cumpleaños. Ya es feliz. Menea la cabeza, sonríe, nos llama a todos "Abuuu", grita en un momento dado. A cada plano nuestro "papá, mamá". Sonríe. Termina de desayunar y hoy no quiere plantarse a un palmo de la tele. Según la dejó en el suelo, corre al sofá a subirse conmigo. Allí ha visto tirada en el sofá, abrazándome, el vídeo entero. Ha terminado cantando el cumpleaños feliz y soplando, como siempre. Se ha bajado y ha empezado a enseñarme todos los adornos de Navidad. De repente se ha acordado. Me ha cogido de la mano y ha corrido hacia la cocina. Allí tenemos el CD donde ponemos los Villacincos. Su dedito me señala el camino. Le encanta "la Marimorena". Es sonar los primeros compases y dar palmas. Busca rápidamente la pandereta, la coge y, con más ritmo que yo, la hace sonar. Le falta algo. Poseída por el espíritu navideño corretea hasta el pasillo y señala al árbol. Olvidé encenderlo.
Cuando las luces por fin brilla, ella suelta una de esas carcajadas de satisfacción a boca abierta. Es feliz. Yo, en casa, con ella, también. Contigo, más aún. Y ya los 4, ni te cuento...
10.30hs, vuelve a despertar. Esto ya es otra cosa. Ha recuperado esa sonrisa que, sólo regalártela, te convierte en el hombre más feliz de la tierra. Sus ojos denotan cansancio. Unas décimas de temperatura la hacen ser más cálida, más mimosa que de costumbre. Cogiéndome de la mano, me lleva hasta el salón y me señala la televisión. Mientras desayuna -ya en la trono- le pongo los Cantajuegos. "No, no, no, no" me dice con su voz de patito. Cambio de canción hasta 8 veces a ver si encuentro la que le gusta. Nada. Siempre espera unos segundos para comprobar qué suena, algunas veces contonea su cuerpecito mientras desayuna, pero rápidamente me niega con voz y dedo. Pruebo con los Baby Einstein (le encanta el de Papa Noel). Tampoco. En un intento forzado por hacerse entender me dice "mamá". Lleva toda la mañana preguntando por ella. Hasta ha ido a la habitación y me ha afirmado así, con los hombros encogidos, con las manos abiertas hacia arriba, como sólo hace ella "no está". No obstante, entendido lo que quiere decir.
Pongo el vídeo que hicimos por su cumpleaños. Ya es feliz. Menea la cabeza, sonríe, nos llama a todos "Abuuu", grita en un momento dado. A cada plano nuestro "papá, mamá". Sonríe. Termina de desayunar y hoy no quiere plantarse a un palmo de la tele. Según la dejó en el suelo, corre al sofá a subirse conmigo. Allí ha visto tirada en el sofá, abrazándome, el vídeo entero. Ha terminado cantando el cumpleaños feliz y soplando, como siempre. Se ha bajado y ha empezado a enseñarme todos los adornos de Navidad. De repente se ha acordado. Me ha cogido de la mano y ha corrido hacia la cocina. Allí tenemos el CD donde ponemos los Villacincos. Su dedito me señala el camino. Le encanta "la Marimorena". Es sonar los primeros compases y dar palmas. Busca rápidamente la pandereta, la coge y, con más ritmo que yo, la hace sonar. Le falta algo. Poseída por el espíritu navideño corretea hasta el pasillo y señala al árbol. Olvidé encenderlo.
Cuando las luces por fin brilla, ella suelta una de esas carcajadas de satisfacción a boca abierta. Es feliz. Yo, en casa, con ella, también. Contigo, más aún. Y ya los 4, ni te cuento...
domingo, 18 de noviembre de 2012
Contacto con la realidad
Ayer, sábado 17 de noviembre, mi compañero Luis Moral informaba de este hecho en Hora Punta Fin de Semana
"En Egipto. 49 niños han muerto al chocar el autobús escolar en el que viajaban contra un tren. Al parecer, el conductor del autobús se saltó un paso a nivel. El conductor del vehículo y dos cuidadadores también han fallecido en el accidente. El ministro de Transportes egipcio ha presentado su dimisión por estos hechos".
Más allá del sobrecogimiento por la tragedia, me llama la atención de la noticia la actuación del Ministro de Transportes. Aún hoy desconozco más detalles del accidente, no sé cual es la implicación del ministro en este suceso, ni su responsabilidad, pero sí podemos observar las primeras consecuencias de un accidente fatal: dimisión.
Dimisión. Ocurre en Egipto por la muerte de 52 personas, 49 de ellos niños, en un accidente de tráfico. Aquí, en España, una actuación política similar es, simplemente, impesable.
El más claro ejemplo lo tenemos en las últimas semanas ¿cuánto ha tardado en haber consecuencias políticas por el caso del Madrid Arena? ¿Ocurrirá algo más? ¿cuántas dimisiones ha habido por el incidente de los mossos d'esquadra en Tarragona? Aquí, las responsabilidades están claras, los hechos y las imágenes de una huelga y unas manifestaciones retransmitidas dejan bien a las claras lo que pasó. Por que el suceso no paró con el golpeo del agente sobre la cabeza del tan citado adolescente de 13 años. No, tras el virulento e hiriente porrazo, otro mosso de esquadra volvió a atizar al menor cuando éste estaba en el suelo, sangrando y arropado por su familia. A esta doble agresión (llamemos a las cosas por su nombre, no era necesaria la actuación física), le siguió un empujón por parte del primer agente a una joven (al parecer, también menor) que de forma verbal recriminaba a los miembros de ¿seguridad? su contundencia. Tras este empujón, el otro mosso de esquadra, ese que ya había golpeado al chaval de 13 años cuando estaba en el suelo, también empleó su porra para "marcar" a la alterada muchacha.
¿Ha habido dimisiones? ¿se han depurado responsabilidades? ¿se ha pedido perdón? No, no que se sepa y sí, pero de aquella manera. Los políticos han defendido y justificado la actuación de los mossos de esquadra. "Error" "Se actúa bajo mucha presión"... Quizá la ciudadanía espera que nuestros agentes velen por nuestra seguridad y que estén lo suficienmente preparados para saber discernir cuando están obligados a emplear la fuerza (siempre debería ser la última opción). Estoy convencido de que en la mayoría de las ocasiones, esto es así, pero no en el caso de Tarragona, donde las imágenes no reproducen en ningún caso esa tensión ni esa violencia por parte de los manifestantes dañados.
La impresión que queda al final es que nuestros políticos no es que estén lejos de la ciudadanía, es que cada vez se distancian más de la realidad. Se enrocan en su mensaje y pierden la noción de lo que está pasando. Todo es excusable, nada es responsabilidad suya, jamás nadie dimitirá. Están tan alejados de la verdad que, sin reparos, sin vergüenza alguna, ofrecen cifras y números de manifestantes que son, además de un desaire a la ciudadanía, un insulto a la inteligencia. Menos mal que aún queda algún político que es capaz de rectificar y contradecir la versión oficial para, por lo menos, no faltar a una verdad evidente. Es el caso de Plasencia, donde Fernando Pizarro ha admitido que el dato ofrecido por la delegación de gobierno el pasado miércoles sobre la manifestación del 14N en la capital del Jerte estaba muy alejada de la realidad. El delegado del Gobierno dijo que eramos 550. Las crónicas hablan de la concentración más multitudinaria que se recuerda en los últimos años. No sé si 6000, no sé si 10.000, no creo que se llegaran los 15 mil como dicen los más optimistas, pero sí que te puedo asegurar que había muchos más de 550. Gracias Pizarro por reconocer la verdad. Eso sí, ¿este intento de engaño a la ciudadanía ha tenido o tendrá consecuencias en la delegación del gobierno?
"En Egipto. 49 niños han muerto al chocar el autobús escolar en el que viajaban contra un tren. Al parecer, el conductor del autobús se saltó un paso a nivel. El conductor del vehículo y dos cuidadadores también han fallecido en el accidente. El ministro de Transportes egipcio ha presentado su dimisión por estos hechos".
Más allá del sobrecogimiento por la tragedia, me llama la atención de la noticia la actuación del Ministro de Transportes. Aún hoy desconozco más detalles del accidente, no sé cual es la implicación del ministro en este suceso, ni su responsabilidad, pero sí podemos observar las primeras consecuencias de un accidente fatal: dimisión.
Dimisión. Ocurre en Egipto por la muerte de 52 personas, 49 de ellos niños, en un accidente de tráfico. Aquí, en España, una actuación política similar es, simplemente, impesable.
El más claro ejemplo lo tenemos en las últimas semanas ¿cuánto ha tardado en haber consecuencias políticas por el caso del Madrid Arena? ¿Ocurrirá algo más? ¿cuántas dimisiones ha habido por el incidente de los mossos d'esquadra en Tarragona? Aquí, las responsabilidades están claras, los hechos y las imágenes de una huelga y unas manifestaciones retransmitidas dejan bien a las claras lo que pasó. Por que el suceso no paró con el golpeo del agente sobre la cabeza del tan citado adolescente de 13 años. No, tras el virulento e hiriente porrazo, otro mosso de esquadra volvió a atizar al menor cuando éste estaba en el suelo, sangrando y arropado por su familia. A esta doble agresión (llamemos a las cosas por su nombre, no era necesaria la actuación física), le siguió un empujón por parte del primer agente a una joven (al parecer, también menor) que de forma verbal recriminaba a los miembros de ¿seguridad? su contundencia. Tras este empujón, el otro mosso de esquadra, ese que ya había golpeado al chaval de 13 años cuando estaba en el suelo, también empleó su porra para "marcar" a la alterada muchacha.
¿Ha habido dimisiones? ¿se han depurado responsabilidades? ¿se ha pedido perdón? No, no que se sepa y sí, pero de aquella manera. Los políticos han defendido y justificado la actuación de los mossos de esquadra. "Error" "Se actúa bajo mucha presión"... Quizá la ciudadanía espera que nuestros agentes velen por nuestra seguridad y que estén lo suficienmente preparados para saber discernir cuando están obligados a emplear la fuerza (siempre debería ser la última opción). Estoy convencido de que en la mayoría de las ocasiones, esto es así, pero no en el caso de Tarragona, donde las imágenes no reproducen en ningún caso esa tensión ni esa violencia por parte de los manifestantes dañados.
La impresión que queda al final es que nuestros políticos no es que estén lejos de la ciudadanía, es que cada vez se distancian más de la realidad. Se enrocan en su mensaje y pierden la noción de lo que está pasando. Todo es excusable, nada es responsabilidad suya, jamás nadie dimitirá. Están tan alejados de la verdad que, sin reparos, sin vergüenza alguna, ofrecen cifras y números de manifestantes que son, además de un desaire a la ciudadanía, un insulto a la inteligencia. Menos mal que aún queda algún político que es capaz de rectificar y contradecir la versión oficial para, por lo menos, no faltar a una verdad evidente. Es el caso de Plasencia, donde Fernando Pizarro ha admitido que el dato ofrecido por la delegación de gobierno el pasado miércoles sobre la manifestación del 14N en la capital del Jerte estaba muy alejada de la realidad. El delegado del Gobierno dijo que eramos 550. Las crónicas hablan de la concentración más multitudinaria que se recuerda en los últimos años. No sé si 6000, no sé si 10.000, no creo que se llegaran los 15 mil como dicen los más optimistas, pero sí que te puedo asegurar que había muchos más de 550. Gracias Pizarro por reconocer la verdad. Eso sí, ¿este intento de engaño a la ciudadanía ha tenido o tendrá consecuencias en la delegación del gobierno?
sábado, 17 de noviembre de 2012
Mis despedidas
El jueves, mientras le ponía el pijama a Candela antes de que su madre la acostara, le dije: "Hija, mañana papá no está. Ya no te veo hasta el sábado". Ella, sin que yo añadiera nada más, se incorporó del cambiador, me dio un beso en los morros y me abrazó. Hoy cumple 15 meses y ocho días.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)